empleados como los clientes se pegaran un susto de muerte.
Incluso habia robado un vehiculo. Bueno, si a tomar prestado un trineo motorizado para ir a deslizarse bajo la luz de la luna llena se le podia llamar robar…
Era cierto que habia sido una chica dificil, pero ya habia pagado por ello. Su familia nunca la habia tomado en serio.
Ni siquiera ahora.
Muy bien, no tenia mas remedio que aceptarlo y lo aceptaba.
– Llevo un ano ocupandome de este lugar, desde que la abuela murio el ano pasado, y no ha habido ningun problema.
Gwyneth se cruzo de brazos.
– Lo dices como si nunca hubieras hecho nada malo.
– ?Te vas a poner ahora a recordarme todo lo que he hecho en mi vida? -se rio Lily.
– No, te aseguro que esto no tiene nada que ver con tu pasado -contesto Gwyneth.
«?No, que va!», penso Lily.
Lo ultimo que Lily queria en aquellos momentos, con una maravillosa manana de enero ante sus ojos, era ponerse discutir con su hermana.
– Te propongo que hagamos un alto el fuego.
– ?Como?
– Si, yo siento mucho que la abuela me dejara este lugar a mi y tu sientes mucho ser tan seria y quisquillosa.
– ?Pero si tu no sientes en absoluto que la abuela te dejara a ti el Bay Moon!
– ?Me has pillado! -sonrio Lily.
Gwyneth no sonrio.
– Mira, este lugar es pequeno y acogedor y esta bien como esta -suspiro Lily-. La abuela sabia que yo haria todo lo posible para mantenerlo asi. Asi que ya lo sabes: lo que hago lo hago por ella.
Su hermana se quedo mirandola a los ojos con cara de pocos amigos.
El parecido entre ambas saltaba a la vista pues las dos tenian el pelo ondulado y de color castano claro, los ojos marrones y los labios voluminosos.
Lo que las diferenciada era que Lily siempre sonreia.
– Sabes perfectamente que yo no habria hecho nada que pudiera contrariar los deseos de la abuela.
– Puede que conscientemente no, pero, tarde o temprano lo habrias hecho. Ya estamos a tope, no tenemos mas capacidad y cada vez hay mas esquiadores. Obviamente, si por ti fuera, construirias otro edificio con mas habitaciones para dar cabida a mas clientes. Al final, convertirias este lugar en un hotel grande e impersonal. Que horror.
– Lily Rose, no soy una mala persona.
– El termino «malo» es muy relativo.
– Tu lo sabes por experiencia, ?verdad?
– Exacto. ?Sabes? No hay nada de malo en portarse mal de vez en cuando.
Gwyneth suspiro exasperada.
– No se puede razonar contigo porque dices unas cosas muy raras. Yo lo unico que he comentado en alguna ocasion es que ampliando un poco Bay Moon…
– Seria la bomba, si, ya me lo has dicho no se cuantas veces. Al final, este lugar se convertiria en lo que no es.
Nadie mejor que Lily sabia que el encanto de Bay Moon era su tamano. Alli todo el mundo se conocia bien y Lily queria que siguiera siendo asi.
– La abuela sabia lo que Sara y tu hariais con este lugar y, aunque lo logico habria sido que, siendo las mayores, hubierais heredado vosotras, prefirio dejarmelo todo a mi.
Una carga que ella no habia pedido ni deseado. Si por ella hubiera sido, habria preferido pasarse la vida en el equipo de salvamento alpino.
– Si, la abuela te lo dejo a ti -contesto Gwyneth-. A pesar de que no tenias absolutamente ninguna experiencia en direccion de empresas ni sabes nada de numeros. Por no hablar de que jamas has sido capaz de tener una relacion seria y duradera.
– ?Y eso que tiene que ver?
– Demuestra que no eres capaz de comprometerte ni con nada ni con nadie.
No, lo que demostraba era que Lily no queria ser capaz de comprometerse. Y todo por culpa de su querida familia. Lily veia el amor como una carga.
– Mira, mejor dejamos la lista de mis defectos para un momento mejor, ?de acuerdo? ?Que tal para el Dia de Accion de Gracias, cuando puedas compartirlo con todo el mundo? De momento, todas tenemos trabajo y vivimos bien, ?no?
– Si -contesto Gwyneth mirandola de arriba abajo-. Vaya, veo que tu te vas a ganar hoy el sueldo escaqueandote de nuevo.
Lily ya habia estado trabajando un par de horas, pero no pensaba defenderse. Si su hermana no queria abrir los ojos y reconocer la cantidad de horas que se pasaba en el despacho, peor para ella.
– Salir a patrullar no es escaquearse.
– Tenemos gente contratada para hacerlo.
– Nunca hay suficientes patrulleros. La seguridad es lo primero -contesto Lily recitando con una sonrisa el mantra de su abuela.
Aunque estaba completamente entregada a aquel lugar, lo cierto era que el dia a dia de dirigir el hotel se le estaba haciendo muy cuesta arriba y, a veces, le dolia hasta el alma.
– Si necesitas algo, estare en mi oficina -dijo Gwyneth girandose y desapareciendo.
«Sin duda, aterrorizando a Carrie», penso Lily apiadandose de la pobre secretaria.
Lily echaba horriblemente de menos a su abuela porque ella si que la comprendia. Tambien echaba de menos a su abuelo, que habia muerto mucho antes. Sus padres no habian muerto, pero, simplemente, no formaban parte de su vida.
Lily levanto el menton, abrio la puerta de madera, salio y aspiro aire con fuerza mientras disfrutaba del maravilloso paisaje.
No le tocaba hacer turno de patrulla aquel dia, pero se le habia ocurrido que, al verla con la cazadora del equipo, sus hermanas la dejarian en paz y, salvo el pequeno encuentro con Gwyneth, habia dado resultado.
?Libre!
Tras atarse las botas, se coloco sobre la tabla y se deslizo hacia el telesilla con la intencion de subir a lo mas alto de la montana.
Apenas eran las ocho y cuarto de la manana y los telesillas no abrian hasta y media, asi que Lily se puso a la cola.
Al formar parte del equipo de salvamento, lo que se veia claramente porque iba de rojo y con una cruz blanca en la espalda, podria haberse colado, pero nunca lo hacia a no ser que hubiera una emergencia.
Asi que Lily se coloco detras de una pareja que iba con sus dos hijos. Llego otro esquiador que se coloco a su derecha y, al girarse para saludar, sintio que un escalofrio la recorria de pies a cabeza.
El hombre que le habia provocado aquel escalofrio le sonrio y «madre mia», Lily sintio que la adrenalina le corria por las venas.
A Lily no le dio tiempo ni a devolverle la sonrisa porque, de repente, sintio un empujon y, de no haber sido por el hombre de la sonrisa increible, habria caido de bruces.
Sintio su mano en el brazo, equilibrandola. Lily sonrio, le dio las gracias y aprovecho para fijarse bien en el.
Era un hombre de pelo ondulado y moreno, de complexion bronceada, parecia italiano, y de labios voluminosos y firmes, que inmediatamente le hicieron pensar en una larga noche de placer.
Lily no podia verle los ojos porque el desconocido llevaba gafas de sol, pero se dio cuenta, al ver como enarcaba una ceja, de que se habia percatado de como lo estaba mirando.
Al instante, sonrio con picardia y Lily detecto en el un aura de peligro, una actitud deliciosamente rebelde.
