Tal vez pienses: «De acuerdo. Es facil decir que debemos perdonar. Lo he intentado, pero no soy capaz de hacerlo». Tienes muchas razones, muchas justificaciones por las cuales no puedes perdonar. Pero no es verdad. La verdad es que no puedes perdonar porque aprendiste a no hacerlo, porque eso es lo que practicaste, porque llegaste a ser un maestro de la falta de perdon.

Durante una epoca, de pequenos, el perdon era nuestro instinto natural. Antes de habernos contagiado de esta enfermedad mental, perdonar nos resultaba facil y normal. Acostumbrabamos a perdonar a los demas de un manera casi instantanea. Si observas a dos ninos que juegan juntos y empiezan a pelearse y a pegarse entre ellos, comprobaras que, de pronto, rompen a llorar y corren hacia sus madres. «?Eh, me ha pegado!» Una de las madres se acerca a la otra para hablar con ella. Las dos se pelean, y, sin embargo, a los cinco minutos, los dos ninos estan jugando juntos otra vez como si no hubiera sucedido nada, mientras las dos madres se detestaran la una a la otra el resto de su vida.

No tenemos que aprender a perdonar porque ya nacemos con la capacidad de hacerlo. Pero ?adivinas que nos ha ocurrido? Pues que hemos aprendido y practicado la conducta opuesta, y ahora nos resulta muy dificil perdonar. Cuando una persona nos hace algo, ya esta, nos olvidamos de ella, queda expulsada de nuestra vida. Convertimos el asunto en una guerra de orgullo. ?Por que? Pues porque nuestra importancia personal crece cuando no perdonamos. Al decir: «Haga lo que haga no la perdonare. Lo que hizo fue imperdonable», nuestra opinion parece cobrar importancia.

El verdadero problema reside en el orgullo. A causa del orgullo y del honor, anadimos mas lena al fuego de la injusticia a fin de que nos recuerde que no podemos perdonar. Pero ?adivinas quien es el que va a sufrir y a acumular mas y mas veneno emocional? Pues nosotros mismos, ya que sufriremos por las cosas que hagan las personas que nos rodean, aun cuando no tengan ninguna relacion con nuestra persona.

Tambien aprendemos a sufrir con el unico proposito de castigar a la persona que nos maltrato. Nos comportamos como ninos pequenos que montan una pataleta para llamar la atencion. Me hiero a mi mismo solo para decir: «Mira lo que estoy haciendo por tu culpa». Es una gran broma, pero eso es exactamente lo que hacemos. Lo que realmente queremos decir es: «Dios, perdoname», pero no diremos una palabra hasta que Dios venga y nos pida primero que le perdonemos. En muchas ocasiones ni siquiera sabemos por que estamos tan disgustados con nuestros padres, nuestros amigos, nuestra pareja. Estamos disgustados y si, por alguna razon, la otra persona nos pide que la perdonemos, nos echamos a llorar de inmediato y decimos: «Oh, no, perdoname tu a mi».

Ves a buscar al nino pequeno que esta en el rincon con una rabieta. Coge tu orgullo y tiralo a la basura. No lo necesitas. Sencillamente, liberate de tu importancia personal y pide perdon. Perdona a los demas y veras como los milagros empiezan a suceder en tu vida.

En primer lugar, haz una lista de todas las personas a las que crees que necesitas pedir perdon, y acto seguido, pideles perdon. Aunque no tengas tiempo de llamarlas a todas, pide perdon en tus oraciones y a traves de tus suenos. En segundo lugar, haz otra lista de todas las personas a quienes necesitas perdonar. Empieza por tus padres, hermanos y hermanas, tus hijos, tu conyuge, tus amigos, tu amante, tu gato, tu perro, el gobierno y Dios.

Ahora perdonaras a los demas porque sabes que, independientemente de lo que alguien te hiciese, no tenia nada que ver contigo. Cada uno suena su propio sueno, ?recuerdas? Las palabras y los actos que te hirieron fueron, meramente, la reaccion de esa persona a los demonios de su propia mente. Esta sonando en el infierno y tu no eres mas que un personaje secundario de su sueno. Nada de lo que hace nadie es por ti. Una vez que cobres esta conciencia, y no te lo tomes como algo personal, la compasion y la comprension te conduciran al perdon.

Empieza a trabajar en el perdon; empieza a practicar el perdon. Al principio cuesta, pero despues se convertira en un habito. El unico medio de recuperar el perdon es volver a practicarlo. Practica incansablemente hasta que, al final, puedas comprobar si eres capaz de perdonarte a ti mismo. En un momento determinado, descubres que tienes que perdonarte a ti mismo por todas las heridas y el veneno que tu mismo creaste en tu propio sueno. Cuando te perdonas a ti mismo, empiezas a aceptarte, y entonces, el amor por tu persona crece. Ese es el perdon supremo: perdonarte a ti mismo.

Lleva a cabo un acto de poder y perdonate a ti mismo por todo lo que has hecho en tu vida. Y, si crees en las vidas anteriores, perdona todas las cosas que crees haber hecho en tus vidas pasadas. El concepto del karma es verdadero solo porque creemos que lo es. Debido a nuestras creencias sobre la bondad o la maldad, nos sentimos avergonzados por lo que creemos que es malo. Nos declaramos culpables, pensamos que nos merecemos un castigo y nos castigamos a nosotros mismos. Estamos seguros de que lo que creamos es una inmundicia que es preciso limpiar. Y solo por creerlo «Asi es». Se convierte en algo real para ti. Creas tu karma y tienes que pagar por el. Asi de poderoso eres. Romper un antiguo karma es facil. Lo unico que tienes que hacer es abandonar esa creencia negandote a creer en ella, y de este modo, haras que desaparezca. No necesitas sufrir, ni pagar por nada; ya paso. Para que el karma desaparezca bastara con que te perdones a ti mismo. Cuando llegues a ese punto, podras empezar de nuevo. El perdon es el unico medio para limpiar las heridas emocionales; cuando perdonas, la vida se convierte en algo facil. El perdon es el unico medio para sanar nuestras heridas.

Una vez que hayamos limpiado las heridas, utilizaremos una poderosa medicina para acelerar el proceso de curacion. Por supuesto, esta medicina tambien nos la ha dado el mismo gran maestro, y es el Amor. El amor es la medicina que acelera el proceso de curacion. No existe otra medicina mas que el amor incondicional. No se trata de: «Te amo si…», o «Me amo a mi mismo si…». Sin condiciones ni justificaciones ni explicaciones. Se trata solo de amar. Amate a ti mismo, ama a tu vecino y ama a tus enemigos. Es de sentido comun, pero no seremos capaces de amar a los demas hasta que no nos amemos a nosotros mismos. Y esa es precisamente la razon por la que debemos empezar a hacerlo.

Hay millones de maneras distintas de expresar tu felicidad, pero solo una de ser realmente feliz, y esa manera consiste en amar. No existe otra. No es posible ser feliz si no te amas a ti mismo. Es un hecho. Si no te amas a ti mismo no tienes ninguna posibilidad de ser feliz. No se puede compartir lo que no se tiene. Si no te amas a ti mismo, tampoco puedes amar a nadie. Aun asi, sientes la necesidad de amor, y si hay alguien que te necesita, diras que eso es amor; eso es lo que los seres humanos llamamos amor. Pero no es amor. No es mas que un acto de posesion, de egoismo y de control que no conoce el respeto. No te mientas a ti mismo; eso no es amor.

Solo es posible ser feliz cuando el amor emana de ti, cuando sientes un amor incondicional por ti mismo y te entregas por completo a ese amor. Cuando actuas de este modo, dejas de resistirte a la vida. Dejas de rechazarte a ti mismo. Ya no cargas con todos esos reproches y ese sentimiento de culpabilidad. Sencillamente aceptas quien eres y a todas las personas tal como son. Tienes derecho a amar, a sonreir, a ser feliz, a compartir tu amor y a no tener miedo de recibirlo.

La curacion se fundamenta en tres puntos muy sencillos: la verdad, el perdon y el amor hacia uno mismo. Una vez adquiridos, el mundo entero sanara y dejara de ser un hospital mental para siempre.

Estos tres puntos clave para sanar la mente nos fueron brindados por Jesus, pero el no fue el unico que nos enseno el camino de la curacion. Buda y Krishna hicieron lo mismo. Y muchos otros maestros llegaron a las mismas conclusiones y nos ensenaron las mismas lecciones. En todo el mundo, de Japon a Mexico, a Peru, a Egipto o a Grecia, la curacion de los seres humanos fue un hecho. Vieron que la enfermedad residia en la mente humana y utilizaron estos tres metodos: la verdad, el perdon y el amor hacia uno mismo. Si somos capaces de ver nuestro estado mental como una enfermedad, descubriremos que existe una verdadera curacion. No es necesario que suframos mas; si somos conscientes de que nuestra mente esta enferma, de que nuestro cuerpo emocional esta herido, tambien seremos capaces de sanar.

Imaginate que todos los seres humanos empezasen a ser sinceros consigo mismos, que empezasen a perdonarse los unos a los otros y a amar a todas las personas. Si todos los seres humanos amasen de este modo, dejarian de ser egoistas; estarian abiertos a dar y a recibir y no se juzgarian los unos a los otros. Los chismes se acabarian y el veneno emocional, al final, se disolveria.

Ahora estamos hablando de un planeta completamente distinto. No se parece en nada a la Tierra. Esto es lo que Jesus llamo «El cielo en la tierra», Buda, «Nirvana» y Moises, la «Tierra Prometida». Es un lugar en el que todos nosotros podemos vivir con amor porque centramos nuestra atencion en el amor. Elegimos amar.

Добавить отзыв
ВСЕ ОТЗЫВЫ О КНИГЕ В ИЗБРАННОЕ

0

Вы можете отметить интересные вам фрагменты текста, которые будут доступны по уникальной ссылке в адресной строке браузера.

Отметить Добавить цитату