– ?Estas cansada? -pregunto el.
– Si. ?Y tu?
– Me echare una siesta.
Willow rio. Kane encendio la cafetera electrica; despues, se acerco a ella y la beso, deslizando sus manos por debajo de la camisa, acariciandole las desnudas nalgas.
– ?Otra vez? -pregunto Willow con el pulso acelerado.
– Quiza despues de desayunar -contesto Kane apartandose de ella-. ?Por que estas tan sonriente?
– Estaba pensando en anoche.
– Ah. Vale.
Willow volvio a reir. Kane estaba aprendiendo a sentirse relajado con ella. Lo conocia lo suficiente para dudar de que eso le ocurriera con otras personas.
– Debes de tener hambre, ?no? -dijo Kane.
– Estoy muerta de hambre.
Kane le indico la nevera.
Willow alzo los ojos al techo.
– No, gracias. Se que no tienes nada en la nevera, aparte de unos cuantos condimentos y una caja de levadura.
– Crees que lo sabes todo, ?verdad?
– Asi es -Willow se acerco a la nevera, la abrio y vio… comida.
– Has ido a la tienda de comestibles -dijo ella mirandolo.
Kane se encogio de hombros.
– Si, mientras tu dormias.
– Tienes comida ahi dentro. Odias la comida.
– Me gusta la comida. Y como sabia que tarde o temprano ibas a venir, compre unas cuantas cosas.
Willow examino el interior del frigorifico. Habia huevos, beicon, queso, bollos, zumo, pan, carne, lechuga y harina preparada para hacer pastas.
Cerro la puerta y volvio a mirar a Kane.
– ?Sabias que iba a volver? -pregunto Willow.
– Eres muy obstinada.
Willow se le acerco y le puso las manos en el pecho.
– Eres un tipo duro. Podrias mantenerme alejada de ti si realmente quisieras.
Kane suspiro.
– Willow, no hagas una montana de un grano de arena.
– Deja de decirme eso. Me invitas con una mano y con la otra me apartas -Willow respiro profundamente para darse animos-. Estamos saliendo juntos. Tu puedes llamarlo como quieras, pero la verdad es esa. Somos una pareja. Tu quieres seguir viendome y yo quiero seguir viendote. Eso es salir juntos. Aceptalo.
La expresion de los ojos de Kane endurecio, pero no se aparto de ella. Entonces, le cubrio las manos con las suyas y se las aparto del cuerpo.
– Tengo mis motivos para no querer decir que salgo contigo -dijo Kane-. Salir con alguien implica fiarse de alguien, y yo no me fio de nadie. Y no voy a cambiar.
Kane estaba equivocado, penso ella con tristeza. A pesar de negarlo, Kane se fiaba de ella; de lo contrario, nunca le habria dado las llaves de su casa.
Y luego estaba lo del regalo de Nueva York y la comida en la nevera. ?Y no estaba dispuesto a cambiar? Lo estaba haciendo.
Pero en vez de decirle eso, Willow murmuro:
– No te preocupes, salir conmigo es algo muy simple. Solo hay unas cuantas condiciones y tu, siendo un tipo listo, las entenderas sin problema alguno.
Kane se la quedo mirando fijamente.
– ?Que condiciones?
– En primer lugar, si dices que me vas a llamar, quiero que me llames. Tambien que seas puntual y que no salgas con ninguna otra.
Kane, que tenia las manos de ella en las suyas, las acaricio.
– No tengo interes en salir con otra.
Willow casi se deshizo.
– Me alegro. Bueno, a ver que mas… Ah, si, halagos. Siempre me han gustado los halagos.
– ?Y los regalos? -pregunto Kane.
– No son necesarios. Pero no diria que no a un regalo -Willow sonrio traviesamente-. En realidad, no creo que diga que no a nada que venga de ti.
Los ojos de Kane se ensombrecieron de emocion.
– No se me dan bien estas cosas, Willow. Estas pidiendo demasiado.
– Tengo fe en ti.
– ?Y si sale mal?
– ?Por que pensar lo peor? ?Y si sale bien?
Kane le solto las manos y le acaricio el rostro.
– Eres una optimista.
– Es parte de mi encanto.
– Si, lo es -Kane la beso-. Quedate aqui, no te muevas.
Kane salio de la cocina. Willow sirvio dos tazas de cafe y se quedo esperando a que volviera.
Cuando Kane regreso a la cocina, tenia en la mano una tarjeta.
– Este es mi telefono en el trabajo. Te he escrito el numero del movil en la parte de atras de la tarjeta.
Willow sabia lo que Kane le estaba ofreciendo: acceso a su mundo. Acceso a el. Era un gran paso por parte de Kane.
A cambio, ella le entregaba su corazon.
A ultima hora de la manana del domingo, Willow se encontro delante de la segunda casa mas grande que habia visto en su vida. Al menos tenia que haber tres jardineros.
Marina la tomo del brazo.
– Bueno, ?que te parece?
– Es maravillosa. No puedo creer que alguien de mi familia viva aqui. La casa de Todd es mas grande, pero como no es familia, no cuenta. ?Crees que tiene criados?
– Estoy segura de ello.
– Creo que no me gustaria tener criados. Me gusta ir y venir sin que nadie me controle.
Julie aparecio en ese momento.
– Perdonad que llegue tarde. Estaba ocupada… y he perdido la nocion del tiempo.
Willow miro a Marina.
– Creo que estaba con Ryan, haciendo… ya sabes.
– Si, claro.
Julie se aliso la falda del vestido.
– No os estoy oyendo. Bueno, vamos a ver que quiere nuestra abuela.
Mientras se acercaban a la puerta, Marina suspiro.
– Estas viendo a Kane, ?verdad?
Willow sonrio.
– Si. Es oficial. Somos una pareja.
– Estupendo. Asi que la unica que esta sola soy yo. Es algo deprimente.
Julie dio a Marina una palmada en el brazo.
– Tienes a Todd.
– Vayas, gracias.
Las tres se echaron a reir. Por fin, Willow llamo al timbre.
– ?Tiene criada? -pregunto Marina en voz baja.
