prisionera piadosa, la libertad no se compra. La sujecion aqui se estima porque hay merecimiento para todo. Vuestra senoria sea muy bien venido y vuestra merced me tenga la promesa, que esta tarde ira mi criado a su posada, y si vuestra merced manda que le lleve una prenda de oro o una toca tonici, la llevara, porque yo no falte de mi palabra, que prometi por todo hoy. A este senor yo lo visitare.

CABALLERO.- Senora Lozana, no envieis prenda, que entre vos y mi «no se pueden perder sino los barriles». Envia, como os dije, y no cureis de mas, y mira que quiere su senoria que manana vengais a verlo.

LOZANA.- Beso sus manos y vuestros pies, mas manana no podra ser, porque tengo mi guarnelo lavado, y no tengo que me vestir.

CABALLERO.- No cureis, que su senoria os quiere vestir a su modo y al vuestro. Veni asi como estais, que os convida a comer; y no a esperar, que su senoria come de manana.

LOZANA.- ?Por la luz de Dios, no estuviese sin besar tal cara como esa, aunque supiese enojar a quien lo ve!

ANGELICA.- ?Asi, Lozana, no cureis! ?Anda, dejadlo, que me enojare, aunque su merced no me quiere ver!

CABALLERO.- Senora, deseoos yo servir; por tanto, le suplico que a monsenor mio le muestre su casa y sus joyas, porque su senoria tiene muchas y buenas, que puede servir a vuestra merced. Senora Lozana, manana no se os olvide de venir.

LOZANA.- No se si se me olvidara, que soy desmemoriada despues que movi, que si tengo de hacer una cosa es menester ponerme una senal en el dedo.

CABALLERO.- Pues veni aca, toma este anillo, y mira que es una esmeralda, no se os caiga.

LOZANA.- Sus manos beso, que mas la estimo que si me la diera la senora Angelina dada.

ANGELINA.- Anda, que os la doy, y traedla por mi amor.

LOZANA.- No se esperaba menos de esa cara de luna llena. ?Ay, senora Angelina, mireme, que parezco obispo! ?Por vida de vuestra merced y mia, que no estoy mas aqui! Ven a cerrar, Matehuelo, que me esperan alli aquellos mozos del desposado de Hornachuelos, que no hay quien lo quiera, y el porfiar y con todas se casa y a ninguna sirve de buena tinta.

MATEHUELO.- Cerrar y abriros, todo a un tiempo.

MOZOS.- ?Venis, senora Lozana? ?Camina, cuerpo de mi, que mi amo se desmaya y os espera, y vos todavia queda! Sin vos no valemos nada, porque mi amo nunca se rie sino cuando os ve, y por eso mira por nosotros y sednos favorable ahora que le son venidos dineros, antes que se los huelan las bagasas, que, voto a Dios, con putas y rufianas y tabaquinas no podemos medrar. Por eso, ayudenos vuestra merced y haga cuenta que tiene dos esclavos.

LOZANA.- Calla, deja hacer a mi, que yo lo pondre del lodo a dos manos. Vuestro amo es como el otro que dicen: «cantar mal y porfiar». El se piensa ser Pedro Aguilocho, y no lo pueden ver putas mas que al diablo. Unas me dicen que no es para nada, otras que lo tiene tan luengo que parece anadon, otras que arma y no desarma, otras que es misero, y aqui firmare yo, que primero que me de lo que le demando, me canso, y al cabo saco de el la mitad de lo que le pido, que es trato cordobes. El quiere que me este alli con el, y yo no quiero perder mis ganancias que tengo en otra parte; y mira que teson ha tenido conmigo, que no he podido sacar de el que, como me daba un julio por cada hora que estoy alli, que me de dos. Que mas pierdo yo en otras partes, que no vivo yo de entrada, como el que tiene veinte piezas, las mejores de Cataluna, y no se en que se las expende, que no relucen, y siempre me cuenta deudas. ?Pues mandole yo que putas lo han de comer a el y a ello todo! No cureis, que ya le voy cayendo en el rastro. ?Veis el otro mozo donde viene?

MARZOCO.- ?Que es eso? ?Donde vais, senora?

LOZANA.- A veros.

MARZOCO.- Hago saber a vuestra merced que tengo tanta penca de cara de ajo.

LOZANA.- Esa sea la primera alhaja que falte en tu casa, y aun como a ti llevo la landre. ?Tente alla, bellaco! ?Andando se te caiga!

MARZOCO.- Senor, ya viene la Lozana.

PATRON.- «Bien venga el mal si viene solo», que ella siempre vendra con cualque demanda.

LOZANA.- ?Que se hace, caballeros? ?Hablase aqui de cosas de amores o de mi o de cualque senora a quien sirvamos todos? ?Por mi vida, que se me diga! Porque si es cosa a que yo pueda remediar, lo remediare, porque mi senor amo no tome pasion, como suele por demas, y por no decir la verdad a los medicos. ?Que es eso? ?No me quiere hablar? Ya me voy, que asi como asi aqui no gano nada.

MOZOS.- Veni aca, senora Lozana, que su merced os hablara y os pagara.

LOZANA.- No, no, que ya no quiero ser boba, si no me promete dos julios cada hora.

MARZOCO.- Veni, que es contento, porque mas mereceis, maxime si le socorreis que esta amorado.

LOZANA.- ?Y de quien? ?Cata que me corro si de otra se enamoro! Mas como todo es viento su amor, yo huelgo que ame y no sea amado.

MARZOCO.- ?Como, senora Lozana, y quien es aquel que ama y no es amado?

LOZANA.- ?Quien? Su merced.

MARZOCO.- ?Y por que?

LOZANA.- Eso yo me lo se; no lo dire sino a su merced solo.

MARZOCO.- Pues ya me voy. Vuestras cien monedas ahora, Dios lo dijo.

LOZANA.- Anda, que ya no es el tiempo de Maricastana.

PATRON.- Deja decir, senora Lozana, que no tienen respeto a nadie. Entendamos en otro; yo muero por la senora Angelica, y le dare seis ducados cada mes, y no quiero sino dos noches cada semana. Ved vos si merece mas, y por lo que vos dijereis me regire.

LOZANA.- Senor, digo que no es mucho, aunque le dieseis la mitad de vuestro oficio de penitenceria. Mas ?como haremos? Que si vuestra merced tiene ciertos defectos que dicen, sera vuestra merced perder los ducados y yo mis pasos.

PATRON.- ?Como, senora Lozana? ?Y suelo yo pagar mal a vuestra merced? Toma, veis ahi un par de ducados, y hace que sea la cosa de sola signatura.

LOZANA.- Soy contenta, mas no me entiende vuestra merced.

PATRON.- ?Que cosa?

LOZANA.- Digo que si vuestra merced no tiene de hacer sino besar, que me bese a mi.

PATRON.- ?Como besar? ?Que la quiero cabalgar!

LOZANA.- ?Y adonde quiere ir a caballar?

PATRON.- ?Anda, para puta zagala! ?Burlais?

LOZANA.- ?No burlo, por vida de esa senora honrada a quien vos quereis cabalgar, y armar y no desarmar!

PATRON.- ?Oh, pese a tal! ?Y eso decis? ?Por vida de tal que lo habeis de probar, porque tengais que contar!

LOZANA.- ?Ay, ay, por el siglo de vuestro padre, que no me hagais mal, que ya basta!

PATRON.- ?Mal le haga Dios a quien no os lo metiere todo, aunque sepa ahogaros, y vereis si estoy ligado! ?Y mira como desarmo!

LOZANA.- ?Tal frojolon teneis! Esta vez no la quisiera perder, aunque supiera hallar mi anillo que perdi ahora cuando venia.

PATRON.- Toma, veis aqui uno que fue de monsenor mio, que ni a mi se me olvidara, ni a vos se os ira de la memoria de hablar a esa senora, y decidle lo que se hacer.

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