Era su hermana Sara, dos anos mas joven que Gwyneth. En lugar de seria, cinica y marimandona, era maternal, cotilla y marimandona tambien.
– Lily Rose, estoy en tu mesa y no estas.
– Increibles dotes de deduccion -murmuro Lily.
– ?Lily Rose? ?Me oyes?
– ?Que pasa?
– Madre mia, menuda mesa tienes. Que desastre.
– Gracias. Ahora mismo voy para alla -contesto Lily interrumpiendo la comunicacion abruptamente.
Cinco segundos despues, sono su telefono movil. Lily sabia que era Sara de nuevo.
– ?Que quieres ahora? -le espeto dando al manos libres en lugar de quitarse el casco para hablar de forma normal.
– Mira, ha llegado la tia Debbie hace un rato y se ha enfadado mucho porque dice que hablo contigo para que le reservaras una suite y no tenemos ninguna libre.
La tia Debbie era la hermana pequena de su madre, una «sorpresa» de su abuela, una hija que no esperaban, tan solo unos anos mayor que Gwyneth. Era una esnob que vivia en Nueva York y solia ir por alli una o dos veces al ano vestida con los monos de esqui mas
Siempre que iba por alli, se liaba con algun esquiador increiblemente guapo, estaba con el una semana y luego se largaba.
– A mi no me ha dicho nada, asi que dale la mejor habitacion que tengas por ahi y listo.
– Eso es lo que iba a hacer, pero a ver si la proxima vez te acuerdas de comentar este tipo de cosas.
Lily puso los ojos en blanco. Hablar con sus hermanas era como hablar con una pared.
– Ah, por cierto, Leah me ha comentado que va a venir un amigo suyo para quedarse una semana y que viene con un Jeep nuevo -rio Sara-. No se lo robes, ?eh?
– ?Todavia no te has enterado de que yo no robo Jeeps nuevos? Solo me gustan los viejos -contesto Lily.
– Perdon, pero no he podido vencer la tentacion -bromeo su hermana.
Lily colgo el telefono.
– Pero que graciosa…
– ?Tu hermana mayor?
Lily flexiono las rodillas unas cuantas veces para ver si se le habia ido el dolor, pero no habia sido asi.
– Si, todavia no se ha enterado de que ya no soy la salvaje que era de adolescente y de que robar el precioso Jeep Laredo de mi padre para ir a fumar marihuana a la colina ya no me hace gracia.
Aquello hizo reir a Logan.
– Bueno, las estupideces que se hacen cuando uno es joven.
Lily se sorprendio de que no le hiciera mil y una preguntas.
– Si, lo que pasa es que, por lo visto, yo era mas estupida que los demas.
– ?Por que dices eso?
– Bueno, para empezar eran momentos estupidos porque casi siempre me pillaban. En aquella ocasion, claro, no fue dificil porque se me olvido poner el freno de mano y, cuando sali del coche y me sente para fumarme un porro a la luz de la luna, el coche se fue cuesta abajo.
– Vaya.
– Si -suspiro Lily-. Todavia se creen que soy aquella estupida adolescente, da igual el tiempo que haya pasado.
– ?Eres la hermana pequena?
– Por desgracia, si. ?Y tu?
– Soy el mayor.
– Ah -sonrio Lily-. Entonces, ?eres imposible, frio y sabelotodo?
– Por supuesto.
– Puede que seas imposible y lo de sabelotodo todavia no lo se, pero de frio no tienes nada.
Logan no contesto.
– ?Que tal la rodilla?
– ?Lo ves? Si fueras un hombre frio, ni siquiera te habrias dado cuenta de que me duele -contesto Lily-. No te preocupes, es una vieja lesion.
Logan se arrodillo ante ella, le levanto el pantalon hasta por encima de la rodilla y se quedo mirando la cicatriz.
– Llevo una venda elastica en la mochila. ?La quieres?
– Si -contesto Lily consciente de que la ayudaria a bajar la pista sin dolor.
A continuacion, Logan le vendo la rodilla.
– ?Los empleados pueden utilizar el jacuzzi?
– Bueno, la verdad es que… no soy una empleada del hotel -contesto Lily.
Queria decirle la verdad, queria que la conociera.
– ?Ah, no? -dijo Logan poniendose en pie.
– No, soy… la duena -le explico Lily-. Lo he heredado de mi abuela -sonrio.
Logan ni parpadeo.
– Entonces, seguro que puedes utilizar el jacuzzi.
Lily se quedo mirandolo y se rio.
De nuevo, la habia sorprendido. De nuevo, no le habia hecho ninguna pregunta.
– ?Vas a poder bajar esquiando tu sola?
Lily asintio e inicio el descenso. Logan la siguio por si necesitaba algo. Lily habia esquiado con muchos hombres a lo largo de los anos con los que tenia pensado acostarse, pero jamas la experiencia le habia resultado tan excitante.
Cuando estaban llegando al hotel, volvio a sonar la radio. En aquella ocasion era Chris.
Otra emergencia.
Un esquiador se habia salido de pista. No se habia hecho nada, pero no era capaz de trepar por las rocas para volver a la pista.
– Lo que me faltaba -se lamento Lily-. Lo siento, pero me tengo que ir.
– La persona con la que hablabas parecia muy preocupada -contesto Logan.
– Si, es que este salvamento no va a ser facil. Esta anocheciendo y el lugar en el que el esquiador se ha salido de pista es muy rocoso y esta cubierto de hielo y de nieve polvo.
– En otras palabras, hay riesgo de avalancha.
– Exacto.
– Os puedo ayudar.
– No.
– Llevo diez anos escalando.
Lily suspiro.
Lo cierto era que aquel hombre le habia arreglado la atadura de la bota con cinta americana y le habia vendado la rodilla cuando casi nadie se habia dado cuenta de que se habia hecho dano.
– Esta bien, vamos.
– Vamos, Lily Rose.
– Como me vuelvas a llamar Lily Rose, vas a ser tu el que se salga de pista.
Aquello hizo reir a Logan.
Capitulo Cuatro
Logan observo esquiar a Lily.
Iba mucho mas despacio y con mucha mas prudencia que antes, lo que lo llevo a preguntarse si no se habria hecho mucho mas dano del que queria admitir.
