llegar al articulo «?Termina la erupcion!», del 4 de julio.
La lectura no le proporciono mucho que pudiera tener alguna relacion con los cadaveres del sotano. Una avioneta con matricula TF-VOR con cinco personas a bordo se estrello a finales de marzo al norte del Langjokull, y en el primer articulo sobre ese suceso todavia no se habian localizado los restos. En el ultimo articulo sobre el accidente se indicaba que el grupo de rescate habia encontrado el avion, asi como a sus pasajeros, todos los cuales perecieron. Otra cosa que llamo la atencion de ?ora fue, a finales de enero, la desaparicion del yate britanico Cuckoo, con su tripulacion de cuatro personas. Habia salido de ?orlakshofn a mediados de mes y desde entonces no se habia vuelto a saber de el ni de la tripulacion. ?ora estaba sentada en el sofa cuando sus ojos dieron con esta noticia, pero se tumbo cuando, varias paginas mas tarde, descubrio que el barco habia sido arrastrado hasta la costa junto con los restos mortales de un miembro de la tripulacion. Se supuso que el yate habia zozobrado con todos sus hombres a bordo durante una tormenta que estallo poco despues de que hubiera salido del puerto. El interes de ?ora no volvio a despertar hasta unas paginas mas adelante, donde decia que seis hombres de un grupo de montaneros habian desaparecido despues de salir de Landmannalaugar. Se mencionaba a cuatro geologos extranjeros acompanados de dos guias islandeses, supuestamente grandes conocedores del terreno. No llegaron a ningun sitio los esfuerzos de ?ora por imaginar como una parte del grupo habria podido refugiarse en un sotano de las Islas Vestmann a causa de las pesimas condiciones climatologicas reinantes en tierra firme, pues ya en la siguiente pagina se contaba que habian encontrado a los montaneros, perdidos y helados, en una cabana de las tierras altas. Se habian extraviado en medio de una espesa tormenta de nieve y podian dar gracias por haber encontrado casualmente aquel refugio. Encontro una sola noticia que hablara de personas desaparecidas que nunca aparecieron. En febrero se fue a pique al sudeste del pais la nave Sjostjarnan, con una tripulacion de diez personas. Los ocupantes del barco se lanzaron al mar a bordo de dos botes salvavidas de goma y nunca se les encontro. Eran cinco islandeses y cinco oriundos de las islas Feroe, y pese a una prolongada busqueda ?ora no fue capaz de encontrar nada que indicara que la tripulacion hubiera sido finalmente localizada. Se hablaba de nueve hombres y una mujer. Pero lo que lo estropeaba todo era que la casa de Markus estuviera ya cubierta de ceniza cuando se hundio el barco, y ademas habia una distancia considerable desde las islas al lugar donde zozobro el barco.
?ora continuo, decepcionada, pero encontro otro articulo que volvio a despertar sus esperanzas. Trataba de la gran cantidad de periodistas extranjeros que habian llegado al pais para informar de la erupcion. Ciertamente no decia que hubiera desaparecido ninguno de ellos, y no digamos cuatro. Aunque fuera improbable que unos periodistas o reporteros decididos hubieran ido hasta Islandia y luego no hubieran regresado a sus paises sin que eso apareciese en las noticias, era posible pensar que las cosas podrian ser distintas en el caso de los freelance. Algunos podian haber viajado a Islandia sin informar a nadie. Por eso quiza no les habrian buscado aqui cuando en sus paises de origen se denuncio su desaparicion.
Poco mas de lo sucedido en la primera mitad del ano habria podido encajar con el hallazgo de los cadaveres. La Guerra del Bacalao parecia estar ya totalmente olvidada, pero ?ora no encontro por ningun sitio nada sobre desaparicion de personas en relacion con los enfrentamientos entre britanicos e islandeses por la extension de las aguas territoriales del pais de las doce a las cincuenta millas. En algun sitio se mencionaba una muerte o una desaparicion, pero nunca se trataba de un grupo de personas, sino de un individuo aislado en todos los casos. ?ora penso que era excesivamente inverosimil que los cadaveres fueran un revoltijo de personas muertas o desaparecidas en momentos y circunstancias diversas.
Repaso tambien el ano 1972, pues existia la posibilidad de que los cuerpos hubieran llegado alli antes del comienzo de la erupcion. Prefirio no pensar mucho en donde los habrian podido tener guardados entretanto, el caso era ya lo suficientemente absurdo como para tener que ponerse a buscar explicaciones a cual mas rara. En ese ano habia tan pocas noticias utiles como en 1973. La fotografia de un barco hundiendose le llamo la atencion, pero el articulo explicaba que se trataba de un arrastrero que se pensaba que habia chocado con una mina. La investigacion del asunto, sin embargo, puso de manifiesto que los armadores habian hecho estallar una carga de dinamita en la bodega con la intencion de cobrar el seguro. No parecia que nadie hubiera resultado herido ni desaparecido en aquel suceso.
Otra cosa que le llamo la atencion a ?ora fue un articulo que relataba que ochenta arrastreros britanicos se dirigian a toda maquina hacia Islandia. El articulo estaba fechado a finales de agosto de 1972, lo que caia un poco pronto, pero se hablaba de un gran numero de hombres y era posible imaginar que cuatro de ellos hubieran podido desaparecer sin que se llegase a mencionar. Ciertamente no se hablaba de desapariciones, aunque se indicaba como eran las relaciones entre la gente durante la Guerra del Bacalao. Al final del articulo se decia, citando como fuente a los capitanes de los arrastreros ingleses, que si los islandeses intentaban abordar los barcos ingleses entre las cincuenta y las doce millas, les recibirian con agua hirviendo y sacos de pimienta. ?ora penso que, en comparacion con el agua hirviendo, la pimienta resultaba un tanto pintoresca, pero la cita indicaba claramente que aquellos hombres estaban dispuestos a todo: incluso al enfrentamiento fisico.
Despues de la lectura, ?ora no habia progresado mucho, aunque pensaba que lo mas probable era que los cadaveres tuvieran alguna relacion con la Guerra del Bacalao de alguna forma mas bien vaga y difusa. A fin de cuentas, se la llamo «guerra», palabra que en su mente iba asociada a la perdida de vidas humanas.
?ora cerro el libro bruscamente y se dispuso a preparar el equipaje para la manana siguiente.
Capitulo 7
Domingo, 15 de julio de 2007
?ora se acomodo en el asiento del avion al lado de Bella. Dio gracias a Dios por que el avion tardara solo media hora: sufria enormemente por tener que dedicarse a charlar con aquella chica a tan corta distancia. Y efectivamente, Bella hablo sin interrupcion y lo que mejor se le entendio es que pretendia que ?ora iniciara un pleito contra el gobierno por la prohibicion de fumar en lugares publicos. ?ora sonrio incomoda sin atreverse, por nada en el mundo, a contradecir una sola palabra de las que brotaban de Bella. Mas aun, asintio con la cabeza cuando la secretaria explico que desde que se habia prohibido fumar en los aviones la mayoria de los pasajeros enfermaba tras un vuelo de larga duracion, porque el aire de a bordo se renovaba con mucha menos frecuencia. En lugar de respirar humo, los pasajeros aspiraban bacilos y bacterias de toda clase de las demas personas, que, segun Bella, podian ser portadoras del ebola o de la fiebre aviar. ?ora puso en duda que las personas que habian caido enfermas por esos motivos viajaran demasiado a las Islas Vestmann, aunque, sin embargo, si procuro respirar menos de lo que tenia por costumbre. Por eso absorbio el aire fresco en la puerta del avion cuando aterrizaron, y disfruto sintiendo la calida brisa juguetear en su rostro. Bella salio del aeropuerto a toda prisa, por delante de ?ora, para fumarse un pitillo.
– Bueno -dijo ?ora cuando llego arrastrando las maletas de las dos hasta donde estaba Bella, que disfrutaba de su cigarrillo al lado de un almacen-, ?que tal si cogemos un taxi? -paseo la vista a su alrededor, pero no se veia ninguno. Se le puso mala cara en cuanto comprobo que buena parte de los pasajeros de su avion se dirigian a la ciudad a pie. ?Es que no habia taxis en Heimaey?
Justo en el momento en que iba a darse la vuelta para preguntar en la terminal, un reluciente todoterreno Range Rover se acerco a donde estaban las dos. Hacia cierto tiempo, ?ora habia oido el precio de ese coche, y la cantidad era tan elevada que seguia convencida de que tenia que tratarse de un error. El cristal oscuro de una ventanilla descendio, y un hombre de mediana edad asomo la cabeza y las llamo.
– ?Tu eres ?ora? -dijo con voz apagada, mirando a Bella.
– No, soy yo -se apresuro a responder ?ora en voz bien alta, bastante molesta por que la hubieran confundido con su secretaria. ?ora estaba convencida de ir bastante elegante, unos vaqueros de marca y un chaqueton deportivo que le habia costado un ojo de la cara, mientras que la secretaria parecia estar camino del teatro para representar alguna obra sobre los terroristas de la Baader-Meinhof. Para empeorar aun mas las cosas, la chica se habia pintado como si quisiera parecer un vampiro. ?ora se aproximo al coche.
– Hola -dijo el hombre, estirandose para abrir la puerta del copiloto-, me llamo Leifur, soy el hermano de Markus. Me llamo y me dijo que llegabas ahora, de modo que decidi venir a recogerte.
– Muchas gracias -respondio ?ora, encantada-. Me acompana mi secretaria, ?hay algun problema?
– Ninguno, faltaria mas -respondio el hombre, que salio del coche y metio el equipaje en la parte de atras-. Os alojais en el ?orshamar, segun creo -dijo cuando todos estaban dentro del coche.
