dorso de las manos-, descubri que en realidad no era lo que queria.

La seriedad con que la miraba, las sensaciones de su contacto, sus palabras… y ni una silla a la vista. Despues de humedecerse los labios secos, pregunto:

– ?Que quieres?

– A ti.

Esas dos palabras parecieron reverberar en la habitacion.

El alzo una de sus manos y le dio un beso calido.

– Nada estaba bien sin ti, Riley. Nada. Me esforce en tratar de convencerme de que podria ser, pero al final me di cuenta de que no habia salida. Pense que lo que habiamos compartido se apagaria, pero continuo ardiendo con igual intensidad. Te amo. Quiero que estemos juntos. Mas que mi trabajo, mas que cualquier posicion que pueda alcanzar. Mas que cualquier otra cosa.

Posiblemente, Riley podria contar con los dedos de una mano las veces que se habia quedado sin habla, pero era como si su corazon le flotara en el pecho, y tuvo que preguntarse si de verdad habia oido lo que creia haber oido. Para estar segura, pregunto despacio:

– ?Te has trasladado a Atlanta?

– Si.

– ?Que te hace pensar que esta decision me hara feliz…? Otra, he de apuntar, que no me consultaste.

– No se si te hara feliz. Solo se que me dijiste que te estabas enamorando de mi y que espero que no hayas, cambiado de parecer. Solo se que estoy profunda, dolorosamente enamorado de ti, y que si tus sentimientos han cambiado, voy a hacer todo lo que este a mi alcance para recuperarlos.

– Has corrido un gran riesgo.

– Lo se. Pero creo que la retribucion merece la pena -sus ojos azules la estudiaron. ?Han cambiado tus sentimientos, Riley? -pregunto en voz baja.

Ella reflexiono en la pregunta varios segundos, luengo contesto con expresion seria.

– Me temo que si, Jackson.

Fue evidente el dolor que reflejaron sus facciones. Un musculo se le contrajo en la mandibula y bajo la vista a la alfombra.

– Com… comprendo.

– Me temo que se han hecho mas fuertes.

Alzo rapidamente la vista y sus miradas se encontraron.

– ?Mas fuertes?

– Mas fuertes -repitio-. Y no por no haber intentado que mis sentimientos desaparecieran, creeme -dio un paso hacia el, y se detuvo casi cuando se tocaban-. Algo me sucedio la primera vez que te vi, Jackson.

– Probablemente, la lluvia radiactiva de la descarga que me abatio la primera vez que yo te vi a ti.

– Pense que estos sentimientos no durarian, pero solo se han vuelto mas poderosos. Te amo -susurro.

Con un gemido, la pego a el y bajo la boca. Las entranas de Riley se derritieron y se aferro a el con una profunda sensacion de alivio y amor. Cuando al final Jackson alzo la cabeza, se miraron durante varios segundos. Luego sonrieron.

Envuelta en sus brazos, ella pregunto:

– Entonces, ?que te hizo comprender que no podias vivir sin mi?

– Lo creas o no, una charla con mi hermano Brian fue lo que al final me hizo abrir los ojos.

– ?Da buenos consejos?

– Dios, no. Por lo general, son horribles. Pero esta vez dio en el blanco. Lo resumio en que para volver a ser feliz no me quedaba mas opcion que volver a reunirme contigo.

Riley sonrio.

– Parece calcada a la conversacion que tuve con Tara el dia que se marcho. Nuestros hermanitos estan creciendo.

– Si. Tal vez deberiamos presentarlos.

– No se si es una buena idea. Podria ser como el choque de dos fuerzas de la naturaleza.

– Se conoceran el dia de la boda.

– ?Boda? ?Que boda?

– La nuestra.

Riley se quedo absolutamente quieta. Tuvo que tragar saliva dos veces para encontrar la voz.

– ?Nuestra boda? -logro preguntar-. Mmmm, ?que te hace pensar que estare alli?

– ?Y por que no ibas a estar?

Enarco una ceja.

– Quiza el hecho de que nadie me lo ha pedido.

Jackson cerro los ojos y movio la cabeza.

– Maldicion. ?Ves lo que pasa? Con solo mirarte una vez, olvido lo que hago -para sorpresa de Riley, se apoyo sobre una rodilla, le tomo ambas manos y la miro con ojos llenos de amor-. Riley, no estoy seguro de la cantidad de personas que pueden decir que entraron en la tienda de una vidente y su vida sufrio un vuelco, pero yo soy una de ellas. Te amo. Me haces reir. Estar contigo hace que me sienta bien. He pasado los ultimos tres meses descubriendo que estar sin ti me hace sentir muy mal. Me encanta que nos gusten cosas diferentes. Quiero pasar los proximos cincuenta anos descubriendo todas las demas cosas que te gustan.

A Riley le temblaron los labios y las lagrimas amenazaron con anegar sus ojos. Santo cielo, ese hombre maravilloso y romantico la estaba matando. Con sonrisa tremula, pregunto:

– ?Que sucede pasados los cincuenta anos? ?Planeas cambiarme por dos de veinticinco?

El le sonrio.

– Tu y las matematicas. Tendran que ser tres de veinticinco, ya que ambos rondaremos los ochenta por entonces. ?Crees que me querras a tu lado o me dejaras por un boy?

– Mmmm. Depende de si el boy sabe cocinar.

– Creo que tendre que recordarte constantemente que no te vas a casar conmigo por mis habilidades culinarias.

Ella rio.

– Eso es cierto. Bueno, si no funciona pasados los primeros cincuenta anos, creo que podremos llevar a cabo una auditoria, reevaluar la situacion y recomendar un curso de accion alternativo.

– Bueno, ?que me dices?

– Que eres el hombre mas increible que jamas he conocido y que estoy impaciente por ser tu esposa.

Se incorporo y la abrazo.

– Gracias a Dios -murmuro sobre sus labios-. La rodilla empezaba a dolerme -entonces le reclamo la boca en un beso profundo, lleno de amor y pasion. Cuando levanto la cabeza, pregunto-: ?Que predice para nosotros Madame Omnividente?

Riley se acomodo e el circulo de sus brazos y sonrio.

– Amor. Risas. Jubilo. Hijos. Beisbol. Tenis. Y un monton de donuts.

El rio y la abrazo.

Jacquie D’Alesandro

Jacquie se crio en Long Island (Estados Unidos). Se educo en un ambiente familiar, en el que sus padres alimentaron en ella su pasion por la lectura. Su hermana tambien le prestaba sus libros de Nancy Drew. Mas tarde, adquirio cierta predileccion por las novelas de corte sentimental y aventuras.

Tras graduarse se caso con Joe, y el matrimonio que ha tenido un hijo, Christopher, alias 'Junior', con quien residen junto a su gato en Atlanta, estado de Georgia.

A principios de los 90, el matrimonio adquirio un ordenador, por lo que se animo a escribir todas las historias que pasaban por su mente, y logicamente se decanto por el genero romantico.

Logro publicar su primer libro en 1999. Escribe tanto novelas situadas en la Regencia como cuentos actuales

Вы читаете Vestida De Rojo
Добавить отзыв
ВСЕ ОТЗЫВЫ О КНИГЕ В ИЗБРАННОЕ

0

Вы можете отметить интересные вам фрагменты текста, которые будут доступны по уникальной ссылке в адресной строке браузера.

Отметить Добавить цитату