si eso es lo que quieres. Vamos. Fuera.

Ella le lanzo una mirada venenosa.

—?Como te encontrare de nuevo?

—Ese es tu problema —Jaspin senalo a la izquierda—. Dirigete hacia alli, y quiza cuando las cosas se calmen un poco vuelva a recogerte. Vamos, sal.

—Bastardo —dijo ella.

Meneo la cabeza y salio del coche. El la observo un momento mientras corria hacia los edificios de madera. Instantaneamente quedo empapada. Parecia un gigantesco pollo medio ahogado por la lluvia.

Se pregunto donde estaria Lacy.

Ella viajaba en su propio coche, en algun lugar tras el cuerpo principal de la procesion. No demasiado lejos, esperaba Jaspin. Le habia dicho anoche, cuando el parte meteorologico anuncio las lluvias, que deberia intentar mantenerse tan cerca de la cabeza como pudiera. Sabia que la lluvia lo iba a embarullar todo, aunque no habia esperado esto, el repentino cambio de la autopista Uno a la carretera comarcal. Era imposible imaginar que tenia en mente el Senhor Papamacer, si es que tenia algo, al tomar por esta direccion.

Habia acabado de dar la vuelta. Tenian levantadas murallas de energia y, por alguna razon, las murallas cayeron y todo el mundo entro. Y aqui estaban. Que lio, penso Jaspin.

Jill desaparecio entre los dos edificios. Dos contra uno a que no la volvere a ver, se dijo. Bien, que demonios.

Puso el coche en movimiento. Notaba como las ruedas se adherian al terreno, y oyo el ruido caracteristico de succion al liberarse del barro. Alcanzo un camino de grava. Muy bien, tranquilo. Todo lo que tenia que hacer era continuar de esa forma hasta salir de alli.

Pero no habia sitio adonde ir. La carretera de grava termino en una especie de vertedero, y alli no habia sino lo que parecia una especie de jardincillo al otro lado, y mas alla el bosque. Un callejon sin salida dondequiera que fuese.

Jaspin miro hacia atras y vio cientos de coches y furgonetas irrumpiendo locamente en el area entre los dos grupos de edificios, y mas y mas aparecian por el oeste. Los de atras parecian no darse cuenta de que no habia carretera, y continuaban su camino, abalanzandose hacia lo que iba a convertirse en el mayor cataclismo motorizado de la historia de la humanidad.

No tenia sentido volver al camino de grava y unirse a aquel caos. Jaspin abandono el coche al borde del jardincillo y continuo andando bajo la lluvia hasta alcanzar un enorme arbol. Bajo sus ramas podia permanecer mas o menos seco, y tendria una buena perspectiva de la matanza.

Alla abajo, los coches grandes aplastaban a los pequenos Como dinosaurios, penso Jaspin, exactamente como una manada de dinosaurios en estampida. Vio en medio de todo el autobus del Senhor y el de la Hueste Interna. Las banderas ondeaban en lo alto del autobus de Papamacer, y alguien habia colocado las estatuas de Narbail y Rei Ceupassear en los flancos. Las imagenes de carton piedra empezaban a desfigurarse por la mojadura.

Jaspin deseo haber estado con Lacy y no con Jill. Al menos, asi sabria donde estaba. A Jill probablemente no le habria importado, pero al Senhor si. El Senhor habia descubierto que se veia con otra mujer distinta de su esposa escogida por los dioses, y no le habia gustado. El propio Bacalhau se lo habia dicho a Jaspin: «Si tocas a la pelirroja, el Senhor se enfadara mucho». Asi que Jaspin y Lacy se lo habian tomado con calma los ultimos dos dias. No era aconsejable hacer enfadar al Senhor. Y ahora Lacy estaba perdida en toda esa locura y…

No. Alli estaba, claramente visible, con el pelo rojo centelleando en medio de una multitud de tal vez mil personas, que habian salido de los coches y corrian caoticamente.

—?Lacy! ?Lacy!

Ella le oyo. Vio que buscaba en derredor. Jaspin salto una y otra vez y agito energicamente las manos hasta que ella consiguio localizarle.

—?Barry?

—?Sal de ahi! —grito.

Ella recorrio el camino de grava hacia el, y Jaspin salio a su encuentro. Estaba empapada, con los rizos aplastados. Jaspin la abrazo, intentando confortarla. Tiritaba, no sabia si de miedo o de frio.

—?Que ha pasado? ?Por que hemos venido aqui?

—Solo Dios lo sabe. Pero espero que este sea el Septimo Lugar, porque no vamos a ir mas lejos, eso seguro. Santo Dios, que catastrofe se avecina…

—?Sabes que es este sitio? Es el Centro Nepente, el lugar donde borran los recuerdos. Vi el cartel cuando atravesabamos la verja. Aqui es donde mi antiguo socio Ed Ferguson esta sometido a tratamiento.

—Bueno, ahora se acabo —dijo Jaspin—. Dentro de un rato esto va a ser una autentica ruina. Mira como corren de un lado a otro.

—Tengo que encontrar a Ed.

—?Estas bromeando?

—Tengo que hacerlo. Probablemente esta en esa multitud, atontado. Tengo que encontrarle antes de que le lastimen. Vive en una especie de dormitorio.

—Lacy, es una locura bajar ahi.

—Ed puede estar en problemas.

—Pero… ?merece la pena arriesgarse por el? Crei que habias dicho que era un gusano.

—Era mi socio, Barry. Gusano o no, tengo que intentar encontrarle. No es que le quiera ni me guste, pero no puedo permanecer cruzada de brazos y dejar que rompan en pedazos este sitio con el dentro.

—Igual que Jill. Esta por ahi, buscando a su hermana.

—Voy a entrar. ?Quieres esperar aqui?

—No —dijo Jaspin—. Ire contigo, que demonios.

2

Buffalo habia estado insistiendole a Charley toda la manana que salieran de alli, que la muchedumbre estaba a punto de llegar y pasaria de estampida por este sitio. Pero Charley habia dicho que no, que esperaran un poco mas, porque Tom estaba por alguna parte y queria llevarselo.

Stidge no podia comprender a ninguno de los dos. Buffalo era simplemente un cagon. Parecia duro, claro, pero dentro no tenia mas que mierda de la cabeza a los pies. En el momento en que habia problemas, lo unico que queria hacer era salir corriendo. Charley no tenia miedo, o al menos eso decia, pero a veces era dificil comprenderle. Como esa fijacion que tenia por el loco Tom. Le habian traido todo el camino desde el Valle, a San Francisco, ahora aqui, a Mendo, ?para que? Solamente mirar a los ojos a ese tipo me da escalofrios, pensaba Stidge. Y ahora Charley nos hace esperar en el bosque con esta lluvia para encontrarlo y llevarselo de nuevo. No tiene sentido.

—Han levantado murallas de energia, y luego las han retirado —dijo Charley—. Me pregunto por que hacen una cosa asi. Ahora estan indefensos.

—Tal vez lo haya hecho Tom —dijo Buffalo—. Encontro el generador y lo desconecto para que todo el mundo pueda entrar.

—?Por que iba a querer hacer eso? Debe de haber sido otra persona, o a lo mejor la energia se corto sola. A Tom le gusta este sitio. No querria que una muchedumbre lo arrasara.

—Esta loco —dijo Stidge—. Un loco puede hacer cualquier cosa.

Charley hizo una mueca.

—Crees que Tom esta loco, ?no? Eso demuestra lo poco que sabes.

—Es el propio Tom quien lo dice. Y las visiones que tiene…

—Esta como una cabra —declaro Buffalo.

—Escucha, Stidge, esas visiones son reales. Tom ve las estrellas. ?Tiene sentido para ti? No, apuesto a que no. Pero te digo que no esta loco. La unica forma que tiene de no asustar a la gente con ese poder suyo es decir que esta loco. Pero no puedes comprenderlo, ?no? No entiendes mas que de herir a la gente. A veces desearia no haberte conocido, Stidge.

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