digame… ?que la tiene tan confundida?

Catherine considero recurrir a la mentira. Tambien estuvo tentada de marcharse. Sin embargo, lo mejor sin duda era sincerarse.

– La cabeza y el sentido comun me dicen que me vaya sin volver la vista atras. Sin embargo, el resto de mi ser no quiere hacerlo. No soy ninguna doncella inocente y virginal, y se adonde este… flirteo podria conducirnos. Aun asi, no solo puedo pensar en mi y en mis deseos. Por lo tanto, tengo mucho en lo que pensar. Y decisiones que tomar.

– Tambien yo.

– ?Ah, si? ?Y que clase de decisiones tiene usted que tomar?

Una sombra de malicia destello en los ojos de Andrew.

– Debo decidir cual es la mejor manera de convencerla para que tome la decision que quiero que tome.

En un tono igualmente malicioso, Catherine dijo:

– Se da usted cuenta, naturalmente, de que la arrogancia es un irritante rasgo de su caracter que en ningun caso le hara ganar enteros a su favor en mi toma de decisiones.

– No es arrogancia de lo que bebe mi discurso, sino sinceridad… un rasgo que mucha gente aprecia y que considera admirable.

– ?Esta diciendo que pretende seducirme?

– Estoy diciendo que pretendo cortejarla.

A Catherine se le detuvo el corazon. Una ridicula reaccion a una ridicula declaracion.

– No sea ridiculo.

Andrew arqueo las cejas.

– ?Preferiria entonces no ser cortejada?

– No hay razon alguna para que lo haga.

– Entonces preferiria simplemente que la sedujera.

– Si. ?Quiero decir no! Lo que quiero decir es que… ?oh! -Se aparto de el y se apreto mas el albornoz alrededor de cuerpo-. Es usted tan…

– ?Incontenible? ?Irresistible?

Un regocijo que Catherine no pudo negar la recorrio por entero y sus labios se arrugaron.

– Iba a decir irritante.

– Debo confesar que prefiero con mucho mis elecciones.

– Si, estoy segura.

– ?Por que no tiene sentido que la corteje?

– El cortejo es el precursor del matrimonio y, como no tengo intencion de volver a casarme, sus esfuerzos serian en vano.

– ?Es que un hombre no puede cortejar a una mujer simplemente porque disfruta del placer de su compania?

– ?Disfruta usted de mi compania, senor Stanton?

– Andrew. Y si, asi es. Cuando no se muestra usted quisquillosa. Aunque debo reconocer que disfruto de su compania incluso cuando esta quisquillosa. Simplemente la disfruto mas cuando no lo esta.

– No soy quisquillosa.

– Si no lo cree asi es porque obviamente desconoce la definicion de la palabra. Entre eso y no saber lo que es una sorpresa, creo que se impone tener siempre un diccionario al alcance de la mano.

– ?Y a esto le llama usted cortejarme? ?Irritarme hasta provocarme jaqueca?

– No. Sin embargo, no creo que importe demasiado puesto que acababa de decir que no desea ser cortejada.

Catherine se mordio los labios, sin saber a ciencia cierta si estaba mas divertida o enojada. Dedicandole un ceno exagerado, pregunto:

– ?Sabe quien es mas irritante que usted?

Un evidente regocijo chispeo en los ojos de Andrew.

– No, pero no me cabe duda de que esta a punto de decirmelo.

– Nadie, senor Stanton. No he conocido a nadie mas irritante que usted.

– Andrew. Y que afortunado me siento de ocupar la primera plaza.

Sonrio. Fue una sonrisa plena y hermosa, completa con aquellos seductores hoyuelos que la obligaron a apretar con fuerza los labios para evitar asi responderle con identico gesto. Maldicion, ?donde habia ido a parar su irritacion? No tendria que haber tenido ganas de sonreir. Se suponia que tenia que estar molesta. Fastidiada.

?Por que, entonces, estaba tan absolutamente… encantada?

Sin duda habia llegado el momento de despedirse de el.

Dio un paso adelante, pero el la detuvo tomandola con suavidad del brazo. Todo vestigio de humor habia desaparecido de su mirada y alargo la mano para pasarle la yema del dedo por la mejilla.

– Creo que hemos compartido algo bueno esta noche, Catherine.

Un hormigueo le recorrio la columna. ?Como podia aquel hombre provocar en ella una reaccion fisica tan fuerte simplemente con el roce de su tacto? A pesar de que habria deseado desesperadamente lo contrario, ya no podia seguir mintiendose y negarse que aquel hombre le parecia irresistiblemente atractivo.

Ahora la unica pregunta pendiente de respuesta era: ?que pensaba hacer al respecto?

Capitulo 12

La mujer moderna actual debe ser consciente de que no es ningun crimen ser egoista cuando la ocasion lo requiere. En muchos aspectos de la vida, se espera de las mujeres, y en ocasiones se las fuerza a ello, que antepongan las necesidades y deseos de los demas a los propios. En muchos casos, tales sacrificios son admirables. En otros, sin embargo, son una temeridad. La mujer moderna actual deberia tomarse el tiempo de mirarse al espejo y decirse: «Quiero esto, lo merezco, voy a tenerlo».

Guia femenina para la consecucion

de la felicidad personal y la satisfaccion intima

– ?Hemos terminado ya, senor Stanton? -pregunto Spencer por tercera vez en el ultimo cuarto de hora.

Agachado sobre el tosco suelo de madera de una parte poco utilizada de los establos, Andrew sonrio por encima del hombro. Spencer estaba de pie junto a una bala de heno con una escoba en la mano… por primera vez en su vida. Cuando, media hora antes, Andrew le habia dado la herramienta, Spencer habia mirado el mango de madera durante varios segundos como si fuera una serpiente, pero no tardo en imbuirse del espiritu de la tarea. La patina de trabajo duro brillaba en el rostro del joven, como tambien el claro testimonio de su satisfaccion por los frutos de sus esfuerzos.

– El suelo tiene buen aspecto -dijo Andrew-. Solo tengo que clavar unos cuantos clavos mas. Luego podremos empezar.

Mientras Andrew colocaba otro clavo en su sitio, Spencer se aclaro la garganta.

– Quiero darle las gracias por haber cuidado de mi madre como lo hizo despues del disparo.

Andrew se volvio, concentrando en el nino toda su atencion.

– Fue un placer, Spencer.

– Le habria dado antes las gracias, pero ella no me lo conto hasta ayer. -Bajo la mirada y arranco una brizna de heno de la bala-. Cuando me lo conto, no solo me enfade con ella, sino tambien con usted por no habermelo contado.

– No me tocaba a mi contartelo, Spencer. Y las intenciones de tu madre eran buenas. Todos intentamos proteger a nuestros seres queridos.

– Lo se. Mama y yo hablamos de ello. Ya no estoy enfadado. Me prometio no ocultarme ningun otro secreto.

– Bien. -Andrew se adelanto hasta la bala de heno y tendio la mano-. Espero que todavia seamos

Вы читаете Un Amor Escondido
Добавить отзыв
ВСЕ ОТЗЫВЫ О КНИГЕ В ИЗБРАННОЕ

0

Вы можете отметить интересные вам фрагменты текста, которые будут доступны по уникальной ссылке в адресной строке браузера.

Отметить Добавить цитату