Zigzag era eso. En el, apariencia y esencia eran lo mismo.

Elisa nunca habia visto ni imaginado nada semejante, salvo en las pesadillas, donde la maldad y el miedo podian encarnarse y tomar forma. Senor Ojos Blancos. No le sorprendio que Jacqueline lo hubiese llamado «diablo». Se sintio incapaz de definir, entender o soportar el aura de perversion casi simbolica, el odio y la locura que emanaban de cada centimetro de su aspecto, la crueldad inhumana que destilaba todo su ser. David tenia razon: esta atrapado en un sentimiento puro. Es algo que destruye. Solo hace eso. Solo puede hacer eso.

En cuanto a su horripilante aspecto fisico, Elisa sabia que se debia a la misma causa que provocaba pozos en el mar y lepra en la Mujer de Jerusalen. El desplazamiento de materia lo mutilaba, arrancando a medias sus facciones, borrando sus pupilas en las orbitas blancas y amputando uno de sus antebrazos y parte del tronco, como si hubiese sido mordisqueado y escupido por un depredador. Su postura, con brazos y piernas separados y ligeramente flexionados, era una replica de la que, sin duda, habia adoptado al caer por las rocas, despues de que Ric lo empujara.

Sin embargo, mientras lo contemplaba, y aunque creia que iba a enloquecer si no apartaba los ojos de el, comprendio algo mas.

Penso en Victor, en su espantoso sufrimiento cuando descubrio a la chica de quien creia estar enamorado (su amor infantil) en brazos de su mejor amigo; en todo lo que habia cruzado por su alma de chaval durante fracciones de segundo, mientras su cerebro se sumia en la inconsciencia del golpe: la rabia, el deseo, la venganza, el sadismo, la impotencia al ver que el mundo se desmorona por primera vez a tu alrededor… Ric quiso acudir a un recuerdo «inocente», pero ?que encontro?

Supo que, desprovisto de todo aquel horror, Zigzag quedaria reducido a lo que de verdad era, lo que habia sido, lo que hubiese sido si el tiempo no lo hubiese aislado en un instante terrible. Ahora que lo veia de cerca, podia intuir su verdadera naturaleza tras las gruesas capas de rabia paralizada.

Zigzag era un nino de once anos.

0,0005 segundos.

Victor corria por la orilla del rio aquella manana de verano en Ollero. Ric y Kelly habian desaparecido, pero sospechaba donde podia encontrarlos: sobre el monticulo de piedras, en el lugar que Ric y el llamaban el Refugio. Incluso habian pensado hacer una cabana alli.

De repente se detuvo.

?Hacia donde corria de esa manera? ?Que habia estado haciendo momentos antes? Recordaba vagamente que se hallaba junto a Elisa mirando algo. Tambien recordaba el cabello negro de Kelly Graham, y lo parecidas que eran Elisa y Kelly en su memoria. Y el instante en que descubrio a Ric y Kelly desnudos bajo el pino, justo donde habian planeado construir aquella cabana. Y lo que sintio al verla arrodillada frente a Ric, tocandole (ya sabia lo que era eso: lo habia visto en las revistas que Ric coleccionaba), y lo que Ric le dijo. ?No quieres participar, Vicky Lo-opera? ?No quieres que ella te lo haga, Vicky? La mirada de Ric y, sobre todo, la de Kelly. La mirada de Kelly Graham mirandole con sus ojos gatunos.

Todas las chicas, absolutamente todas, sin excepcion, miran asi.

Los mismos labios que le habian sonreido tantas veces besaban ahora los genitales desnudos de Ric: eso merecia el insulto que le lanzo y otros peores. Insultar (lo descubrio entonces) tenia algo que era como un vicio: gritabas hasta quedar afonico, llorabas, sentias que querias destrozar el mundo, y todo eso te impulsaba a gritar mas, a seguir injuriando. ?Oh, si el mundo fuese el cuerpo de una chica o los genitales de Ric…! ?Oh, si la rabia durase para siempre! Desearias gritar hasta que los gritos vaciaran de contenido aquellas sonrisas y miradas, gritar para siempre, hasta el fin de tu ultimo dia, con la boca bien abierta, mostrando los dientes…

Pero no estaba en Ollero, ni corria hacia ninguna parte. Se hallaba en el interior de una sala grande y muy calurosa. ?Que era aquello? ?El infierno? ?Y por que se encontraba el (precisamente el) en aquel espantoso lugar? No es justo.

La rabia le nublo. Quiso explicarle a quienquiera que hubiese hecho aquello cuan injusto era. Cierto, el se habia propasado. Habia querido, durante una fraccion de segundo, o quiza algo mas (pero no tanto como para que a la naturaleza le importase), habia deseado con todas sus fuerzas comerselos vivos a ambos, joderlos, cortarles la cabeza y follarlos por el agujero, como decia Ric, a ella sobre todo, a ella mas que a el, por el engano, por ser tan despreciable, tan hermosa, tan semejante a esas chicas depiladas, con ropa interior negra, de las revistas de Ric que se arrodillaban delante de los hombres como perritas.

Pero, seamos sinceros, todo eso habia sucedido mas de veinte anos antes, y las consecuencias no habian sido otras que un buen coscorron, unas horas dormido a pierna suelta en el hospital, una cicatriz en la mollera, mucha preocupacion por parte de su familia y un final feliz. Ric no se habia movido de su lado durante aquellas horas y cuando el desperto se echo a llorar y le pidio perdon. En cuanto a Kelly, ya la habia olvidado. Fue un incidente entre chiquillos. ?Que edad tenian? Apenas once o doce anos…

No es justo. La vida estaba mal hecha si cosas como aquella podian convertirse, con el paso del tiempo (?esa era la expresion?), en cavernas tan oscuras. ?Donde estaba la justicia en una naturaleza que no perdonaba? El ya habia perdonado a Kelly y a todas las chicas del mundo. Habia perdonado a todas las mujeres. El resto se llamaba «trauma», pero hacia anos que habia aprendido a convivir con eso: vivia solo, y pese a todo lo que Elisa le gustaba y los deseos que experimentaba por ella, no se atrevia a dejar pasar dentro de su corazon a ninguna mujer. Ric y el se hallaban distanciados. ?Que mas debia hacer para expiar su culpa? ?Acaso a Dios le importaban tanto todas y cada una de las palabras y emociones que se dicen o sienten durante unos cuantos segundos salvajes?

Y de pronto creyo comprender que, en efecto, asi era.

La piedra golpea la superficie y las ondas crecen. ?No era esa la raiz del pecado original, la falta primera, la Unica Falta? Un error cometido hace mucho tiempo, una mancha al comienzo que enturbia el agua del paraiso y arrastra consigo a tantos inocentes. Sospecho que muy pocos contaban con aquella sabiduria. El era un privilegiado: Dios le mostraba de que manera los circulos de los errores transforman la faz del mundo al extenderse.

En realidad, lejos de encontrarse en el infierno, estaba en el paraiso. Antes tendria que atravesar por el purgatorio de recibir un balazo en la frente, pero eso sucederia muy pronto: ya veia la bala venir hacia el. Comprendio que solo su muerte podria terminar con todo. La clave residia en morir antes que Blanes, Elisa y Carter. Morir.

Sintio una repentina felicidad. Estaba haciendo realidad un sueno intimo, su sueno mas profundo: dar su vida para salvar la de Elisa.

Exactamente eso.

?Que otro paraiso podia desear?

Sonrio mientras su amigo Ric lo empujaba. Cayo sobre las rocas, sintio el golpe y luego vino la paz.

0 segundos.

La luz la cego de repente. Aparto los ojos del sol, parpadeando. Estoy viva.

Vio el cielo, nubes como el humo de incendios remotos, el mar rugiente, la tierra bajo su espalda, la camiseta que la cubria. El agudo dolor en el muslo se incremento, y noto la presencia de un liquido tibio deslizandose por la herida. Se estaba desangrando. Moriria pronto. Pero tales sensaciones eran pruebas mas que suficientes de que aun seguia viva. Estoy viva.

Le dio la bienvenida a la sangre.

Epilogo

No habia niebla ni oscuridad.

Sin embargo, dentro de sus mentes todo era distinto.

La destruccion a su alrededor era horrible. El interior de los barracones consistia en un caos de metal, cristal,

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