– Ya lo se. Me lo habeis demostrado.
Amparo estaba en plena forma y se habia refinado un poco. Apenas si notaba el cansancio del viaje. 'Y ha sido duro, no creais! Esos trenes… No comprendo como no estan al dia, puesto que Espana no ha entrado en la guerra'.
Ignacio comento:
– Hay prioridades, comprendes? Lo primero es alimentar a la gente, que, en su gran mayoria, lo pasa fatal…
Pronto Amparo pudo comprobar por si misma este aserto, porque se empeno en salir y dar una vuelta antes de cenar. La acompano Matias, puesto que en Telegrafos volvia a tener turno de noche. Las personas le parecieron raquiticas, como si fueran ellas las que regresaran del exilio. En las tiendas no habia nada, excepto en las zapaterias. Las paredes desconchadas. Muchos papeles en el suelo y de los restaurantes y los urinarios publicos salia un hedor que le recordaba el de los barrios negros. En una lenceria vio el retrato de Franco y el de Jose Antonio. Contuvo la respiracion y Matias le dijo:
– Hay miles de retratos de esos caballeros. Y si llegas hace un ano, hubieras visto por todas parte a Hitler y a Mussolini.
– Dios mio! -exclamo Amparo; y no anadio nada mas.
En resumen, la estancia de Amparo en Gerona, disparados los mecanismos comparativos, se saldo con un fiasco. Los Estados Unidos pertenecian a otra galaxia. 'Lo curioso es que a mi aquello no me va; pero comparado con esto…'
Echaba de menos el aire de libertad de Norteamerica. Gerona parecia hipotecada por algun maleficio o alguna vigilancia que impedia que la gente respirara a su aire. La tal gente andaba algo cohibida, los mobiliarios eran aptos para el trapero, el cafe de la cafeteria Espana, tan horrible como el que le sirvieron en el tren.
Matias e Ignacio no sabian como explicarle que aquello era asi y no de otra manera. Espana era una dictadura, habian ganado los aliados y, por lo tanto, 'quedamos marginados desde el principio. Y ahora, mucho mas'. Las autoridades eran dioses y la Falange campaba por sus respetos. 'Pero, es que Julio no te lo advirtio?'. 'Si, claro… Julio sabe siempre a que atenerse; pero yo lo imaginaba de otro modo'.
– Piensa que todo esta racionado -intervino Matias-. Que la mitad de la ropa se amontona en el Monte de Piedad; que las familias han de recurrir al pluriempleo; que no se puede mover un dedo sin permiso del gobernador… -Matias esbozo una sonrisa-: Los Alvear vamos tirando gracias a la influencia de Mateo y a que a Ignacio le toco la loteria. Tambien van tirando los hermanos Costa y los de su calana; pero los demas, con el culo al aire, lo cual, en invierno, debe de resultar desagradable…
Amparo pensaba: 'Si me pusiera aqui uno de los sombreros que llevo en Washington!'. Carmen Elgazu la achuchaba: 'Pero aqui tenemos paz. Te parece poco? Y puedes salir de noche sin miedo a que un negro o un blanco te tire del bolso o te robe la cartera'.
A Matias le hacia gracia que Amparo fuera norteamericana. 'A ver, ensename otra vez el pasaporte'. Amparo se reia y se lo ensenaba. Por su parte, Ignacio no podia olvidar que Amparo fue la primera mujer que conocio, tan intimamente como mas tarde conoceria a Canela y a Adela.
Los regalos que se habia traido eran discretos, pero practicos y de buen gusto: tres pitilleras para los hombres, con las iniciales, un buen lote de medias de nylon para las mujeres. Para el pequeno Cesar, un juguete chino en que tocaban muchas campanillas. Todos fueron bien recibidos y Matias andaba pensando: 'Pues si, lo que se ha refinado esta mujer!'. Llevaban casi siete anos sin verse.
Pilar fue la que con mayor dureza trato a Amparo. No podia olvidar que Julio Garcia sometio a Mateo a varios terrorificos interrogatorios. 'Las gentes como ustedes son las culpables de todo lo que ha ocurrido en Espana. Pero no se hagan ilusiones. Aquello no volvera. Franco cuenta con el apoyo de la mayor parte de la poblacion'.
Lo mismo le dijeron los hermanos Costa, en los que habia supuesto encontrar apoyo. Le dijeron que Franco estaba bien pertrechado en su trono. 'Y si tienes alguna duda, esta tarde contempla desde el balcon la manifestacion convocada por el gobernador bajo el lema: 'Franco, si, comunismo, no'. Toda Gerona estara presente'.
– Y las matanzas, pues? Y los campos de trabajo?
– Esto es la Espana subterranea… -le contestaron los Costa-. Salvo los directamente afectados, nadie se acuerda de ella -Advirtiendo la mueca esceptica de Amparo anadieron-: Habla con Paz Alvear. Te sera facil… Escucha su version. Llego aqui dispuesta a arrasarlo todo y ahora tiene a su hermano en el seminario y ella se caso con la Torre de Babel, que anda pisandonos los talones…
Los hermanos Costa anadieron que ellos no se podian quejar; les estaba prohibido salir de la provincia y debian presentarse semanalmente a la policia; pero, por lo demas, los negocios les iban viento en popa. 'Ya se sabe. Despues de un terremoto, el que sabe aprovecharse sale adelante'.
Amparo se acaricio el menton. Llevaba la cara muy maquillada.
– Es exactamente la teoria de Julio Garcia. Dice que mimando a unos cuantos le basta a Franco para mantenerse en el poder. Y cuando dice unos cuantos incluye tambien a franceses, ingleses y norteamericanos, a los que permite hacer grandes negocios…
– Pues que te creias! Este mes hemos importado no se cuantas toneladas de papel de Noruega y hemos exportado a Inglaterra otras tantas de cebollas… Te das cuenta, Amparo?
– Si, claro…
Con Paz Alvear fue distinto. Paz, que le habia oido contar a Matias las mil y una sobre Julio Garcia, se mostro mas optimista, aun admitiendo que ella vivia como una burguesa, 'tal vez gracias a las plegarias de su hermano, Manuel'.
– Yo creo que a Franco lo echaran… La campana extranjera en contra debe fructificar. Hay que ver lo que sueltan la BBC y Radio Moscu! Estoy segura de que en las conferencias de los tres grandes tuvieron ya en cuenta el destino de Espana… -Paz se acaricio el discreto collar que llevaba-: En la guerra se demostro que los aliados tardan en reaccionar, pero que cuando lo hacen no hay quien los pare.
La invitaron a cenar. La Torre de Babel estuvo muy locuaz. Se acordaba tanto de Julio Garcia! Gerona, sin Julio Garcia, era 'otra cosa'. Era como si a la catedral le faltara el campanario.
– A lo mejor lo veis pronto por aqui… -dijo Amparo-. No para quedarse, claro, pero para echar un vistazo.
– Habla usted en serio?
– Completamente.
Paz volvio a lo suyo: 'A Franco lo echaran'. La Torre de Babel nego con la cabeza. 'A menos que pierda el cacumen y les provoque, cosa impensable, a Inglaterra y a los Estados Unidos les conviene tener aqui una dictadura de derechas. Podran hacer en Espana lo que les de la gana. Ya se empieza a decir que Espana sera su portaaviones…
Amparo asintio. Iba haciendose su composicion de lugar. Claro que solo habia hablado con personas que llegaban holgadamente a fin de mes; pero la opinion del resto, de los del Monte de Piedad, que podia aportarle? Tal como le aconsejaran los hermanos Costa, habia visto desde el balcon del piso de la Rambla la manifestacion 'Franco, si, comunismo, no'. El Frente de Juventudes entero -el futuro-, y una masa arrolladura y chillando como en los Estados Unidos en un estadio de beisbol. Y por todas partes, en efecto -incluso en las oficinas de la Agencia Gerunda-, retratos de Franco y de Jose Antonio. Mateo se nego en redondo a ver a Amparo, a estrecharle la mano. 'Menuda cucamonas! Responsable, como su marido, y dejandose querer…'
En cambio, Ignacio invito en su casa a Amparo, aun en contra de la opinion de Ana Maria. Esta no se mostro neutral. Cada vez que Amparo se disponia a hablar de la Espana que estaba encontrando le cortaba la palabra y le pedia algun dato sobre los Estados Unidos. Pronto ella e Ignacio se dieron cuenta de que Amparo apenas si sabia nada de su inmenso pais. De vez en cuando decia ockey y antes de cenar pidio un whisky. Que diferencia habia entre Truman y Roosevelt? Habian cruzado en tren el recorrido Este-Oeste? Era cierto que Nueva York era veinte veces mayor que Barcelona? Y los indios? Cuantos ejemplares quedaban? Y como un pais de seres humanos pudo llegar a fabricar tres mil aviones diarios? Cual era el secreto? Le gustaba el jazz negroide? Y los westerns? Y las universidades? Era cierto que las universidades de los Estados Unidos eran las mejores del mundo, con especialistas en temas tan abstrusos como la poesia primitiva africana o la vida secreta de Neron?
Amparo se sintio apabullada. Se dio cuenta de que no estaba enterada de nada, como tampoco se entero de nada durante su estancia en Paris. Era un apendice de Julio, nada mas.
