cambiaria entonces es que ya no serias geograficamente indeseable. Seguiriamos sin nada en comun a una distancia mas proxima. Y si te quedas en Nueva York, bueno, no tengo el tiempo, la energia ni el deseo de establecer una relacion a larga distancia.
– No puedo estar en desacuerdo con ninguno de tus puntos. Pero luego esta esto… -le tomo la mano y se la llevo a la boca para darle un beso ardiente en la piel palida de la parte interior de la muneca, un punto que la noche anterior habia descubierto que era sensible.
Respiro de forma entrecortada al tiempo que retiraba con delicadeza la mano.
– Si, esta eso. Pero ya lo hemos hecho. Asi que dejemoslo en… eso.
La estudio durante varios segundos, pero cuando vio que se trataba de una resolucion firme, asintio.
– De acuerdo.
Habria disfrutado de otra noche con ella pero estaba en lo cierto… tenian poco en comun personalmente y menos profesionalmente. Tarde o temprano, la chispa se habria apagado.
Miro su reloj, confuso por el profundo pesar que experimentaba.
– He de irme, o perdere el vuelo. Gracias por un… placentero fin de semana.
– Lo mismo digo -le guino un ojo-. Retoca ese presupuesto y le echare un vistazo.
El asintio y se puso de pie.
– Es mi maxima prioridad.
Ella se levanto tambien.
– Que tengas un buen viaje.
– Gracias -maldicion, queria despedirse con un beso, pero como no queria colocarla en una posicion incomoda por si alguien los veia, le ofrecio la mano. Cuando se la estrecho, sintio el mismo hormigueo que la primera vez que la vio-. Adios, Riley.
– Adios, Jackson.
Se obligo a soltarla, cruzo el vestibulo y giro la esquina en direccion aparcamiento donde habia dejado el coche alquilado. En cuanto la tuvo fuera de vista, respiro aliviado. De acuerdo, habia tenido un magnifico fin de semana. Un sexo increible. Y, si, en ese momento solo pensaba en ella. Pero en cuanto llegara a casa y volviera al trabajo, Riley y ese fin de semana se transformarian en un recuerdo agradable.
Desde luego.
Capitulo 6
El viernes siguiente por la noche, Riley estaba a su mesa estudiando los numeros del segundo semestre. Sono su telefono, pero dejo que saltara el buzon de voz, ya que hacia horas que la oficina habia cerrado.
Despues de repasar los extractos de beneficios y perdidas, desvio la vista hacia la pantalla de su ordenador y gimio. Las ocho y media. Y aun le quedaba un minimo de una hora de trabajo, por no mencionar el que pensaba llevarse a casa para el fin de semana.
Necesitada de un poco mas de descanso de los numeros que danzaban ante sus ojos, dio un mordisco al sandwich y activo su correo electronico. Dejo de masticar al ver que Jackson le habia enviado tres correos: uno a las tres de la tarde y los otros dos hacia unos diez minutos.
Se habia marchado hacia cuatro dias, pero aun parecia ocupar cada centimetro de su mente. De hecho, habia abierto los correos que Jackson le habia enviado esa semana con una ansiedad que la consternaba. Y habia quedado mas consternada al descubrir que los mensajes solo contenian informes y recibos de gastos, todos adecuadamente documentados. Su decepcion la irritaba y confundia. ?Que esperaba? ?Que le enviara mensajes eroticos por el correo electronico de la empresa?
Trago el bocado y abrio el correo de la tarde. Era breve e iba al grano, informandole de que pensaba enviarle el presupuesto revisado de marketing mas tarde ese mismo dia y le requeria que le diera maxima prioridad.
El segundo era una actualizacion enviada a toda la empresa informando de los cambios producidos en la pagina web de la pagina de Prestige. Abrio el tercero, que contenia un archivo adjunto etiquetado Presupuesto de Marketing Revisado. Lo habia enviado a las ocho y doce minutos.
He tardado mas de lo previsto en acabar esto, pero te lo envio ahora para que lo tengas a primera hora del lunes. Se que estas agobiada de trabajo y que es pedir mucho, pero cualquier prioridad que le puedas dar sera apreciada. Todo esta preparado para ponerse en marcha, pero sin los fondos adicionales, mis manos estan atadas. Tambien acabo de dejarte un mensaje en el buzon de voz sobre lo mismo, por si se diera el caso de que el ciberespacio se tragara mi correo. A la espera de tus noticias.
Al terminar de leer, alzo el auricular y accedio al buzon de voz. Con el corazon martilleandole de forma absurda, apreto el auricular con fuerza y escucho. La voz suave y profunda de Jackson se filtro en su oido, diciendo casi palabra por palabra lo que acababa de exponerle en el correo electronico. Cerro los ojos y se materializo una imagen vivida de el. Alto, atractivo, con una sonrisa burlona en esa boca hermosa, los ojos azules brillando de picardia y deseo. Cuando termino el mensaje, colgo y se mordio el labio inferior, cuestionando la sabiduria de lo que estaba pensando.
– ?Que demonios -musito, alzando otra vez el auricular. ?Que tenia que perder aparte de unas pocas horas mas de sueno?
Marco el numero del despacho de la oficina de Jackson antes de que pudiera arrepentirse.
Habian pasado cuatro dias desde la ultima vez que se habian visto, y no habia sido capaz de quitarsela de la mente. La sensacion de tenerla en los brazos, alrededor de el, el sabor de sus besos, la fragancia dulce y a vainilla de su piel, la suavidad de su pelo…
Todo eso penetraba en su cerebro y se negaba a marcharse, con una intensidad que lo llenaba de deseo y anoranza. Y lujuria. No se habia sentido tan aturdido y excitado desde… ya ni lo sabia. Pero; de algun modo, no podia quitarse la sospecha de que sentia algo mas que lujuria.
Estaba perdiendo la cabeza. Pero se dijo que en cuanto solucionar el asunto del presupuesto, podria dejar de pensar en ella. Era natural que la tuviera en la mente mientras repasaba el presupuesto, ya que necesitaba enviarselo para obtener su aprobacion. Pero nada mas conseguirla, el contacto entre ellos se reduciria considerablemente, y podria delegar casi todo lo que requiriera un contacto con el departamento de contabilidad en uno de los directores adjuntos. Si, en cuanto se cerrara el presupuesto, la desterraria de la memoria.
Sono el telefono de su despacho y gimio. Tenia que ser Brian… otra vez. Su hermano estaba decidido a arrastrarlo a un club esa noche, a pesar de las tres negativas que ya le habia dado. Alargo la mano y apreto la tecla de manos libres.
– Por ultima vez, no quiero ir -grito antes de llevarse una gamba a la boca de la cena china que habia pedido.
Un momento de silencio, luego por el altavoz sono la voz ronca y divertida de Riley.
– De acuerdo. Pero no recuerdo haberte preguntado si querias ir.
El corazon le dio un vuelco y se irguio en la silla. Trago con precipitacion la gamba.
– Jackson… ?estas ahi?
– Si, lo siento. Pense que eras mi hermano. Hola.
– Hola. Mmm, ?como estas?
– Bien, ?y tu?
– Bien, gracias. Trabajaba hasta tarde y vi tus correos. En cuanto a lo de repasar tu presupuesto… estare fuera de la oficina el lunes y el martes de la semana proxima, de modo que si esperamos hasta despues del fin de semana, no podre ponerme con ello hasta el miercoles.
Eso le retrasaria todo el programa aun mas. Pero, ?que habia dicho ella?
– ?A que te refieres con eso de «si esperamos hasta despues del fin de semana?
– Si estas dispuesto a quedarte en la oficina un rato mas, por si tengo alguna pregunta o problema, lo estudiare ahora.
Clavo la vista en el telefono como si fuera un angel de misericordia.
– ?Hablas en serio?
– Si. ?Es eso un si?
