mas seguro es que logre marcharse a algun sitio. Atlanta, Chicago, Detroit, Dallas… A cualquier sitio.
Luego se agacho y levanto a la detective del suelo dejando que apoyara el brazo en su hombro.
– Escriba el articulo -dijo entonces Tanny Brown.
– Lo hare.
– Un articulo absolutamente convincente -anadio el policia.
– Lo sera.
Brown asintio con la cabeza.
Matthew Cowart empezo a conducir a Andrea Shaeffer por el sendero de regreso a la civilizacion. Iba apoyandose en el. El periodista notaba que la detective apretaba los dientes para aguantar el dolor, sin quejarse. La mente de Cowart comenzo a cavilar mientras sostenia el peso de la policia herida. «Escribelo de tal modo que elogien la valentia de esta joven. Cuentale a todo el mundo como se enfrento a un sadico asesino y recibio el impacto de una bala. Conviertela en una heroina. En television se pelearan por la historia. La prensa sensacionalista tambien. Eso le brindara una oportunidad.» Comenzaron a surgirle ideas en la cabeza y se sintio reconfortado… Se imaginaba las columnas impresas, los titulares saliendo de las rotativas. Habia avanzado unos diez metros cuando se volvio para mirar al teniente, que continuaba en el linde del claro.
– ?Cree que hacemos bien? -pregunto Cowart espontaneamente.
Brown se encogio de hombros.
– En esta historia nada ha estado bien. Desde el comienzo. De todas maneras, tampoco nos quedaba otra opcion.
Cowart asintio con la cabeza. Aquella era la unica verdad incontestable. No sonrio, pero dijo:
– Una circunstancia un tanto extrana para empezar a confiar el uno en el otro, ?no cree?
Luego se volvio y continuo ayudando a la joven herida en el camino de vuelta a la seguridad. Ella lanzo un pequeno gemido y se apoyo en el. Lo que estaba haciendo era algo insignificante para el mundo, se dijo Cowart. Pero al menos estaba salvando a una persona. Y encontro consuelo en el pensamiento de que tal vez habia salvado a otras.
Tanny Brown espero hasta que Cowart y Shaeffer desaparecieron por el sendero entre la densa vegetacion. Luego se encamino hacia el pantano. Tardo solo unos minutos en localizar el cuerpo de Ferguson.
El cadaver ofrecio resistencia mientras el intentaba sacarlo de la trampa de los zarzales. Sintio la fria agua del pantano al llegar a la orilla y meter un pie. Noto el barrizal pegajoso del fondo. Luego avanzo arrastrando el cuerpo por el agua, lejos de la orilla, hacia un entramado de arboles, poblado de helechos colgantes y lianas, a unos cincuenta metros de distancia pantano adentro. A veces empujaba el cuerpo del asesino, otras lo arrastraba flotando, mientras resollaba a causa del agotamiento, hasta que al fin llego a un lugar apropiado. Reunio las ultimas fuerzas que le quedaban y sumergio el cuerpo, lo hundio hasta el fondo y lo sujeto con las raices hasta que quedo bien amarrado. No sabia si permaneceria alli para siempre. Ferguson se habia preguntado lo mismo en una ocasion, penso. Retrocedio y miro desde unos metros de distancia: no se veia el menor rastro del cuerpo, sujeto por las raices y enteramente cubierto por el agua.
En ese momento la luz penetro entre los arboles y se reflejo en la liquida y oscura superficie del pantano, haciendola brillar por un instante. Brown se volvio y se encamino tranquilamente hacia la orilla, de vuelta a casa.
