Hawk se puso en pie y fue hasta la puerta.

– ?Tu estas bien?

– No, pero sobrevivire. Los cachorritos de Sheila son una buena distraccion.

– Mas bebes.

Ella asintio.

– Que quede claro que en cuanto termine de dar de mamar, voy a esterilizarla.

Hawk estaba esperandola en el jardin trasero de su casa, con la barbacoa encendida y una botella de vino enfriandose en la hielera. Nicole empujo la puerta.

– ?Es seguro pasar?

– Yo mismo te he invitado.

– Pensaba que quiza fuera una trampa.

Hawk la habia llamado una hora antes y le habia pedido que fuera a cenar con el. Nicole se habia quedado sorprendida, pero habia aceptado. Tenian cosas de las que hablar.

– No es ninguna trampa -aseguro el. Despues la estrecho contra si y la beso.

Pese a todo, ella se derritio entre sus brazos y se abandono a la sensacion que le producian sus labios. La pasion se encendio, e hizo que se sintiera debil y fuerte a la vez. El fuego que ardio entre ellos prometia curar o, al menos, permitirles olvidar por un rato.

Para Nicole nunca habia sido asi. La velocidad con la que el la excito, lo mucho que lo deseaba, que queria que estuvieran juntos.

Nicole metio los dedos entre su pelo y se apoyo en el. Sus musculos eran duros, como su ereccion. El bajo las manos hasta su trasero y se lo apreto.

El deseo se volvio algo vivo e innegable. Nicole olvido lo que hubiera planeado que iba a decir y, en vez de hablar, deslizo las manos bajo su camiseta para poder acariciarle la piel. El era fuerte y tentador, todo lo que ella habia deseado siempre.

Hawk la solto el tiempo suficiente para apagar la barbacoa y despues la empujo suavemente hacia la puerta trasera de la casa. Una vez dentro, el agarro el bajo de su camiseta y se la saco por la cabeza. Mientras se besaban y el le succionaba el labio inferior, le desabrocho el sujetador y lo arrojo a una silla. Entonces le acaricio las curvas. Nicole estaba perdida.

Sus manos estaban por todas partes. En sus pechos, sus costados, su espalda. Le bajo los pantalones y metio los dedos entre sus piernas. Ella ya estaba caliente y humeda. Hawk encontro el punto mas sensible de su cuerpo y comenzo a acariciarlo. A ella se le tensaron todos los musculos. Se besaron una y otra vez mientras el dibujaba circulos y rozaba, y despues hundia los dedos dentro de ella. No era suficiente. Nunca seria suficiente, penso Nicole freneticamente. Necesitaba a Hawk por completo.

Mientras movia las caderas y sentia que se acercaba mas y mas, comenzo a desabrocharle los pantalones. El hizo que los dos se movieran hacia atras hasta que Nicole sintio el borde de la mesa de la cocina contra los muslos. El la sento sobre la superficie dura. Ella se quito el resto de la ropa, se deslizo hacia atras y separo las piernas.

Hawk se bajo los pantalones y la ropa interior y entro en ella de una acometida. Ella se arqueo hacia atras y se apoyo con los brazos en la mesa. Suavemente, cerro los ojos.

El entro y salio de ella, llevandola cada vez mas alto. Le acariciaba el clitoris con una mano mientras con la otra jugueteaba en sus pechos. La habitacion estaba silenciosa salvo por el sonido de su respiracion y de sus jadeos, y ella se acercaba mas y mas al orgasmo.

– Hawk -susurro, y le rodeo las caderas con ambas piernas-, mas fuerte.

Se referia a todo. A sus caricias, al modo en que la llenaba una y otra vez. Mas rapidamente y con mas fuerza, la tomo hasta que ella no tuvo mas remedio que perderse en una convulsion liquida de placer.

El la siguio inmediatamente, grunendo su nombre y estremeciendose. Luego se quedaron inmoviles.

Despues de un par de respiraciones profundas, ella comenzo a percatarse de que estaba desnuda… sobre la mesa de la cocina de Hawk. Abrio los ojos y lo encontro mirandola.

– Tu desayunas aqui -dijo.

El sonrio.

– Ya lo se.

– A lo mejor tienes que limpiar antes de manana por la manana.

El se rio y la beso.

– Eres increible.

– Eso tengo entendido. Ha salido en los periodicos. Estoy pensando en hacerme unas tarjetas.

Hawk le aparto el pelo de la cara.

– Gracias.

– ?Por?

– Por todo.

Ella suspiro, sabiendo que podria hacer aquello con el para siempre. No solo el sexo, sino todo lo demas. Mirarlo a los ojos, estar a su lado, compartir. Entonces su estomago emitio un rugido.

Hawk sonrio.

– ?No estas comiendo mucho estos dias?

– He tenido un poco de estres.

– ?Que te parece un plato de salmon?

– Muy bien.

Hawk retrocedio y Nicole bajo al suelo. El la ayudo a encontrar la ropa y despues abrio una botella de vino mientras se vestia. El solo tuvo que subirse los pantalones y abrocharselos. Los hombres lo tenian todo tan facil…, aunque ella no tenia queja.

Despues de cenar, Nicole se acurruco junto a Hawk en el sofa.

– Probablemente, deberiamos pelearnos ahora.

– ?Es lo siguiente de la lista?

– Tenemos mucho de lo que hablar.

– Brittany.

– Sobre todo -dijo ella, y poso una mano en su muslo-. Tu hija esta muy mimada y es inmadura.

– Lo se.

Aquella respuesta sorprendio a Nicole.

– Pensaba que ibas a negarlo.

– Quiero negarlo, pero no puedo. Yo no tenia intencion de que fuera asi. Serena la educo mejor que yo. Cuando murio, solo quedamos Brittany y yo, y algunas veces hice lo que era mas facil en vez de lo que estaba bien.

Aquello no se lo esperaba.

– ?Quieres decir que es culpa tuya?

– En gran parte, si. Brittany no es mala chica.

– No, claro que no, pero esta acostumbrada a salirse con la suya, y Raoul la quiere tanto que hara lo que ella diga -afirmo Nicole-. No creo que deban casarse.

– Estoy de acuerdo, pero cuando cumpla dieciocho, no podre impedirselo.

Nicole no estaba tan segura. Si Hawk era serio y sincero con Brittany, quiza pudiera cambiar las cosas. Amenazar a Raoul no iba a servir de nada, porque era un chico demasiado responsable.

– Todo esto es un lio -dijo-. Vas a tener que quedarte con uno de los cachorritos para compensarme por todo esto.

– Me quedo con el chico.

– Claro. Ni siquiera me sorprende -dijo Nicole. Despues de unos segundos, retomo la conversacion sobre su hija-: Le he dicho a Brittany que no puede seguir asi mucho tiempo. Que tendra que hablar contigo la proxima vez que vayas a casa.

El se apoyo en el respaldo del sofa y se pellizco el puente de la nariz.

– ?Cuando cambio todo? Ella era mi nina. Yo era lo mas importante para ella. Y todo ha desaparecido.

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