iba a 105 revoluciones por minuto. Niven acababa de oir decir al timonel: «A babor, un grado», y comprobaba el ajuste del timon en un grado, hecho por el ordenador, cuando se encontro frente al canon con silenciador de la metralleta de Dave. La luz roja que surgia del dispositivo de mira por laser que habia debajo del canon del arma confirmaba que el portador de la misma iba en serio.

Dave confiaba en que los hombres que estaban en el inestable suelo del puente oyeran lo que tenia que decir por encima de los latidos de su corazon.

– Ordene avante lo mas lento posible.

Niven no vacilo, comprendiendo que solo en las peliculas se le ocurria a nadie discutir con un tipo que te apuntaba con un arma. Cogio el telefono de la sala de maquinas, transmitio la orden de Dave y espero hasta que le fue confirmada por el segundo oficial. Todavia con el telefono en la mano dijo:

– Despacio avante.

– Fije el giroscopio para pilotaje automatico -ordeno Dave.

– Ya esta fijado. Puede comprobarlo si quiere.

Dave sonrio.

– ?Por que iba a mentir? -dijo.

Niven trago saliva. Dave senalo hacia la ventana del puente con la metralleta.

– ?Hay tripulantes a popa?

– No con este tiempo.

Dave cogio el telefono de la temblorosa mano de Niven y le hizo un gesto para que se apartara.

– Quiero hablar con el hombre de la metralleta -dijo.

Despues de una corta pausa, oyo la voz de Al:

– Sala de maquinas controlada.

– Puente controlado -dijo Dave-. Vamos a bajar.

Le lanzo el telefono a Niven, quien debido al miedo, manoteo y luego lo dejo caer al suelo.

– Lo siento -dijo, recuperandolo lentamente y volviendolo a colocar en el soporte.

– Mantenga la calma y todo ira bien -aconsejo Dave-. A partir de ahora todo depende de su actitud. Tener la actitud equivocada puede ser poco sano. ?Me sigue?

– Como a Moises los judios.

– Buen chico -dijo Dave-. De acuerdo, vamos abajo.

– Perdone, pero ?que pasa con el timon? -pregunto Niven.

– Esta en automatico -dijo Dave-. El ordenador vigilara el ARPA.

– Si, pero de cualquier modo… Con este tiempo, siempre es mejor no perder de vista las cosas.

Dave no tenia tiempo para discutir. En silencio, movio el arma hacia el ala del puente y las escaleras que llevaban abajo. Los dos hombres miraron a Dave y su arma con cautela y atencion y luego cruzaron la puerta. Pocos minutos despues ellos y el hombre que antes estaba en la sala de maquinas entraban docilmente en el taller. Dave observo que Al empujaba al jefe de maquinas con brusquedad con el canon de su metralleta y luego corria el cerrojo de la puerta.

– ?Te ha causado problemas?

– Esta vivo, ?no? -respondio Al en tono inquietante.

– No te pongas en plan de jodido tio duro. Vamos de Smith & Jones, ?de acuerdo?

Al se encogio de hombros y fue entonces cuando Dave observo que en una de las cadenas de oro que llevaba al cuello habia un crucifijo. Al llevaba un monton de oro, pero esta era la primera vez que Dave le habia visto un crucifijo. Cogiendolo en su mano con medio guante, le dijo:

– ?Que es esto?

Al le quito el pequeno crucifijo de las manos y lo metio dentro del duro frontal de su chaleco a prueba de balas.

– ?De verdad crees que Dios va a protegerte cuando llevas una metralleta en la mano? -dijo Dave riendo.

– ?Y tu quien eres? ?El mierda de Billy Graham? ?Que cono te importa lo que yo crea?

– Creo que un hombre tiene que confiar solo en si mismo, eso es todo. No me gusta la idea de que hay segundas oportunidades en la vida. Hace que la gente se descuide. El unico que esta vigilando tu culo por aqui soy yo, Al. No Dios. Procura no olvidarlo.

– Tu cuidate de tu propia mierda y deja que yo me encargue de la mia. Puedo controlar las notas discordantes de mi sistema. No me afectan las contradicciones inherentes a mi situacion. ?Entiendes lo que digo? Asi que saca la nariz de mi jodida conciencia y vamos a dar unas cuantas patadas en el culo de alguien.

Con tres hombres encerrados, eso dejaba otros catorce de quienes dar cuenta. Todas las dependencias de los oficiales y tripulantes estaban en la misma cubierta. La mayoria dormian y unos cuantos estaban borrachos. Ninguno ofrecio resistencia. Con excepcion de Jellicoe. Fue el ultimo en ser sacado bruscamente de su cama a punta de pistola. Ver al resto de sus hombres esperando docilmente de pie en el pasillo bajo la vigilancia armada de Dave parecio hacer brotar en el la tradicion de orgullosa resistencia de su pais.

– Saben que es esto, ?no? -dijo con severidad.

– Cierre la jodida boca.

– Es pirateria, eso es lo que es -persistio Jellicoe-. Es un delito contra la ley de las naciones, eso es lo que es. Veran, fuera de la jurisdiccion normal de un estado, aqui yo soy la ley. Y les juro que no se saldran con la suya, hijos de puta. Sea cual sea su nacionalidad o su domicilio, pueden estar seguros de que les perseguire, les arrestare y les castigare, ya que tengo el poder de hacerlo bajo las leyes interna…

Al metio el canon recortado de su escopeta debajo de la nariz de Jellicoe y quito el seguro, lo que tuvo el efecto inmediato de silenciarlo. Luego, con una expresion de intensa irritacion, Al miro a Dave como si le hiciera personalmente responsable y dijo:

– Vale, acepto toda esa mierda de Smith & Jones. Pero si me viene otra vez con esta basura, voy a meterle un tiro por cada jodida ventana de la nariz.

– Haga lo que dicen esos cabrones, senor -dijo uno de los tripulantes de Jellicoe-. Por los clavos de Cristo. Si no, hara que nos maten.

Al volvio su malevola mirada a Jellicoe y dijo:

– ?Lo has oido, maricon de mierda? Es un buen consejo. Otro comentario tuyo y te envio a perseguir al Octubre Rojo, como que hay Dios. ?Lo entiendes?

Antes de echar la llave a la puerta del taller, Dave se llevo aparte a Jock.

– Siento todo esto, Jock. Mira, en el suelo hay algunas herramientas y otras cosas que os ayudaran a escapar. Pero te recomiendo que no empeceis hasta alrededor de las seis. Al se va a poner nervioso si oye que dais golpes y cuando esta nervioso se lia a disparar a la mas minima. Ya sabes que quiero decir. El barco va avante a marcha lenta con el piloto automatico, asi que no tienes que preocuparte de nada en ese aspecto. Una cosa mas. En el Carrera encontraras a algunas personas esposadas. Las llaves de las esposas asi como la llave de la sala de radio estan en la caja fuerte de mi barco. Es una combinacion de cuatro cifras. Ya os he tecleado el primer numero. Solo teneis que encontrar los otros entre 999 posibilidades. No os tendria que llevar mas de un par de horas. Lo se. Lo he probado yo mismo. ?Lo entiendes?

– Si, creo que si -dijo Jock frunciendo el ceno-. ?Puedes decirme de que va todo esto?

– Es lo que tu dijiste, Jock. Cada uno tiene que arreglarselas como puede.

Vaciar el bloque de alojamientos y encerrar a la tripulacion era la parte mas facil de todo el plan. Pero trepar de un yate a otro y trasladar a propietarios y tripulaciones desde sus barcos y a lo largo del flanco del buque de noche siempre habia parecido mas problematico. Ahora, con mar gruesa, parecia imposible. Como Dave y Al habian descubierto en su recorrido hasta los alojamientos, hubiera sido facilisimo que alguien se cayera por la borda, ahogandose sin duda alguna. Pero Dave era de lo mas flexible a la hora de abordar su plan y, cuando tropezo con las placas y tarjetas de identidad del FBI, se le ocurrio una idea para ahorrar un tiempo y un esfuerzo cruciales. Y en cuanto los oficiales y tripulantes del buque estuvieron a buen recaudo, Dave le conto a Al el cambio de planes.

– Al -dijo en voz baja-. Tengo un regalo para ti. Mira, no quiero que te alarmes cuando veas lo que es, ?vale? Porque lo normal es que te alarmes, ?sabes? En circunstancias normales mirarias lo que estoy a punto de darte y te sentirias muy incomodo. Y no seria yo quien te culpara por ello. Pero cualquier idea creativa, si es realmente buena, siempre acarrea un cierto grado de improvisacion. Como el buen jazz, ?sabes? O como Jimi Hendrix.

– ?Improvisacion? -El ceno de Al se acentuo-. ?Que cono es esto? ?De que estas hablando… improvisacion?

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