escualidos arboles de los jardines aparecian salpicados de blanco. El aliento de Liska se esparcia en nubeculas por el aire; hacia tanto frio que costaba respirar.

Por fin se abrio la puerta, y en el umbral aparecio la senora Springer, ataviada con un camison de franela y con la boca abierta por el asombro.

– ?Donde esta? -espeto Liska mientras entraba sin esperar a que la invitaran.

Patsy Springer retrocedio un paso.

– ?Calvin? ?Que…? ?Que hace aqui a estas horas? No se…

Liska le lanzo una mirada que habia incitado a mas de un criminal curtido a confesar.

– ?Donde esta?

En aquel momento oyo la voz de Cal procedente de la cocina.

– ?Quien es, Patsy?

Liska paso junto a la mujer y hundio una mano en el bolso mientras avanzaba resuelta hacia su objetivo. Cal estaba sentado a una mesa de roble, vestido con la misma ropa que el dia anterior y con un desayuno compuesto de huevo pasado por agua y cereales ante el. Al verla abrio los ojos desmesuradamente como un pez fuera del agua.

– ?Que haces aqui? -exclamo-. Esta es mi casa, Liska…

Liska saco las fotografias del bolso y las arrojo sobre la mesa, junto al plato de Springer. El hombre intento retirar la silla y levantarse, pero Liska lo agarro por el cabello para inmovilizarlo, haciendo caso omiso de su aullido de dolor.

– Estos son mis hijos, Cal -mascullo, intentando con todas sus fuerzas no gritar-. ?Los ves? ?Ves estas fotos?

– Pero ?que te pasa?

– Estoy cabreada. Estos son mis hijos. ?Sabes quien me ha enviado estas fotografias, Cal? Adivina adivinanza.

– ?No se a que has venido! -grito Springer mientras trataba de levantarse.

Liska le tiro del cabello con mas fuerza. La mujer de Cal estaba bajo la arcada que daba al vestibulo, retorciendose las manos con nerviosismo.

– ?Esta loca, Calvin! ?Esta loca!

– Me las han enviado Rubel y Ogden -dijo Liska al tiempo que cogia una de las fotos con la mano libre y se la ponia delante de las narices a Cal-. No puedo demostrarlo, pero lo se. Y tu te juntas con esa gentuza, Cal. Son la peor escoria, pura mierda que amenaza a ninos pequenos. Y tu los proteges. Por lo que a mi respecta, eso te convierte en uno de ellos.

– ?Calvin! -chillo la mujer-. ?Quieres que llame a la policia?

– ?Callate, Patsy! -ordeno Cal.

– Si alguien le toca siquiera un pelo a uno de estos chicos -siseo Liska-, lo matare. Lo digo en serio, Cal. Lo destrozare de tal modo que nadie conseguira reunir todos los fragmentos. ?Me has entendido?

Cal intento zafarse de ella, pero Liska tiro con mas fuerza y le golpeo en la frente con los nudillos.

– ?Ayyy!

– ?Imbecil hijo de puta! -chillo Liska antes de asestarle otro golpe-. Pero ?que cono te pasa? ?Como eres capaz de juntarte con ellos?

Dicho aquello lo solto de una forma tan repentina que Cal cayo hacia atras y se arrastro por el suelo como un cangrejo.

– ?Eres despreciable! -escupio Liska.

Cogio la huevera que contenia el huevo pasado por agua y se la arrojo. Cal alzo los brazos para protegerse, pero cayo de espaldas y se golpeo la cabeza contra uno de los armarios. El impacto sono como un disparo. La senora Springer profirio un grito.

– Ve a ver a Castleton, pusilanime de mierda -ordeno Liska-. Dile donde no estabas el jueves por la noche. Ve a Asuntos Internos. Les encantan los mierdas llorones como tu. Entrega a esos animales o convertire el resto de tu carrera en el peor de los calvarios. Nadie, ?nadie amenaza a mis hijos impunemente!

Para subrayar sus ultimas palabras, le arrojo el cuenco de cereales. Luego recogio las instantaneas y se las guardo de nuevo en el bolso. Springer no se movio mientras los cereales le resbalaban por la mejilla.

Liska respiro hondo para recobrar la compostura y se volvio hacia Patsy Springer.

– Siento haber interrumpido su desayuno -Se disculpo con la voz aun temblorosa por la furia.

La senora Springer emitio una suerte de gritito ahogado y corrio a refugiarse en un rincon.

– No hace falta que me acompanen a la puerta -prosiguio Liska antes de salir de la casa, temblando con tal violencia que le dio la sensacion de estar sufriendo un ataque.

Una vez al volante del Saturn, lanzo un profundo suspiro.

– Uf-exclamo en voz alta al arrancar-. Me siento mucho mejor.

?Porque se lo has contado? Yo podria haberlo arreglado todo…

?A que narices se referia Jocelyn Daring?

Kovac estaba sentado en una pequena silla en un rincon del dormitorio de Andy Fallon, mirando las musaranas. Rememoro el momento en que Jocelyn Daring entro en el estudio de Pierce, la expresion que se pintaba en sus ojos, la furia. Si el no se lo hubiera impedido, ?que le habria hecho a Pierce?

Probablemente deberia haberla detenido por lo que habia hecho. Las leyes de Minnesota no toleraban ni la mas minima muestra de violencia domestica. Aun cuando la victima no quisiera presentar cargos, el estado si los presentaba. Pero no la habia detenido. Un buen abogado podria haber alegado circunstancias atenuantes. Pobre Jocelyn. Tras enterarse de que su prometido habia mantenido una relacion homosexual, perdio el juicio de forma transitoria y lo ataco. ?Por que agravar su situacion presentando cargos contra ella?

Pues porque tal vez decidiera acabar la faena empezada.

Se habia marchado de la casa por voluntad propia y en silencio, arrastrando una maleta repleta hasta el coche de su madrina de boda, que la esperaba. Steve Pierce habia ido en taxi al hospital mas proximo para contarles que habia resbalado en el hielo y se habia abierto la cabeza.

Uno no podia por menos que amar el estilo americano.

Amor…

Kovac intento desterrar de su mente aquel pensamiento y concentrarse en el escenario de la muerte de Andy Fallon. Esa era una de las razones por las que habia ido a su casa, para distraer su mente del golpazo que acababa de liarse con una mujer que lucia galones de teniente y escondia un secreto doloroso. Intentaba no preguntarse cual seria el origen de su pesadilla, no pensar que lo que habia sucedido no era un incidente aislado y que ese era el motivo por el que le habia pedido que se marchara, por temor a que volviera a suceder y el insistiera en conocer la causa. Tales eran los pensamientos que pretendia evitar, pensamientos que lo asaltaban una y otra vez pese a que no cesaba de recordarse que debia alejarlos de si.

Tampoco queria pensar en las sensaciones que habia experimentado al hacer el amor con ella, en el increible sentido protector que lo habia embargado mientras la abrazaba tras la pesadilla. Debia concentrarse en el trabajo, lo unico que se le daba bien al fin y al cabo. El trabajo nunca lo mandaba a paseo.

El aire seguia impregnado de un vago olor a cadaver. Kovac lo rehuyo metiendo la nariz en la taza de cafe humeante que llevaba en la mano.

«Supongo que si lo invito a tomar un cafe prestare un servicio a la comunidad…»

Por enesima vez aparto de su mente la imagen de Amanda de pie, en el umbral, mirandolo. Tendria que buscarse otra rubia.

Pregunta: ?Podia Jocelyn Daring haber asesinado al amante de su prometido? Si. ?Habia tenido ocasion de hacerlo? No lo sabia y no podia preguntarselo. El caso estaba oficialmente cerrado, de modo que no tenia derecho a interrogar a nadie. ?Habia mencionado Pierce si estaba con ella la noche de la muerte de Andy Fallon? Si a Jocelyn se le habia presentado la oportunidad y la habia aprovechado, ?como lo habia hecho? ?Como se las habia arreglado para llevar a Fallon a la cama? Nadie habia indicado que a Andy le fuera tanto la carne como el pescado. Todo el mundo lo tenia en un concepto demasiado alto para imaginarselo en la cama con la novia de su amante. Ahi residia el problema.

Penso en los somniferos, las copas de vino en el lavavajillas. Tal vez…

Siguiente pregunta: Si lo habia drogado para dejarlo inconsciente, ?podria haberlo ahorcado? ?Podria haber

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