instrumento al ardiente sol de Texas y el aire llevaba la melodia:
Iluminacion de la Lampara
Capitulo 22
Se apreto contra la pared del apartamento, la navaja apretada en su puno, el pulgar al lado del boton. No queria matar. No encontraba ningun placer en derramar sangre humana, sangre sobre todo femenina, pero no habia inconveniente cuando era necesario. Inclinando su cabeza al lado, oyo el sonido que habia estado esperando, el tilin suave de la apertura de puertas del ascensor.
Una vez que la mujer apreto el paso, estos fueron absorbidos por la espesa alfombra de color melon que cubria el pasillo del edificio cooperativo de lujo en Manhattan, asi que comenzo a contar suavemente, con los musculos tensos, listo para saltar en accion.
Acaricio el boton de la navaja con la almohadilla del pulgar, sin suficiente fuerza para abrirla, pero simplemente para tranquilizarse. La ciudad era una selva para el, y el era un depredador, un silencioso gato salvaje, que hacia lo que tenia que hacer.
Nadie recordaba el nombre con el que habia nacido… el tiempo y la brutalidad lo habian borrado. Ahora el mundo lo conocia solo como Lasher.
Lasher el Grande.
Siguio contando, habiendo calculado ya el tiempo que la llevaria alcanzar la vuelta en el pasillo donde estaba agazapado contra la pared de papel pintado con dibujos de cachemira. Y luego capto el olor debil de su perfume. Se equilibro para saltar.
?Ella era… hermosa, famosa y pronto estaria muerta!
El salto hacia adelante con un rugido poderoso cuando la llamada de la sangre subio a su cabeza.
Ella grito y se echo hacia atras, dejando caer su bolso. El acciono el boton de su navaja con una mano y, alzando la vista hacia ella, empujando sus gafas sobre el puente de la nariz.
– ?Eres carne muerta, China Colt! -se mofo Lasher el Grande.
– ?Y tu culo va a estar muerto, Theodore Day! -Holly Grace Beaudine se inclino para aplastar el bolsillo de sus pantalones de camuflaje con la palma de su mano, luego se toco el corazon por debajo de la chaqueta-. Te juro por Dios, Teddy, la proxima vez que me hagas esto voy darte una zurra.
Teddy, que tenia un I.Q. alrededor de ciento setenta, medido por un estudio infantil del equipo en su antigua escuela en un suburbio de moda de Los Angeles, no la creyo durante un instante. Pero solamente por estar a salvo, el le dio un abrazo, no era algo que le molestara, ya que queria a Holly Grace casi tanto como queria a su mama.
– Tu actuacion fue genial anoche, Holly Grace. Me encanto la manera como utilizaste esos numbchucks (
Holly Grace la cogio en su mano, inspeccionandola, y le coloco un mechon de pelo castano que colgaba de su palida frente.
– Se parece mas a una navaja de goma, companero.
Teddy la miro malhumorado y reclamo su arma. El empujo de nuevo sus gafas de montura plastica sobre su nariz, estropeado de nuevo lo que ella acababa de enderezar.
– Ven a ver mi habitacion, con las paredes con el papel nuevo de nave espacial -sin mirar hacia atras, salio hacia el pasillo, volando en sus zapatillas de lona, la cantimplora golpeando a un lado, una camiseta de Rambo remetida en sus pantalones de camuflaje, muy subidos hasta la cintura, la manera como le gustaba llevarlos.
Holly Grace lo cuidaba y sonrio. Dios, amaba a ese pequeno. La habia ayudado a llenar aquel dolor horrible que sentia por Danny…un dolor que pensaba nunca superaria. Pero ahora mientras lo miraba desaparecer, otro dolor se instalo en ella. Estabamos en diciembre de 1986.
Dos meses antes, ella habia cumplido treinta y ocho. ?Como habia permitido llegar casi a los treinta y ocho sin tener otro hijo?
Cuando se agacho para recoger el bolso que habia dejado caer, se encontro recordando el horroroso Cuatro de julio cuando Teddy nacio. El aire acondicionado no estado conectado en el hospital ni en la sala donde pusieron a Francesca que ya tenia cinco mujeres gritando en dilatacion.
Francesca estaba en una cama estrecha, su cara tan palida como la muerte, su piel humedecida por el sudor, y aguantado silenciosamente las contracciones que atormentaban su pequeno cuerpo. Este sufrimiento silencioso fue lo que finalmente conmovio a Holly Grace… la tranquila dignidad de su resistencia. En ese momento Holly Grace decidio ayudar a Francesca. Ninguna mujer deberia tener un bebe sola, sobre todo alguien tan determinado a no pedir ayuda.
Durante el resto de la tarde y de la noche, Holly Grace seco la frente de Francesca de sudor, con panos frescos. Sostuvo su mano y rechazo abandonarsela cuando la llevaron a la sala de partos.
Finalmente, el Cuatro de Julio justo antes de medianoche, Theodore Day nacio.
Las dos mujeres habian mirado fijamente su forma pequena, arrugada y luego habian reido la una con la otra. En aquel momento, una obligacion de amor y amistad se formo entre ellas y habia durado durante casi diez anos.
El respeto de Holly Grace por Francesca habia crecido despacio a lo largo de aquellos anos hasta que no podia pensar en una persona a la que admirara mas. Para una mujer que habia comenzado en la vida con tantos defectos en su caracter, Francesca habia logrado todo lo que se habia propuesto.
Se habia labrado un camino desde la radio AM hasta la television local, gradualmente moviendose desde mercados pequenos hasta los mas grandes de Los Angeles, donde su programa de manana en la television eventualmente habia llamado la atencion de la red por cable.
Ahora era la estrella de Nueva York… su programa 'Francesca Today', un magazine de entrevistas los miercoles por la noche que encabezaba la Nielsens
No habia llevado a los espectadores mucho tiempo enamorarse del estilo de entrevistas excentrico de Francesca, el que, por lo que Holly Grace podia entender estaba basado casi completamente sobre su completa carencia de interes a ser algo parecido a una periodista.
A pesar de su alarmante belleza y los remanentes de su acento britanico, ella de algun modo lograba recordarles a ellos mismos. Barbara Walters, Phil Donahue, hasta Oprah Winfrey… siempre mantenian el control. Francesca, como muchos de los americanos que la veian, casi nunca lo hacia. Ella simplemente saltaba al ruedo e intentaba hacer la mejor faena, resultando unas entrevistas de television espontaneas que los americanos no habian visto en anos.
La voz de Teddy sono en el apartamento.
– ?Deprisa, Holly Grace!
– Ya voy, ya voy.
Cuando Holly Grace iba esa tarde hacia el apartamento de cooperativa de Francesca, sus pensamientos fueron a la deriva atras por los anos cuandoTeddy tenia seis meses, cuando habia volado a Dallas donde Francesca acababa de coger un trabajo en una de las emisoras de radio de la ciudad.
Aunque habian hablado por telefono, esta era la primera vez que las dos mujeres se veian desde el nacimiento de Teddy. Francesca saludo a Holly Grace en su apartamento nuevo con un grito de bienvenida acompanado por un beso ruidoso sobre la mejilla. Entonces con orgullo habia colocado un bulto que se movia en las brazos de Holly Grace. Cuando Holly Grace habia mirado abajo a la pequena cara solemne del bebe, cualquier duda que pudiera haber tenido en el subconsciente sobre la procedencia de Teddy, se evaporo.
Ni con la imaginacion mas salvaje podia creer que su magnifico marido tenia algo que ver con el nino en sus
