colacion con esto que ha traido mi criado, y despues hablaremos. Va por vino. ?Que dices? ?Oh, buen grado haya tu aguelo! ?Y de dos julios no tienes cuatrin? ?Pues busca, que yo no tengo sino dos cuatrinos!

AUTOR.- Deja estar: toma, cambia, y trae lo que has de traer.

LOZANA.- ?Por mi vida, no le deis nada, que el buscara! De esa manera no le faltara a el que jugar. ?Camina pues! ?Veni presto! ?Sabeis, senor, que he pensado? Que quiza Dios os ha traido hoy por aqui. A mi me ha venido mi camisa, y quiero ir esta tarde a la estufa, y como venga, que peguemos con ello, y yo soy de esta complexion, que como yo quiero, luego encajo, y mira, llegar y pegar todo sera uno. Y bastame a mi que lo hagais criar vos, que no quiero otro deposito. Y sea manana, y venios aca, y comeremos un medio cabrito, que se yo hacer apedreado.

AUTOR.- ?Hi, hi! Veis, viene el vino, in quo est luxuria.

LOZANA.- Dame a beber, y da el resto del ducado a su dueno.

RAMPIN.- ?Que resto? Veislo ahi, todo es guarnacha y malvasia de Candia, que cuesta dos julios el bocal, ?y quereis resto?

LOZANA.- ?Mira el borracho! ?Y por fuerza habeis vos de traer guarnacha? ?Si trajerais corso o griego, y no expendiera tanto!

AUTOR.- Anda, hermano, que bien hiciste traer siempre de lo mejor. Toma, traeme un poco de papel y tinta, que quiero notar aqui una cosa que se me recordo ahora.

LOZANA.- ?Mira, mancebo, sea ese julio como el ducado! ?Hace de las vuestras! Senor, si el se mete a jugar no torna aca hoy, que yo lo conozco.

AUTOR.- ?En que pasais tiempo, mi senora?

LOZANA.- Cuando vino vuestra merced, estaba diciendo el modo que tengo de tener para vivir, que quien veza a los papagayos a hablar, me vezara a mi a ganar. Yo se ensalmar y encomendar y santiguar cuando alguno esta aojado, que una vieja me vezo, que era saludadera y buena como yo. Se quitar ahitos, se para lombrices, se encantar la terciana, se remedio para la cuartana y para el mal de la madre. Se cortar frenillos de bobos y no bobos, se hacer que no duelan los rinones y sanar las renes 6 , y se medicar la natura de la mujer y la del hombre, se sanar la sordera y se ensolver suenos, se conocer en la frente la fisonomia y la quiromancia en la mano, y pronosticar.

AUTOR.- Senora Lozana, a todo quiero callar, mas a esto de los suenos ni mirar en abusiones, no lo quiero comportar. Y pues sois mujer de ingenio, nota que el hombre, cuando duerme sin cuidado y bien cubierto y harto el estomago, nunca suena y, al contrario, asimismo, cuando duerme el hombre sobre el lado del corazon, suena cosas de gran tormento, y cuando despierta y se halla que no cayo de tan alto como sonaba, esta muy contento, y si mirais en ello vereis que sea verdad. Y otras veces suena el hombre que comia o dormia con la tal persona, que ha gran tiempo que no la vio, y otro dia verala o hablaran de ella, y piensa que aquello sea lo que sono, y son los humos del estomago que fueron a la cabeza, y por eso conforman los otros sentidos con la memoria. Asi que, como dicen los maestros que vezan los ninos en las materias, «muchas veces acaece que el muchacho suena dineros y a la manana se le ensuelven en azotes». Tambien decis que hay aojados; esto quiero que os quiteis de la fantasia, porque no hay ojo malo, y si me decis como yo vi una mujer que dijo a un nino que su madre criaba muy lindo, y dijo la otra: «?Ay, que lindo hijo y que gordico!», y alora el nino no alzo cabeza; esto no era mal ojo, mas mala lengua y danada intencion y venenosa malicia, como sierpe que trae el veneno en los dientes, que si dijera «?Dios sea loado, que lo crio!», no le pudiera empecer. Y si me decis como aquella mujer lo pudo empecer con tan dulce palabra, digo que la culebra con la lengua hace caricias, y da el veneno con la cola y con los dientes. Y nota: habeis de saber que todas vosotras, por la mayor parte, sois mas prestas al mal y a la envidia que no al bien, y si la malicia no reinase mas en unas que en otras, no conoceriamos nosotros el remedio que es signarnos con el signo de la cruz contra la malicia y danada intencion de aquellas, digo, que licitamente se podrian decir miembros del diablo. A lo que de los agueros y de las suertes decis, digo que si tal vos mirais, que haceis mal, vos y quien tal cree, y para esto nota que muchos de los agueros en que miran, por la mayor parte, son alimanas o aves que vuelan. A esto digo que es suciedad creer que una criatura criada tenga poder de hacer lo que puede hacer su Criador, que tu que viste aquel animal que se desperezo, y has miedo, mira que si quieres, en virtud de su Criador, le mandaras que reviente y reventara. Y por eso tu debes creer en el tu Criador, que es omnipotente, y da la potencia y la virtud, y no a su criatura. Asi que, senora, la cruz sana con el romero, no el romero sin la cruz, que ninguna criatura os puede empecer, tanto cuanto la cruz os puede defender y ayudar. Por tanto, os ruego me digais vuestra intencion.

LOZANA.- Cuanto vos me habeis dicho es santo y bueno, mas mira bien mi respuesta, y es que, para ganar de comer, tengo que decir que se mucho mas que no se, y afirmar la mentira con ingenio por sacar la verdad. ?Pensais vos que si yo digo a una mujer un sueno, que no le saco primero cuanto tiene en el buche? Y digole yo cualque cosa que veo yo que alli tiene ella ojo, y tal vuelta el anima apasionada no se acuerda de si misma, y yo digole lo que ella otra vez ha dicho, y como ve que yo acierto en una cosa, piensa que todo es asi, que de otra manera no ganaria nada. Mira el pronostico que hice cuando murio el emperador Maximiliano, que decian quien sera emperador. Dije «yo oi aquel loco que pasaba diciendo: oliva de Espana, de Espana, de Espana, que mas de un ano duro, que otra cosa no decian sino de Espana, de Espana». Y ahora que ha un ano que parece que no se dice otro sino carne, carne, carne salata, yo digo que gran carniceria se ha de hacer en Roma.

AUTOR.- Senora Lozana, yo me quiero ir, y esto siempre a vuestro servicio. Y digo que es verdad un dicho que muchas veces lei, que, quidquid agunt homines, intentio salvat omnes. Donde se ve claro que vuestra intencion es buscar la vida en diversas maneras, de tal modo que otro cria las gallinas y vos comeis los pollos sin perjuicio ni sin fatiga. Felice Lozana, que no habria putas si no hubiese rufianas que las injiriesen a las buenas con las malas.

Mamotreto XLIII

Como salia el autor de casa de la Lozana, y encontro una fantesca cargada y un villano con dos asnos cargados, uno de cebollas y otro de castanas, y despues se fue el autor con un su amigo, contandole las cosas de la Lozana

AUTOR.- ?Que cosa es esto que traeis, senoreta?

JACOMINA.- Bastimento para la cena, que viene aqui mi senora y un su amigo notario, y ahora vendra su mozo, que trae dos cargas de lena. Senor, ?es vuestra merced de casa? Ayudeme a descargar, que se me cae el bote de la mostaza.

AUTOR.- Sube, que arriba esta la Lozana. ?Que quieres tu? ?Vendes esas cebollas?

VILLANO.- Senor, no, que son para presentar a una senora que se llama la Fresca, que mora aqui, porque me sano a mi hijo del ahito.

AUTOR.- Llama, que ahi esta. Esas castanas son para que se ahite ella, y tu con sus pedos.

VILLANO.- Micer, si.

AUTOR.- ?Pues voto a Dios, que no hay letrado en Valladolid que tantos clientulos tenga! Pues aquellas ocultas alla van, que por ella demandan, y no me partire de aqui sin ver el trato que esta mujer tiene. Alla entra la una, y otra mujer con dos anades. Aquella no es puta, sino mal de madre; yo lo sabre al salir. Ya se va el villano. Ya viene la lena para la cena; milagros hace, que la quiere menuda. Ya van por mas lena; dice que sea seca. Al mozo envia que traiga especias y azucar, y que sean hartas y sin moler, que traiga candelas de sebo de las gordas, y que traiga hartas, por su amor, que sera tarde, que han de jugar. Yo me maravillaba si no lo sabia decir, a mi fidamani, que ella cene mas de tres noches con candelas de notario y a costa de cualque monitorio. ?Veis donde sale la de los anadones? Quiero saber que cosa es. Decime, madre, ?como os llamais?

VITORIA.- Fijo, Vitoria, enferma de la madre, y esta senora espanola me ha dado aqueste cerote para poner al ombligo.

AUTOR.- Decime, senora, ?que mete dentro, si viste?

VITORIA.- Yo os lo dire. Galbano y armoniaco, que consuma la ventosidad. Y perdoname, que tengo prisa.

AUTOR.- Andate en buen hora. Yo me quiero estar aqui y ver aquel palafrenero a que entra alla, que no estara mucho, que ya viene el notario, o novio que sera. ?Cardico y mojama le trae el ladron! Bueno, pues entra, que aqui te quiero yo; que mejor notario es ella que tu, que ya esta matriculada. Ya

Вы читаете La Lozana andaluza
Добавить отзыв
ВСЕ ОТЗЫВЫ О КНИГЕ В ИЗБРАННОЕ

0

Вы можете отметить интересные вам фрагменты текста, которые будут доступны по уникальной ссылке в адресной строке браузера.

Отметить Добавить цитату