que le metiais las paredes adentro. Damelo de argento.

ALCAIDE.- Por vida de mi amiga, que si yo los hubiese de comprar, que diese un ducado por cada uno, que uno que retuve me costo mas de ciento.

LOZANA.- Cosa seria, ese no hace para mi. Quierome ir con mi honra.

ALCAIDE.- Veni aca, traidora; sacame uno no mas de la palma.

LOZANA.- No se sacar de la palma ni del codo.

GUARDIAN.- ?Y de la punta de la picarazada?

LOZANA.- De ahi si, buscadlo mas no hallarlo.

GUARDIAN.- ?Oh, cuerpo de mi, senora Lozana, que no sabeis de la palma y estais en tierra que los sacan de las nalgas con putarolo, y no sabeis vos sacarlos al sol con buena aguja!

LOZANA.- Sin aguja los saco yo, cuando son de oro o de plata, que de otras suertes o maneras no me entiendo. Mejor hara vuestra merced darme un barril de mosto para hacer arrope.

GUARDIAN.- De buena gana. Envia por ello y por lena para hacerlo y por membrillos que cozais dentro. Y mira si mandais mas, que a vuestro servicio esta todo.

LOZANA.- Soy yo suya toda.

ALCAIDE.- Y yo vuestro hasta las trencas.

Mamotreto XXXIX

Como la senora Terencia vio pasar a la Lozana y la manda llamar

[TERENCIA.-] Ves alli la Lozana que va de prisa. Migallejo, va, asomate y llamala.

MIGALLEJO.- ?Senora Lozana! ?Ah, senora Lozana! Mi senora le ruega que se llegue aqui.

LOZANA.- ?Quien es la senora?

MIGALLEJO.- La del capitan.

LOZANA.- ?Aqui se ha pasado su merced? Yo huelgo con tal vecina. Las manos, senora Terencia.

TERENCIA.- Las vuestras vea yo en la picota y a vos encorozada sin proceso, que ya sin pecado lo merece, mas para su vejez se le guarda. ?Miradla cual viene, que parece corralario de putas y jaraiz de necios! Dile que suba.

MIGALLEJO.- Subi, senora.

LOZANA.- ?Ay, que cansada que vengo y sin provecho! Senora, ?como esta vuestra merced?

TERENCIA.- A la fe, senora Lozana, enojada, que no me salen mis cosas como yo querria. Di a hilar, y hame costado los ojos de la cara porque el capitan no lo sienta, y ahora no tengo trama.

LOZANA.- Senora, no os maravilleis, que cada tela quiere trama. El otro dia no quisiste oir lo que yo os decia, que de alli sacariais trama.

TERENCIA.- Calla, que sale el capitan.

CAPITAN.- ?Que es, senora?

LOZANA.- Senor, servir a vuestra merced.

CAPITAN.- ?Que mundo corre?

LOZANA.- Senor, bueno, sino que todo vale caro, porque compran los pobres y venden los ricos. Duelos tienen las republicas cuando son los senores mercadantes y los ricos revenden. Este poco de culantro seco me cuesta un bayoque.

CAPITAN.- ?Hi, hi, hi! ?Comprandolo vos, cada dia se sube! Mas decime, ?que mercado hay ahora de putas?

LOZANA.- Bueno, que no hay hambre de ellas, mas todas son miseras y cada una quiere avanzar para el cielo. Senor, no quiero mas putas, que harta estoy de ellas. Si me quisieren, en mi casa estare, como hacia Galazo, que a Puente Sisto moraba, y alli le iban a buscar las putas para que las aconchase, y si el tenia buena mano, yo la tengo mejor; y el era hombre y mujer, que tenia dos naturas, la de hombre como muleto y la de mujer como de vaca. Dicen que usaba la una, la otra no se; salvo que lo conoci, que hacia este oficio de aconchar, al cual yo le sabre dar la manera mejor, porque tengo mas conversacion que no cuantas han sido en esta tierra.

CAPITAN.- Deja eso. Decime como os va, que mucha mas conversacion tiene el Zopin que no vos, que cada dia lo veo con vestidos nuevos y con libreas, y siempre va medrado. No se lo que hace, que toda conversacion es a Torre Sanguina.

LOZANA.- ?Senor, maravillome de vuestra merced, quererme igualar con el Zopin, que es fiscal de putas y barrachel de regantio y rufian magro, y el ano pasado le dieron un treinton como a puta! No pense que vuestra merced me tenia en esa posesion. Yo puedo ir con mi cara descubierta por todo, que no hice jamas vileza, ni alcagueteria, ni mensaje a persona vil, a caballeros y a putas de reputacion. Con mi honra procure de interponer palabras, y amansar iras, y reconciliar las partes, y hacer paces y quitar rencores, examinando partes, quitar martelos viejos, haciendo mi persona albardan por comer pan. Y esto se dira de mi, si alguno que querra poner en fabula: mucho supo la Lozana, mas que no demostraba.

CAPITAN.- Senora Lozana, ?cuantos anos puede ser una mujer puta?

LOZANA.- Desde doce hasta cuarenta.

CAPITAN.- ?Veintiocho anos?

LOZANA.- Senor, si: hartarse hasta reventar. Y perdonadme, senora Terencia.

Mamotreto XL

Como, yendo su camino, encuentra con tres mujeres, y despues con dos hombres que la conocen de luengo tiempo

LOZANA.- ?Para que es tanto ataparse? Que ya veo que no pudo el bano hacer mas que primero habia, sino lavar lo limpio y encender color donde no fue menester arrebol.

GRIEGA.- ?Hi, hi, hi! Vuestra casa buscamos y si no os encontrabamos, perdiamos tiempo, que vamos a cenar a una vina, y si no pasamos por vuestra mano, no valemos nada, porque tenemos de ser miradas, y van otras dos venecianas, y es menester que vos, senora Lozana, pongais en nosotras todo vuestro saber, y pagaos. Asi mismo vaya vuestro criado con nosotras, y vendra cargado de todo cuanto en el banquete se diere, y avisadlo que se sepa ayudar porque cuando venga traiga que rozar.

LOZANA.- Senoras mias, en fuerte tiempo me tomais, que en toda mi casa no hay cuatrin, ni maravedi, ni cosa aparejada para serviros, mas por vuestro amor, y por comenzar a aviar la gente a casa, yo ire y buscare las cosas necesarias para de presto serviros. Mi criado ira, mas por haceros placer que por lo que puede traer; vosotras miradme bien por el, y no querria que hiciese cuestion con ninguno, porque tiene la mano pesada, y el remedio es que, cuando se enciende como verraco, quien se halla alli mas presto le ponga la mano en el cerro, y luego amansa y torna como un manso. Veislo, viene anadeando. ?Que cosa?, ?que cosa? ?En que estan las alcabalas? Como se ve festivo, que parece dominguillo de higueral, no estima el resto. Volveos, anda derecho. ?Asi relumbre la luna en el rollo como este mi novio! Anda a casa, y tenmela limpia, y guarda no rompais vos esa librea, colgadla. Senoras, id a mi casa, que alli moro junto al rio, pasada la Via Asinaria, mas abajo. Yo voy aqui a una especieria por ciertas cosas para vuestro servicio, aunque sepa dejar una prenda.

GRIEGA.- Senora Lozana, toma, no dejeis prenda, que despues contaremos. Camina.

LOZANA.- ?Ay, pecadora de mi! ?Quien son estos? Aqui me tendran dos horas, ya los conozco. ?Ojala me muriera cuando ellos me conocieron! ?Beata la muerte cuando viene despues de bien vivir! Andar, siempre oi decir que en las adversidades se conocen las personas fuertes. ?Que tengo de hacer? Hare cara, y mostrare que tengo animo para saberme valer en el tiempo adverso.

GIRALDO.- Senora Lozana, ?como esta vuestra merced? No menos poderosa ni hermosa os conoci siempre, y, si entonces mejor, ahora os suplicamos nos tengais por hermanos, y muy

Вы читаете La Lozana andaluza
Добавить отзыв
ВСЕ ОТЗЫВЫ О КНИГЕ В ИЗБРАННОЕ

0

Вы можете отметить интересные вам фрагменты текста, которые будут доступны по уникальной ссылке в адресной строке браузера.

Отметить Добавить цитату