Dallie-. Parece que no entiendes que el primer paso para ser un hombre es dejar de fingir que ya lo eres.
– ?Que sabes tu acerca de ser un hombre? -contesto, agarrandola de la cintura y sentandola sobre su regazo. Hicieron el amor, pero unas horas mas tarde el la reganaba para que se andara erguida.
– Andas siempre con los hombros encorvados solo porque piensas que tus pechos son demasiado grandes.
– No es cierto -replico Holly Grace con vehemencia.
– Si, lo haces y lo sabes -le levanto la barbilla para que ella lo miraba directamente a los ojos-. Nena, ?cuando vas a dejar de culparte por lo que el viejo BillyT te hizo?
Eventualmente, las palabras de Dallie dieron en el blanco y Holly Grace dejo por fin irse al pasado.
Lamentablemente, sus confrontaciones no se terminaron tambien.
– Tienes un problema de actitud -la acuso Dallie un dia en una discursion por problemas de dinero-. Nunca nada es suficiente para ti.
– ?Quiero ser alguien! Estoy aqui pegada con un bebe mientras tu vas a la universidad.
– En cuanto termine yo, puedes ir tu. Hemos hablado de ello cien veces.
– Sera muy tarde para entonces, mi vida estara partida por la mitad.
Su matrimonio era ya problematico, y luego Danny murio.
La autoculpa de Dallie despues de la muerte de Danny parecia un cancer de crecimiento rapido. Enseguida se cambiaron de la casa donde habia pasado, pero la noche despues de irse el sono con la tapa del pozo.
En sus suenos veia el gozne roto y se ponia a andar hacia el viejo garaje de madera para coger sus herramientas y poder arreglarlo. Pero nunca llegaba al garaje. En cambio, se encontraba atras en Wynette o viviendo al lado del remolque a las afueras de Houston donde habia vivido mientras crecia.
El sabia que tenia que regresar a arreglar ese pozo, tenia que poner otro gozne, pero algo seguia parandolo.
Se despertaba cubierto de sudor, con las sabanas enredadas alrededor de el. A veces Holly Grace estaba ya despierta, con la cara enterrada en la almohada para amortiguar el sonido de sus lloros.
En todo el tiempo que la conocia nunca la habia visto llorar. Ni cuando BillyT la golpeo en el estomago con su puno; ni cuando se asustaban porque eran solamente unos crios y no tenian ningun dinero; ni siquiera en el entierro de Danny donde se habia sentado como si estuviera tallada en piedra mientras el lloraba como un bebe. Pero ahora que la oia llorar, supo que era el peor sonido que alguna vez habia oido.
Su culpa era una enfermedad, que le fue desgastando. Siempre que cerraba sus ojos, veia a Danny correr hacia el sobre sus rechonchas piernecitas,con un tirante de su peto vaquero cayendole de su hombro, los rizos brillantes rubios iluminados por el sol. Veia aquellos enormes y maravillosos ojos azules y las largas pestanas que se rizaban sobre sus mejillas cuando dormia.
Oia el chillido de Danny de risa, recordaron el modo en que se chupaba el dedo cuando estaba cansado. Veia a Danny en su mente, y luego oia llorar a Holly Grace, y veia como sus hombros se estremecian desvalidamente, su culpa se intensificaba hasta que pensaba que ojala hubiera muerto el con Danny.
Eventualmente, ella dijo que iba a abandonarlo, que todavia le queria pero que le habian ofrecido un trabajo en una empresa de ventas de productos deportivos e iba a Forth Worth por la manana.
Aquella noche, el sonido de sus lloros sordos lo desperto otra vez. Se quedo alli un ratito con los ojos abiertos, le dio la vuelta en la almohada y la dio una bofetada. Luego le dio otra.
Despues de eso, se puso sus pantalones y se marcho directamente de la casa para que en anos futuros, Holly Grace Beaudine recordara que tenia un hijo de puta por marido que ademas la golpeaba, no un ninato estupido que la habia hecho llorar por haber matado a su bebe.
Despues de que ella se marcho, paso varios meses tan borracho que no podia ni jugar al golf, aun cuando el, como queria, estaba a punto para entrar en profesionales. Skeet llamo a Holly Grace, y ella vino para ver Dallie.
– Soy feliz por primera vez en mucho tiempo -ella le dijo-. ?Por que tu no puede ser feliz, tambien?
Les habia llevado anos aprender a quererse de un modo nuevo. Al principio habian seguido acostandose juntos, solo para ponerse al corriente en viejas cosas. De vez en cuando habian intentado vivir juntos de nuevo, pero ya querian cosas diferentes de la vida y nunca fructifico.
La primera vez que el la vio con otro hombre, Dallie quiso matarlo. Pero el habia puesto los ojos en una pequena y linda secretaria, y mantuvo sus punos guardados.
Durante los siguientes anos hablaron de divorcio, pero ninguno hizo nada sobre ello. Dallie seguia teniendo a Skeet. Holly Grace amaba a Winona con todo su corazon.
Pero los dos juntos, Dallie y Holly Grace, eran la verdadera familia de cada uno, y la gente con infancias tan problematicas como las suyas no dejaban la familia facilmente.
Sacudida por la tempestad
Capitulo 19
El edificio era un rectangulo achaparrado blanco de hormigon con cuatro coches polvorientos aparcados al lado de lo que parecia un contenedor de basura. Habia una choza polvorienta cerrada con un candado detras del contenedor, y cincuenta metros mas alla estaba la fina antena de radio hacia la que Francesca habia estado andando durante casi dos horas.
Como Bestia se habia marchado a explorar, Francesca fatigosamente subio los dos pasos hacia la puerta. Su superficie de cristal era casi opaca con el polvo y las manchas de incontables huellas dactilares. Carteles promocionando Sulphur City, de la Camara de Comercio, el Camino Unido, y varias asociaciones de difusion cubrian la mayor parte del lado izquierdo de la puerta, mientras en el centro y en letras doradas ponia KDSC. Faltaba la mitad inferior de la C, de manera que podia haber sido una G, pero Francesca sabia que no porque habia visto la C en el buzon a la entrada del camino.
Aunque podia haberse colocado delante de la puerta para estudiar su imagen, no se molesto.
En cambio, paso el dorso de su mano por la frente, apartando los humedos mechones de pelo que tenia pegados, y se sacudio sus vaqueros como mejor pudo. No podia hacer nada con las raspaduras de los brazos, asi que no les hizo caso. Su euforia de horas antes se habia esfumado, quedandole el agotamiento y una terrible aprehension.
Empujando hacia dentro la puerta, se encontro en un area de recepcion atestada con seis escritorios desordenados, casi tantos relojes, un surtido de tablones de anuncios, calendarios, carteles, e historietas fijas en las paredes con cinta adhesiva amarilla. Un moderno canape negro con rayas marrones y doradas estaba a su izquierda, con el cojin del centro concavo por excesivo uso.
El cuarto tenia solo una ventana, una grande que daba a un estudio donde un locutor con auriculares puestos estaba sentado delante de un microfono. Su voz se oia en la oficina por un altavoz puesto en la pared con el volumen bajo.
Una mujer rechocha pelirroja, parecida a una ardilla listada, alzo la vista a Francesca desde el unico escritorio ocupado del cuarto.
– ?Puedo ayudarte?
Francesca se aclaro la garganta, y miro fijamente las cruces de oro que colgaban de las orejas de la mujer bajando a su blusa de poliester, y luego al telefono negro al lado de su muneca. Una llamada a Wynette y sus problemas inmediatos acabarian. Tendria comida, ropa para cambiarse, y un techo sobre su cabeza.
Pero la idea de llamar a Dallie y pedirle su ayuda ya no era una opcion. A pesar de su agotamiento y su miedo, algo dentro de ella inalterablemente habia cambiado en aquella sucia y polvorienta carretera. Estaba harta de ser un bonito adorno que va segun sopla el viento. Para lo bueno y para lo malo, iba a tomar el mando de su propia vida.
– Me pregunto si podria hablar con la persona responsable -le dijo a la ardilla listada. Francesca hablo con cuidado, intentando parecer competente y profesional, en lugar de alguien con una cara sucia y polvorienta, con sandalias en los pies que no tenia ni una moneda de diez centavos en el bolsillo.
La combinacion del aspecto sudado de Francesca y su clase superior junto con el acento britanico obviamente
