«?Y que tal a un hogar para ranas?», penso el. Y despues ya no sabia que pensar.
?Molly?
Quiza. Quiza el pudiera…
– ?Molly? ?Estas bien?
– Hola, Angie. Claro que estoy bien.
– Es que esta manana estabas tan distante… Cada vez que no habia clientes tu te ibas de la oficina. Parecia que estuvieras evitandome -si. Molly trataba de evitar a todo el mundo-. Y Sam, ?esta bien?
– Si, esta bien.
– ?Sabes algo de Jackson?
– Por el amor de Dios, Angie, ?por que no dejas el tema? ?Por que iba a saber algo de Jackson? -habia pasado una semana. Una semana interminable.
– Ese hombre va a comprarte una granja.
– Esta negociando a traves de su abogado. Solo volvera para firmar.
– ?Estas viendo a su abogado? ?A Roger, el pisa-ranas? Estupendo. Que bonito.
– Angie, no empieces.
– Estoy preocupada por ti. Tengo derecho a estar preocupada por ti. Mantente alejada de Francis.
– Se ha ofrecido a ayudarme a recuperar el dinero que se quedo Michael. Cortesia del senor Jackson.
– ?Que el abogado te esta haciendo un favor? No puedo creerlo.
– Lo paga Jackson -dijo Molly.
– ?Pero estamos hablando de Michael! ?Es que el abogado de Jackson cree que puede sacar algo de una piedra?
– Es improbable -admitio Molly-. Al principio, no queria saber nada de el, pero el senor Francis me ha convencido de que Michael tiene algo que decirme.
– Si. Algo como: lo siento, lo siento, lo siento. No te creas nada hasta que no veas el dinero -le dijo-. Y tampoco te fies de Roger Francis.
– No me fio de ninguno de los dos.
– Entonces, ?por que haces esto?
– Necesito el dinero, para Sam.
– ?De verdad crees que podras recuperarlo?
– No se que esta pasando -confeso Molly-. Estoy tan desconcertada como tu. Pero estamos hablando del futuro de Sam. Y de momento no puedo permitirme ni cambiarlo de colegio. Asi que, estoy dispuesta a escuchar lo que me ofrecen.
– Pero no te fies.
– No. Te lo prometo.
– ?Y has aceptado la ayuda de Jackson?
– En esto, si. Me parecia razonable.
– Bueno, al menos, ya es algo -dijo Angie-. Ese hombre te debe mucho.
– ?Por que dices eso?
– Te ha partido el corazon.
– Michael me partio el corazon.
– No. Michael destrozo tu orgullo y tu cuenta bancaria, pero no el corazon. Cuando rompiste con Michael no estabas como ahora -dijo Angie.
– ?Como?
– Como si… Como si fueras una chimenea sin lumbre.
– Oh, muy poetico -dijo Molly entre risas.
– Lo he leido en algun sitio -admitio Angie-. Pero sirve. Molly, tienes que hacer algo.
– Ya lo estoy haciendo. Trabajo. Y cuido de Sam. Estoy negociando con el abogado de Jackson para ver si puedo recuperar el dinero que se quedo Michael.
– Me referia a Jackson.
– Ya le entregaste mi corazon en una bandeja. No se que mas se puede hacer.
– ?Subirte a un avion e ir a buscarlo?
– Oh, vamos. Hasta tu sabes que esa es una idea ridicula.
– Si, bueno -contesto Angie-. En situaciones desesperadas hay que tomar medidas desesperadas. El que la sigue, la consigue.
– Cielos. ?Donde has aprendido todo eso?
– No lo se -su amiga suspiro con dramatismo-. Pero los dos… pareciais tan contentos.
– Si. El millonario y yo. Y ahora, somos la rana y yo.
– ?Has intentado besar a Lionel? -pregunto entre risas.
– Si, claro. Ahora, si no te importa… Vuelve con Guy, Angie. No necesito nada de esto.
– Francis -el tono de Jackson era cortante. La unica manera de tratar con su abogado era en ese tono. Quiza deberia encontrar a otro para que lo representara en Australia… pero, al menos, Roger Francis era bueno en su trabajo.
– Senor Baird, ?en que puedo ayudarlo?
– Me preguntaba si se ha puesto en contacto con Molly Farr para negociar lo del dinero que le deben.
– Estoy con ello.
– ?Si?
– Creo que puede salir bien -el abogado parecia convencido-. Resulta que su ex novio tiene remordimientos de conciencia respecto a lo que hizo. Es mas, esta pensando en trasladarse a trabajar a Sidney.
– ?Y eso en que ayudara a Molly?
– El esta interesado en reconciliarse con ella.
– ?Estas bromeando! -Jackson estaba perplejo.
– Esta aburrido de la vida que lleva. Ha pensado en instalar su despacho en Sidney para empezar de nuevo, y si se reconcilia con la senorita Farr, habra matado dos pajaros de un tiro.
– Molly no aceptara.
– Puede que a la senorita Farr le interese. Despues de todo, el hombre es un abogado importante y tiene la posibilidad de ganar mas dinero del que podria ganar ella.
– ?Quieres decir que la estas aconsejando que se reconcilie por… por dinero?
– Le he dicho que haga lo que crea oportuno. Pero las posibilidades de recuperar su dinero por vias legales son escasas. Si se casara con el…
– ?No!
– Parece algo sensato.
Hubo un silencio.
– ?Que le gustaria que le dijera a la senorita Farr?
– Nada -dijo Jackson-. No es asunto mio -Jackson se callo un instante-. Haz lo que creas conveniente -dijo, y colgo el telefono con furia.
– ?Molly?
– ?Michael! No tengo nada que decirte.
– No, no cuelgues. Tenemos que hablar.
– ?De que diablos quieres hablar?
– De nosotros.
– No hay ningun nosotros.
– Puede que si. Molly, me he comportado como un idiota.
– Mejor, como un delincuente. Todo lo que quieras decirme hazlo a traves de Roger Francis.
– Pero es por eso. El ha sugerido que nos veamos.
– ?Si?
– Si. He pensado que podiamos quedar para comer manana, Molly. Yo invito. Sin condiciones. Solo ven y escucha lo que te tengo que decir.
– Dame un motivo por el que deberia hacerlo.
