la poli de alli no ha interrogado ya a todos los posibles sospechosos? Lo han hecho, no me cabe duda. Pero ?sabe que? Yo no figuro en la lista de nadie. Ya no. Porque soy un hombre inocente, senor Cowart. Usted ayudo a que me convirtiera en un hombre inocente. Y tengo la intencion de seguir siendolo.
– ?Cuantas? -pregunto Cowart, casi en susurros-. ?Seis? ?Siete? ?Cada vez que da una charla muere alguien?
Ferguson entorno los ojos, pero mantuvo la voz serena:
– Ese es el crimen del hombre blanco, senor Cowart. ?No lo sabe?
– ?Como?
– El crimen del hombre blanco. Vamos, piense en todos los asesinos sobre los que ha leido. Todos los Speck, los Bundy, los Corona, los Gacy, los Henley, los Lucas, y nuestro viejo amigo Blair Sullivan. Blancos. Jack
– ?Que?
– Que eso le gusta al sistema. El sistema no esta comodo con las cosas que no acaban de cuadrar en estadisticas y categorias. -Ferguson lo examino con la mirada-. ?Como va a escribir ese articulo, senor Cowart? ?Ese que no encaja en el molde de siempre que todos esperan? Digame, ?saben los periodicos contarle a la gente cosas tan extranas? ?Tan inesperadas? ?O acaso piensa dedicarse a informar una y otra vez sobre el viejo asunto de siempre, pero con otras caras y otras palabras?
Cowart no respondio.
– ?Y cree usted que puede escribir algo asi sin tener ninguna prueba?
– Joanie Shriver -repitio Cowart.
– Adios a Joanie Shriver, senor Cowart. Hace mucho que se fue. Sera mejor que empiece a entenderlo. Y tambien que se lo haga entender a su amigo Tanny Brown.
Cowart continuaba de pie detras del escritorio. Se inclino sobre la mesa, agarrandose a los bordes para mantener el equilibrio.
– Escribire ese articulo y usted sabe que lo hare, ?verdad?
Ferguson no contesto.
– Lo publicare todo en el periodico. Todas las falsedades, todas las mentiras, todas y cada una de ellas. Usted podra negarlo y renegarlo, pero sabe que ocurrira.
– ?Que?
– Que funcionara. Yo me hundire. Tal vez Tanny Brown se hunda tambien. Pero ?sabe que le ocurrira a usted, Bobby Earl?
– Cuenteme -pidio con frialdad.
– No ira a la carcel. En eso tiene razon. No hay pruebas suficientes y muchas personas lo creeran cuando diga que todo ha sido un montaje. Lo creeran incluso cuando diga que es inocente. La mayoria de la gente me culpara a mi y a la policia, y se uniran para apoyarlo. Se lo aseguro.
Ferguson lo animo a seguir con un gesto.
– Pero ?sabe que va a perder? El anonimato.
Ferguson se encogio de hombros y el otro continuo:
– Vamos, Bobby Earl. ?Sabe que se hace cuando uno tiene un gato al que le gusta cazar? ?Al que le gusta matar pajaros y ratones y luego arrastrarlos hasta su confortable casa? Uno le pone un cascabel para que, por muy listo y sigiloso que sea, no pueda volver a acercarse a ningun pobre estornino.
Ferguson entorno los ojos.
– ?Cree que esas respetables iglesias continuaran pidiendole que de su bonita charla si todavia pesa sobre usted la menor sombra de sospecha? ?No cree que tal vez puedan encontrar algun otro orador? ?Alguien de quien no sospechen que puede merodear por ahi y volver en otra ocasion para arrebatarles a una nina que pasee por la calle?
Cowart vio que Ferguson se crispaba.
– Y la policia, Bobby Earl. Piense en la policia. Siempre les quedara la duda, ?no es asi? Y cuando ocurra algo, porque ocurrira, ?verdad?, cuando ocurra le seguiran la pista. ?Cuantas veces cree que puede hacerlo sin cometer ningun error? Olvidar algo. Tal vez ser visto. Solo es cuestion de esperar ese momento. Si comete el mas minimo error, el mundo entero se le echara encima y no lograra levantar la cabeza hasta que vuelva al sitio donde tuvimos nuestra primera entrevista. Y en esa ocasion no habra ningun redactor del
Ferguson se removia en su asiento, la ira subiendole a la cara. De pronto encrespo los dedos hacia el cuchillo y Cowart se quedo paralizado por el miedo.
«Me va a matar», penso.
Intento encontrar algo con que protegerse, pero no podia apartar la mirada de Ferguson. Ahora si necesitaba un microfono y una palabra clave para llamar a Tanny Brown.
Ferguson medio se levanto y su mano hurgo en un monton de papeles. Despues volvio a sentarse lentamente.
– No -le dijo-. Creo que no escribira ese articulo.
– ?Por que?
Ferguson bajo la mirada a la mesita que tenia delante, donde Cowart habia colocado la grabadora. Por un instante parecio observar como la grabadora absorbia el silencio. Y a continuacion dijo con tono firme y claro, inclinandose hacia el aparato:
– Porque no habria ni una sola palabra de verdad en el.
Dejo pasar unos segundos mas y pulso el boton de
– ?Sabe por que no escribira ese articulo? -prosiguio-. Le dire por que. Hay varias buenas razones pero, en primer lugar, porque no tiene hechos. Ninguna prueba. Lo unico que tiene es una disparatada combinacion de sucesos y mentiras que ningun periodico se atreveria a publicar. Los articulos periodisticos se construyen a partir de «la policia asegura», «de acuerdo con», «los portavoces confirmaron» y citas de documentos e informes verosimiles; eso es lo que constituye el esqueleto del articulo. El resto esta conformado por los detalles que uno ha visto u oido, pero usted no ha visto ni oido nada lo bastante importante para elaborar un articulo. Asi pues, usted no me da ningun miedo, senor Cowart. Digame -le interpelo-, ?yo si le doy miedo a usted?
A su pesar, Cowart asintio con la cabeza.
– Bueno, eso esta muy bien. ?Piensa que tambien le doy miedo a su amigo Tanny Brown?
– Si y no.
– Oiga, esa es una respuesta extrana tratandose de un hombre que aspira a la precision. ?Que quiere decir?
– Creo que le asusta lo que usted hace. Pero no creo que le tenga miedo.
Ferguson meneo la cabeza.
– Digame una cosa, ?por que la gente siempre tiene miedo de que pueda pasarle algo? Miedo personal. Como usted ahora mismo. Le asusta que yo tal vez pueda coger este cuchillo de caza y arrancarle el corazon. ?No es asi? Que lo abra en canal de los huevos al cuello. ?Que cree usted? ?Le parece que soy un asesino tan experto para hacer eso? Y quiza para dejar sus restos en algun callejon y aparentar que usted se encontraba casualmente por ahi y fue atacado por alguien del barrio, ya me entiende. Algunas personas de por aqui no son partidarias de
