?ora decidio no decir nada mas, aunque sabia por propia experiencia que existian todas las probabilidades de que Matthew no fuera mejor que cualquier otro en adivinar las tendencias sexuales de la gente. Su ex marido creia tener el mismo don, pero muchisimas veces ?ora pudo comprobar que se habia equivocado. Cambio de lema.
– Esto no tiene pinta ninguna de haber sido una violacion, y no se encontraron huellas de agresion sexual, de modo que podemos excluirlo
– Con ello, el numero de posibles motivaciones se reduce un poco -respondio Matthew sonriendo tranquilo a ?ora-. Ahora ya va a estar todo clarisimo.
Ella le miro imperterrita.
– ?Por que cree que lo mataron?
Matthew se quedo mirandola un momento antes de responder.
– Lo mas probable es que tenga algo que ver con el dinero. Sin embargo, no puedo librarme de la sensacion de que puede existir alguna relacion con sus investigaciones sobre la magia. Eso de los ojos y el signo magico que tenia grabado en el cuerpo apuntan claramente en esa direccion. Pero no consigo imaginarme la causa, y eso me fastidia. ?Por que cometer un asesinato por algo relacionado con la magia, o por unos sucesos que tuvieron lugar hace muchos siglos?
– ?No es bastante improbable? La policia no hallo nada que pudiese indicar que el crimen tuviera algo que ver con la brujeria, pese a lo que hicieron con el cuerpo. Tienen que haber barajado esa posibilidad -dijo ?ora, que se apresuro a anadir-: Y no me diga que es que son tontos; eso no es mas que una simpleza demasiado burda.
– Tiene toda la razon -dijo Matthew-. Investigaron si podia establecerse alguna relacion. Creo que no llegaron a ningun indicio de que la investigacion de Harald fuese mas alla del tratamiento academico del tema. Entraron aqui, vieron las cosas que habita en las paredes y la conclusion que sacaron es que Harald no era mas que un inutil medio chiflado. Para ellos, estas valiosas antiguedades eran abominaciones, lo que no esta, seguramente, demasiado alejado de su propio punto de vista. -Matthew espero una contestacion de ?ora, pero como esta no dijo nada sobre su ultimo comentario siguio hablando-. No encontraron nada util hasta que se descubrio la droga en su sangre. A ojos de la policia, se trataba de un drogadicto trastornado y obsesionado por la tortura, al que se habia visto por ultima vez en compania de un individuo de su misma ralea. Este no pudo presentar coartada alguna y ademas se habia drogado hasta no saber ni quien era. Todo eso es de lo mas razonable, realmente, aunque a mi no me basta en absoluto. Quedan demasiadas preguntas por responder.
– ?Usted cree que las investigaciones de Harald sobre brujeria y quema de brujas tienen relacion con el crimen? -pregunto ?ora, esperando que respondiese que no. Si no tuvieran relacion con el caso, podrian dejar inmediatamente a un lado la mitad de todo aquello.
– Bueno, no estoy nada seguro -respondio Matthew-. Pero tengo fuertes sospechas al respecto. Mire esto, por ejemplo. -Escarbo entre los papeles que tenia sobre las piernas y le paso a ?ora un email impreso de Harald.
Ella leyo el correo. Por la referencia, vio que lo habia enviado Harald a un tal [email protected], que estaba escrito en ingles y fechado ocho dias antes del crimen.
Hola Mal,
Bueno, amigo, sientate. FANTASTICO. A partir de ahora me tendras que tratar de «excelentisimo senor». Lo sabia, lo sabia, lo sabia… y no es que quiera restregarte por las narices todas tus dudas. Nada de eso… Solo queda repasar algunos detalles nimios -es el idiota ese del demonio, que se quiere echar atras-. En todo caso - preparate para la gran noticia- es para coger un senor pedo y mas, ya sabes a lo que me refiero. Sigue en contacto, cabroncete. H
Cuando acabo de leer, ?ora miro a Matthew.
– ?Cree que esto puede significar algo?
– Quiza -respondio Matthew-. Quiza no.
– La policia debe de haberse puesto en contacto con este tal Malcolm. No iban a contentarse con imprimir el mensaje.
– Quiza. -Matthew se encogio de hombros-. Quiza no.
– Bueno, siempre podemos ponernos en contacto con el y enterarnos de lo que habia averiguado Harald.
– Y si sabia algo sobre ese idiota del demonio al que alude ahi.
?ora dejo a un lado el email.
– ?Donde esta su ordenador? Tenia que tener ordenador. -Senalo la alfombrilla del raton sobre el escritorio.
– Sigue en poder de la policia -respondio Matthew-. Lo devolveran en su momento, con las demas pertenencias de Harald.
– Quiza encontremos mas emails de estos -dijo ?ora esperanzada.
– O quiza no -respondio Matthew sonriendo. Se puso en pie y alargo una mano hacia la estanteria que colgaba por encima del escritorio-. Tome, llevese esto a casa para leer. Es buena lectura si quiere entrar en el mundo mental de Harald. -Le dio el
?ora cogio el libro y miro a Matthew, asombrada.
– ?Existe en tapa dura?
El asintio.
– Aun se edita. Supongo que hoy en dia la gente lo comprara mas por curiosidad que por cualquier otro motivo. Pero mientras lo lee, no olvide que no siempre fue asi.
?ora metio el libro en el bolso. Se levanto y se desperezo:
– ?Hay algun problema si uso el cuarto de bano?
Matthew volvio a sonreir.
– Quiza. Quiza no -se apresuro a anadir-: No, creo que no habra problema. Si la policia aparece de repente para hacer un registro mas a fondo, los retendre hasta que acabe usted.
– Muy amable de su parte. -La mujer salio al pasillo y se dirigio al bano. Tardo en llegar mas de lo que habia calculado, pues en las paredes del pasillo colgaban mas cuadros y antiguedades que despertaron su curiosidad. En realidad, mas que curiosidad propiamente dicha, lo que le producian era un escalofrio. Desde luego, no podia negarse que aquellos objetos tenian un poderoso atractivo. Era sin duda el mismo sentimiento que se le presenta a la gente cuando pasa en su coche al lado de un accidente. Los cuadros procedian evidentemente de la coleccion del abuelo, pues el tema era el mismo que en las pinturas del salon y el dormitorio: la muerte y el demonio.
En el cuarto de bano habia poco que recordase las aficiones del anterior inquilino de la vivienda, a diferencia de las demas estancias. Las pocas cosas que habia estaban colocadas de forma muy sistematica en estantes sin puerta… todo de diseno. ?ora se miro en el inmaculado espejo que habia encima del lavabo y se paso los dedos por el pelo para mejorar un poco su aspecto. Se percato de un cepillo de dientes en uno de los estantes. Parecia completamente nuevo. Miro criticamente a su alrededor. Tenia que haber en el piso otro cuarto de bano que fuera el que usaba Harald, este estaba demasiado impoluto. No podia ser de otro modo.
Cuando volvio al escritorio, ?ora se detuvo en el umbral y dijo:
– Tiene que haber otro bano en este piso.
Matthew levanto la mirada, extranado.
– ?Que quiere decir?
– El bano del pasillo esta practicamente sin usar. Es totalmente imposible que no tuviera ni siquiera hilo dental en un bote que desentonara con los colores de la decoracion.
Matthew le sonrio.
– Pues vaya. Y luego dice usted que no sabe de registros. -Senalo en direccion a la parte de la vivienda que habian atravesado antes-. Del dormitorio sale una puerta. Ese es el bano.
?ora dio media vuelta. Recordaba la puerta, que habia pensado que daria a un vestidor, y quiso ver que aspecto tenia aquel cuarto de bano. Ademas, no le apetecia lo mas minimo sentarse a seguir mirando papeles. Sonrio al entrar en el aseo. No habia banera, solo ducha, pero por lo demas era como cualquier cuarto de bano de una casa normal. Habia toda clase de articulos de aseo desperdigados sobre el lavabo. Echo un vistazo al interior de la ducha. En un estante de plastico pegado a la pared habia dos frascos de champu, uno boca abajo, maquinilla de afeitar, jabon usado y un tubo de pasta de dientes. En los grifos colgaba una especie de frasco de
