Lo cierto era que despues de toda la vida cuidando de sus dos hermanos pequenos porque su padre tenia mucho trabajo y de llevar el unos cuantos anos en el equipo de busqueda y salvamento, hacerse cargo de los demas era puro instinto para el.

Era cierto que Lily parecia perfectamente capaz de cuidarse ella solita, pero, aun asi, Logan sentia la necesidad de protegerla.

Era cierto que no era una mujer despampanante, no, no era ningun bellezon, pero era puro desafio y eso la convertia en la mujer mas atractiva que Logan habia tenido cerca hacia mucho tiempo.

En menos de diez minutos, llegaron al lugar donde el esquiador se habia caido. Alli habia otros cuatro patrulleros, que estaban intentando tranquilizar a los amigos de la victima, que habia caido unos diez metros hacia abajo, y preguntandose donde estaban los letreros que avisaban de que ese territorio era fuera de pista.

– Esta manana habia tres -les aseguro Lily.

– No me extrana que el pobre hombre se haya salido de pista si no sabia el peligro que corria -se lamento Chris.

– ?Como lo hacemos? ?Lo bajamos o lo subimos? -pregunto Lily.

– De una u otra manera, va a ser un salvamento complicado.

Logan se dijo que aquella gente sabia lo que estaba haciendo y se mantuvo en un discreto segundo plano.

Al cabo de unos minutos, la radio de Lily volvio a interrumpirlos. En aquella ocasion, para informarlos de que los gemelos a los que la propia Lily habia echado de las pistas se estaban volviendo a pegar enfrente del hotel.

Increiblemente enfadada, Lily indico a tres miembros del equipo que fueran a disolver la pelea, que, por lo visto, estaba adquiriendo dimensiones insospechadas. Se quedaron solamente Chris y ella.

No paraba de nevar y se estaba haciendo de noche.

– Voy a bajar por el -anuncio Lily.

– No, dejame que baje yo -intervino Logan.

– Logan…

– Tu no tienes bien la rodilla y yo he hecho esto miles de veces.

– ?En la nieve? ?Con hielo?

– Si, en la nieve y con hielo -le aseguro Logan.

– Chris, te presento a Logan, miembro del Servicio de Busqueda y Salvamento de Ohio, experto esquiador, montanero y piloto de helicopteros. ?Tu crees que nos seria de alguna ayuda?

– ?Por supuesto que si!

En aquel momento, volvio a sonar la radio. Un nino se habia roto la muneca en la ultima bajada del dia y requeria un enfermero.

– Chris…

– Si me voy yo, no vas a poder con Logan, asi que tendras que bajar tu.

– No me importa -le aseguro Lily-. Por fin solos -anadio girandose hacia Logan cuando su amigo se hubo marchado-. Por favor, no me dejes caer -bromeo colocandose el arnes y comenzando a descender.

– Por supuesto que no -sonrio Logan.

Y asi fue como Lily se dejo caer por la pared, confiando completamente de el, muy segura de si misma. Desde luego, aquella mujer era la mujer mas increible que Logan habia conocido jamas.

Al poco tiempo, Lily le indico que estaba junto a la victima y Logan recogio el equipo. Al asomarse al barranco, comprobo que Lily y el esquiador ya se habian ido.

«Espero que esten bien», penso Logan sabiendo que el terreno por el que tenian que esquiar era realmente dificultoso.

Mientras bajaba hacia el hotel, encontro y recogio los tres letreros que los enfermeros estaban buscando.

Una vez en el hotel, le dijeron que Lily y el esquiador estaban bien, que los habia recogido una oruga, pero tuvo que esperar un cuarto de hora para poder comprobarlo con sus propios ojos.

– Hola -lo saludo Lily al llegar-. Vaya, los letreros…

– Si, me parece que alguien los ha cambiado de sitio.

Aquello hizo maldecir a Lily.

– ?Estas bien?

– Si, claro que si -contesto Lily llamando por radio a un companero y dandole instrucciones para que colocara los carteles en su lugar a la manana siguiente antes de que las pistas abrieran-. No hace falta que te preocupes por mi.

?Acaso nadie se habia preocupado por ella jamas?

– Solo queria asegurarme de que tenias bien la rodilla…

– Ya soy mayorcita.

Si, era mayorcita, inteligente, rapida y fuerte.

Lily abrio la boca, saco la lengua y dejo que un poco de nieve le cayera en ella. Al instante, Logan deseo tener aquella lengua en su boca.

– ?Seguro que no te duele nada? -insistio acercandose a ella.

– ?Y si me duele que vas a hacer? ?Darme un beso y decirme eso de «sana, sana, culito de rana»? -lo desafio.

– Puede ser.

– Seguro que no te atreves.

Sin pensarlo dos veces, Logan la tomo entre sus brazos y la beso, haciendola murmurar sorprendida. La pasion del encuentro lo excito sobremanera, haciendo que se apretara contra ella, momento que Lily aprovecho para abrir la boca y besarlo.

Aunque ambos iban ataviados con trajes de esqui, el calor que emanaba de sus cuerpos era evidente.

Logan era consciente de que jamas lo habian besado asi y tambien era consciente de que no podian seguir aquella interesante exploracion en publico, asi que, haciendo un esfuerzo, dio un paso atras y se separo de ella, no sin antes permitir que Lily le succionara el labio inferior.

Con los labios humedos, se quedo mirandolo a los ojos, evidentemente excitada, como si ella tambien supiera que aquello era diferente y, por eso mismo, aterrador.

– Muchas gracias por toda la ayuda que me has brindado hoy -sonrio-. Siempre es un placer trabajar con otro adicto a la adrenalina. Si algun dia quieres venirte a trabajar aqui, estas contratado.

– Yo no soy adicto a la adrenalina -protesto Logan.

Lily se rio.

– Claro que lo eres, exactamente igual que yo, no podemos remediarlo -insistio Lily besandolo rapidamente-. Me voy.

– La rodilla…

– Ya la tengo mucho mejor. Pasatelo bien esta noche.

Y se fue.

Logan se paso todo el dia siguiente esquiando sin parar con la intencion de aclarar su mente. El dia anterior le habia parecido interesante y curioso. No podia dejar de pensar en Lily y en como lo habia besado, con la misma pasion y el mismo arrebato con la que, por lo visto, lo hacia todo.

?Sabria lo increiblemente excitante que resultaba conocer a una mujer asi?

No la habia vuelto a ver desde la tarde anterior, pero tenia la sensacion de que Lily lo estaba evitando y la unica explicacion que se le ocurria era que se hubiera dado cuenta de que entre ellos habia algo especial y no quisiera ahondar en ello.

?No era acaso ironico que una mujer que no se echaba atras ante nada tuviera miedo de el?

Al atardecer, Logan hizo el ultimo descenso y se quito los esquis. Por segunda tarde consecutiva, no tenia nada que hacer, algo que le resultaba de lo mas raro.

Mientras observaba encantado el maravilloso paisaje, penso en sus companeros y en como le habian tomado el pelo haciendo apuestas sobre con cuantas mujeres se liaria en aquel viaje y si con alguna de ellas mantendria una relacion seria.

La evidente respuesta era que no.

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