– ?Que tal si las dos vais a tomar un cafe mientras yo hago los honores?

– ?Los honores? -pregunto Deb confundida.

Will le quito al pequeno.

– No te preocupes. Soy un profesional en esto de cambiarle. En seguida volvemos.

Deb parecio sorprendida.

– ?Estas seguro de que esta mojado?

– Totalmente.

El estudio estaba ordenado de nuevo, aunque aun quedaban algunas cosas. Will se ocupo de cambiarlo con rapidez. En cuanto el nino se quedo desnudo, se acurruco e intento morderse el pie, pero Will conocia bien el truco.

– ?Te das cuenta de que es la ultima vez que tengo que hacer esto? Te estas poniendo muy gordo para seguir haciendo eso. Y demasiado grande. ?Pero si te esta creciendo pelo!

Will examino la cabeza del bebe.

– Bueno, solo hay tres. No creo que tu madre tenga que comprarte aun cepillos, pero al menos hay alguna esperanza. ?Quien lo habria imaginado?

El bebe en seguida estuvo limpio y cambiado. Will se aparto y lo miro.

– Ya no me veras mas. Nunca te guste, ?verdad? Imagino que siempre supiste que no tenia experiencia con estas cosas. Creeme, yo tengo sentimientos confusos hacia ti. De hecho, si crees que voy a echarte de menos…

Asi fue. Pero Will no supo cuanto hasta ese instante. Habia estado pensando en los sentimientos de Laura, no en los sus suyos. Archie soplo pompas de saliva. El bebe casi le habia costado perder a Laura, casi habia destrozado su vida amorosa…

Le levanto de nuevo con un nudo en la garganta.

– De acuerdo. Te echare un poco de menos. Pero tu eres duro, como yo. Y piensa en lo mucho que te necesita tu madre. Si viene algun tipo malo, tu la defenderas, ?me oyes? Solo deja que sepan desde el principio lo problematico que puedes ser.

En ese momento los llamo Deb. Los siguientes minutos fueron de total confusion. Todos llevaron cosas al coche de Deb. Cenaria ese dia con su padre, pero no pudieron convencerla para que se quedara mas. Obviamente conducir de noche mientras Archie dormia era lo mas facil.

Por fin se fue. El aire era frio. Laura se giro a Will y le paso un brazo por la cintura.

– Tenia buen aspecto.

– Si.

– Aun no esta bien del todo. Pero lo estara. Lo he visto en su cara. Realmente esta solucionando su vida.

– Eso me ha parecido a mi tambien.

Ella seguia acurrucada a el cuando entraron.

– Has hecho mucho, Will. Por ella. Por nosotras.

– Bueno… nunca he conocido a nadie que no necesite ayuda a veces. Y ver su aspecto mejorado ha sido la mejor recompensa.

Laura solto una risita.

– Apenas podia apartar las manos de Archie. Se le iluminaron los ojos cuando lo vio. Necesitaban estar juntos de nuevo. Creo que le dara a mi hermana mas motivos para recuperar fuerzas. A ella no le gustaba estar separada de Archie.

Will noto que no habia dicho una palabra sobre sus sentimientos. Y la suave felicidad en su rostro era real.

– No se si te has dado cuenta, Laura, pero ha sido un dia largo. ?Te apetece relajarte en un bano caliente?

– Hmm, mucho.

A el tambien, ya que queria a Laura apartada de el durante unos minutos. Habia planeado una sorpresa para esa noche, algo para apartar su cabeza de la ausencia del bebe. Una vez Laura cerro la puerta del cuarto de bano, Will fue corriendo al dormitorio.

Despues de abrir la cama, puso una enorme toalla encima y saco el aceite de masaje que habia escondido en su cazadora. El vino tinto ya estaba abierto y preparado en la cocina, y solo habia que servirlo. Will tardo un poco en terminar de prepararlo todo. Apago la luz de arriba y encendio la lampara de la mesilla.

Entonces se enderezo y lo miro todo. Estaba preparado. Suspiro satisfecho.

Casi en ese instante, oyo los sollozos de Laura.

Laura tenia un pano humedo apretado a los ojos cuando sintio el aire frio al abrirse la puerta. Entre lagrimas, vio que una enorme toalla roja iba hacia ella.

– Estoy bien -dijo rapidamente.

– ?Si? ?Que tal si sales y hablamos de ello?

– Estoy bien, de verdad. Estoy feliz. Muy feliz.

– Claro que si. Anda, levantate.

Era imposible negar las lagrimas en sus ojos.

– No se que me pasa. Esto es estupido. Solo estaba dandome un bano, relajandome, todo iba bien. Pero…

– Cuentamelo.

– Entonces me acorde -se levanto y aunque Will la envolvio en la toalla, empezo a temblar-. Me acorde de que olvide decirle a Deb lo de los golpes en la espalda, ya sabes, que hay que darselos fuerte para que eructe - siguio llorando-. Y si se va a dormir sin eructar, se despierta llorando. Y ella no sabra la razon.

Will le quito la toalla y empezo a ponerle un albornoz.

– Creo que Deb es lo suficiente lista para adivinarlo sola. Lo que me esta matando es que tu no imaginaras lo mucho que lo ibas a echar de menos.

– ?No lo echo de menos!

– De acuerdo.

– Tendria que ser la mayor egoista del mundo para echarlo de menos.

– Eres la persona menos egoista que nunca he conocido -comento Will, pero Laura no lo estaba escuchando.

– Es el bebe de mi hermana, por el amor de Dios. Ella es su madre. Y tu no conoces a Deb tan bien como yo, pero ella es maravillosa con los ninos. No creo que nadie en el mundo pueda ser mejor madre que ella, y estar separada de Archie ha debido matarla. De hecho, por eso estoy tan contenta de que esten juntos de nuevo.

– Me alegra que estes contenta.

Will le cerro el albornoz y la llevo al salon.

– Has sido una boba al pensar que nunca lo ibas a echar de menos.

– ?No lo echo de menos! ?Quiero que este con su madre!

– De acuerdo.

Will se sento en la mecedora y la sento en su regazo. Le apoyo la mejilla en el hombro y ella siguio llorando con fuerza.

– Me temo que soy una egoista -confeso.

– No digas tonterias o me enfadare. Tu no eres egoista.

– Pero lo soy. Lo digo en serio. Porque la verdad es que he estado asustada.

– ?Asustada de que?

– De perderte. Me siento feliz por mi hermana y estoy aliviada de que todo se haya solucionado, y volvere a ayudarla siempre que lo necesite. Pero tambien me alegro de que todo vaya terminando porque nuestras vidas podran volver a la normalidad. Y yo quiero que nuestras vidas vuelvan a ser como eran.

Will le acaricio el pelo. Laura siguio hablando.

– Lo digo en serio, Will. Tu has sido paciente y maravilloso… pero han pasado semanas desde que no pasamos tiempo a solas. Cada vez que intentabamos hacer algo, el bebe interrumpia nuestros planes. A mi me molestaba eso, y seguro que a ti tambien. Ahora quiero que las cosas vuelvan a ser como antes.

Laura estaba cada vez mas relajada, agotada de llorar y adormecida por el suave balanceo de la mecedora.

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