Llevaba casi un ano trabajando a un ritmo frenetico y aquello la estaba matando. Era cierto que salia a esquiar por aquellas montanas que tanto amaba, pero siempre pendiente de la radio por si la llamaba la patrulla o sus hermanas.

No tenia tiempo para si misma.

Cuando su estomago protesto, se dirigio a la cafeteria y, de nuevo, se pregunto donde estaria Logan.

En ese momento, la llamaron por radio.

– Voy a llegar media hora tarde -anuncio Matt.

– Pero si entras… ahora mismo -contesto Lily consultando el reloj.

– Si, ya lo se. ?Me puedes cubrir?

– Si, no te preocupes…

Lily sabia que su cunado estaba haciendo un gran esfuerzo trabajando en dos sitios a la vez para pagar una sorpresa para Sara. La casa en la que vivian solamente tenia una habitacion y un bano y su hermana estaba embarazada de siete meses y medio, asi que Matt queria hacer una ampliacion por sorpresa.

Lily se dirigio al bar, donde aquella noche habia una orquesta especializada en musica de los anos ochenta.

Todo el mundo iba vestido con vaqueros y cazadora de esquiar. Excepto Debbie, que iba de punta en blanco.

Mientras servia a los clientes, no dejo de mirar hacia la puerta con la esperanza de que llegara un hombre en concreto.

Que no llego.

«No pasa nada», se dijo Lily.

No era la primera vez que se quedaba con las ganas y, por lo menos, aquella noche llevaba vaqueros y un jersey y no estaba fria, humeda y hambrienta. Lo malo era que la rodilla y el cuello le dolian muchisimo como resultado de la caida de hacia unos dias, asi que decidio que pasaria un rato en el jacuzzi antes de meterse en la cama.

– Lily.

Lily se giro para encontrarse con su hermana Sara. A diferencia de Gwyneth, a Sara no le importaba que Lily hubiera heredado el hotel familiar y, a diferencia de Gwyneth, a ella realmente le importaba la familia.

Por eso, era muy corriente que, cuando Lily se peleaba con Gwyneth, Sara pusiera paz entre ellas.

Ultimamente, sin embargo, desde que se habia casado con Matt, habia dejado de hacerlo para concentrarse en su maridito.

– Tenemos que hablar. Ha ocurrido algo.

Lily asintio y se llevo a su hermana a la salida del bar.

– No me puedo creer que estes haciendo otra vez el turno de Matt -se lamento Sara.

Lily se dio cuenta de que su hermana estaba apesadumbrada.

– Ha sido una cosa de ultima hora -contesto Lily tapando a su cunado, a quien habia prometido guardar el secreto sobre la sorpresa.

Sara asintio.

– Me parece que me esta enganando.

– ?Por que no te sientas y nos tomamos un chocolate caliente?

– No me quiero sentar. ?Me has oido? Te he dicho que mi marido me esta enganando.

– Por el bien de tu bebe, sientate y tomate un chocolate caliente -insistio Lily.

– No se si es que me he puesto muy gorda con el embarazo… -se lamento Sara con los ojos llenos de lagrimas.

– No digas eso…

– Entonces, ?que le pasa ultimamente? ?Donde demonios esta? Oh, Dios mio -se lamento llevandose la mano a la boca-. Ya no me quiere, ?verdad?

Matt le habia advertido a Lily que Sara cambiaba de estado de animo rapidamente.

– ?Sera porque estoy de mal humor?

– Eh…

– Bueno, tu tambien estarias de mal humor si hubieras engordado tanto que el peso no puede contigo y, si pudiera hablar, gritaria «?de uno en uno, por favor!»

– Sara…

– ?Como estarias si supieras que dentro de un mes y medio te van a sacar por la vagina un bebe como un balon de baloncesto? ?Verdad que entonces no estarias tan contenta?

Lily cerro los ojos y se imagino la escena y, desde luego, le parecio que sacarse un balon de baloncesto por la vagina no era apetecible en absoluto.

– ?De verdad estoy tan gorda? -le pregunto su hermana con tristeza.

Pregunta con trampa.

Lily sabia perfectamente, porque su cunado tambien se lo habia dicho, que las preguntas con trampa era mejor no contestarlas.

– Si me esta enganando con otra, lo mato -prosiguio Sara muy seria-. Lo hare lentamente.

Lily miro por encima del hombro de Sara y vio que su marido acababa de llegar. Detras de el, entro Logan y Lily perdio la concentracion por un momento porque todas las hormonas de su cuerpo se pusieron a bailar de felicidad.

– Tu sabes donde esta -la acuso Sara-. Me estas mintiendo. Se te nota cuando mientes. Yo siempre te pillo, como aquel 4 de Julio en el que destrozaste mi cuarto de bano con aquellos fuegos artificiales ilegales que le compraste a un tipo. Entonces, me dijiste que Dios me estaba enviando un mensaje para que no me pasara tanto tiempo en el bano, pero siempre he sabido que fuiste tu.

– No se probo nada.

– ?Donde esta, Lily?

Lily volvio a mirar a su cunado, que la miro con cara de perrillo apaleado, y se masajeo el cuello.

– No lo se, pero te aseguro que no le parece que estes gorda en absoluto y que sigue queriendo tener un hijo contigo. Tu marido esta loco por ti.

Y eso era verdad.

Los padres de Lily viajaban mucho y, cuando estaban bajo el mismo techo, no paraban de pelearse y sus abuelos no sabian empezar el dia sin una buena discusion.

Como resultado, Lily y sus hermanas habian desarrollado relaciones basadas en la jerarquia del grito y el insulto, pero, cuando Matt habia aparecido en la vida de Sara, Lily habia observado sin poder creerselo como entre ellos surgia un vinculo muy profundo basado en algo completamente diferente.

Matt estaba dispuesto a hacer lo que fuera por Sara.

Lo que fuera.

– Sabes perfectamente que Matt esta loco por ti. Pero si es un bobo.

?Bobo?

Matt la miro con la ceja enarcada y Lily sonrio encantada.

– Todos sabemos que esta loco por ti.

– Eso es lo que tu te crees porque tu no tienes ni idea de como va una relacion. No lo entiendes.

Lily no se iba a poner a discutir sobre ese punto porque era cierto. Para ella, las relaciones eran un tema dificil que le daba nauseas. Claro que, en aquellos momentos, no le hubiera importado nada mantener una relacion, aunque simplemente sexual, con el tipo que estaba sentado justamente al lado de Matt observandola atentamente.

Sara suspiro.

– Anda, venga, sientate -insistio Lily.

– No te preocupes, que no me voy a poner de parto. No me pienso poner de parto jamas, quiero seguir embarazada para siempre.

– Lo que tu quieras -dijo Lily intentando llevarse a su hermana hacia una mesa-. Anda, sientate. Seguro que Matt no tarda nada en llegar.

En aquel momento, Matt aparecio como por arte de magia.

– Hola, carino -saludo abrazando a su esposa-. Perdona por llegar tarde.

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