«Esa es mi intencion, Amada, como es mi intencion que la gente del mundo moderno vuelva a amarme».
La sonrisa de Morrigan vacilo.
– Pero no se lo que voy a hacer. Necesito que me ayude una Suma Sacerdotisa.
La diosa senalo con un gesto de la cabeza a la abuela de Morrigan, que continuaba dormida.
«Tienes a una Suma Sacerdotisa que te guiara. ?Acaso pensabas que iba a permitir que mi amada Birkita muriera? Su esencia siempre estuvo aqui, en este mundo, con el companero de su alma, Richard Parker».
A Morrigan se le llenaron los ojos de lagrimas.
– No lo sabia. No lo entendia.
«Todavia hay muchas cosas que tienes que entender y aprender. Recuerda, mi bendicion ira contigo, alla donde tu vayas. No volveras a oir mas voces en el viento. Pryderi ya no puede acecharte».
– ?Y mi madre, Rhiannon? Se que algunas veces oia su voz. ?No volvere a oirla?
La sonrisa de la diosa fue luminosa.
«Rhiannon ha llegado por fin a mis verdes praderas. Su tarea aqui ha terminado. Ha expiado sus acciones completamente y le he permitido descansar en el Otro Mundo. Pero si alguna vez necesitas escuchar la voz de una madre, escucha a tu corazon. Alli siempre encontraras una parte de Rhiannon, y de Shannon».
– Lo recordare -dijo Morrigan, entre las lagrimas.
«Estoy muy contenta contigo, Amada. Elegiste el amor, la lealtad y el honor. Pero te pido que recuerdes una emocion mas. Una verdad mas».
– ?Cual?
«La esperanza, Amada. Quiero que confies en la esperanza».
– Lo recordare -dijo Morrigan. Al pensar en Kegan, sintio un dolor agudo en el pecho-. Al menos, lo intentare.
«Lo unico que les pido a mis Elegidas es que intenten las cosas. Y tambien recuerda lo mucho que te quiero, Elegida, y que mi amor durara para siempre…».
La diosa elevo las manos para bendecirla, y despues desaparecio en medio de un resplandor.
Morrigan se estaba enjugando las lagrimas cuando sus abuelos despertaron.
– ?Morgie! -grito el abuelo. Se levanto rapidamente del sofa y la tomo de la mano-. ?Estas despierta! Mama Parker, mira, nuestra nina esta despierta.
– ?Oh, querida! -La abuela corrio al otro lado de la cama y tomo la otra mano de su nieta-. ?Estas bien? Hemos estado muy preocupados por ti.
Morrigan les estrecho la mano a los dos, y sonrio en medio de las lagrimas.
– ?Estoy muy bien! De verdad.
– Ahora estas en casa, Morgie. Todo ira bien -dijo el abuelo, y le beso la mano con fuerza. Despues se seco los ojos, y sonrio a su mujer-. Le dije a la abuela que te iba a encontrar. Ella fue la unica que me creyo de verdad.
La abuela asintio y le aparto el pelo de la frente a Morrigan.
– Sabia que, entre tu abuelo y la diosa, iban a conseguir un milagro.
– ?Me encontraste tu, abuelo? -pregunto Morrigan.
– Si, si. No iba a rendirme por nada del mundo. Todo el mundo dijo que fue un milagro cuando me vieron sacar a ese chico de entre las piedras -explico el con un resoplido-. No fue ningun milagro. Yo ya estaba alli, y se hacer una reanimacion cardiovascular desde que era joven. Mi milagro fuiste tu, Morgie, hija.
Morrigan sonrio y miro su rostro anciano y curtido. Entonces, su mente registro lo que el habia dicho.
– ?Que chico?
– Bueno, hija, Kyle. El joven tan simpatico con el que estabas la noche del derrumbe -dijo la abuela.
– No deberia haberte puesto las manos encima -refunfuno el abuelo-, pero lo que le ha pasado es una pena. Me habria caido bien, si hubiera aprendido a tener las manos quietas.
Morrigan cabeceo.
– No entiendo de que estais hablando. Kyle murio. Yo vi que las piedras lo sepultaban.
– No. El chico se quedo inconsciente. Yo volvi a buscarte en cuanto deje a la abuela en un lugar seguro. No pude llegar a ti, Morgie, pero encontre a Kyle y lo saque.
– No respiraba, y no tenia pulso, pero tu abuelo le hizo la reanimacion hasta que llego la ambulancia.
– ?Esta vivo? -pregunto Morrigan. Se incorporo, intentando parar el temblor que se habia apoderado de su cuerpo.
– Tranquila, Morgie, hija. No esta vivo, en realidad -dijo su abuelo con la voz ronca.
– ?Que quieres decir?
– Lo que tu abuelo quiere decir es que no llego a recuperar el conocimiento. Lleva en coma dos semanas.
– Tiene muerte cerebral. Ayer lo desenchufaron de las maquinas. En pocos dias, su cuerpo habra muerto tambien.
Morrigan se abrazo a si misma y cerro los ojos, para poder escuchar a su corazon. La esperanza se encendio en ella como un cristal ardiente.
– Morgie, carino, lo siento muchisimo -le dijo su abuela, tocandole el hombro-. No deberiamos haberselo contado asi -anadio, mirando a su marido.
Morrigan abrio los ojos.
– Llevadme a verlo.
– Oh, no, carino. Tienes que descansar, y es tarde. Manana podras ir.
Morrigan se agarro de la mano de su abuela, y la miro a los ojos.
– Por favor. Tengo que verlo.
– Estas muy debil para caminar -dijo el abuelo-. Ademas, estas conectada a todas esas maquinas.
Antes de que pudieran detenerla, Morrigan se arranco la via y los cables de los brazos y del pecho.
– Solucionado. Y no estoy debil para caminar -dijo, y para demostrarlo, bajo los pies al suelo y se puso en pie.
– Carino, vamos a llevar a Morgie a la habitacion de Kyle -dijo su abuela, mirandola fijamente.
– De acuerdo, pero manana por la manana, vosotras dos sois las que vais a explicarle a la enfermera lo que ha ocurrido con esos tubos. Y no quiero oir una palabra de nadie si Morgie se cae y se hace dano.
– No me voy a caer, abuelo -dijo Morrigan, y se agarro a su brazo.
– Ya -dijo el con un resoplido. Sin embargo, le dio unas palmaditas en la mano.
Morrigan intento no pensar. Todo su ser estaba concentrado en una cosa: la esperanza. Sus abuelos la condujeron silenciosamente hacia la habitacion de Kyle por el pasillo. Abrieron la puerta, y ella se solto del brazo del abuelo.
– Tengo que entrar sola, ?de acuerdo?
– Por supuesto, hija. Tu abuela y yo te esperaremos aqui mismo.
Morrigan se puso de puntillas y le dio un beso en la mejilla. Despues, ellos salieron de la habitacion y ella se acerco lentamente a la cama de Kyle. Morrigan observo su rostro. Aunque estuviera tan palido, y tuviera las mejillas y los ojos hundidos, era tan parecido a Kegan que ella no pudo contener las lagrimas. Se sento al borde de la cama y le tomo la mano.
– Se que no eres Kegan, pero eres todo lo que me queda de el, y espero que puedas oirme, porque se que estamos conectados. No pude decirte adios. Todo sucedio demasiado rapidamente. Kegan, no fue todo inutil. Nuestra luz vencio a la oscuridad, y la diosa me ha dicho que sera durante una buena temporada -dijo, y la voz se le entrecorto debido a un sollozo. Se seco los ojos con la manga y continuo-. Y voy a recordar siempre mi promesa. Confiare en la esperanza y creere que voy a encontrarte. Puede que sea en otra vida, pero te encontrare, Kegan.
Se inclino y le beso la mano flacida. Entonces, volvio a posarla sobre la cama, se tapo la cara y comenzo a llorar desconsoladamente.
– ?Estoy perdido, mi amor?
A Morrigan se le escapo un jadeo, y se paso las manos por la cara freneticamente para aclararse la vista.
El ya estaba recuperando el color de las mejillas, y sonreia. Tenia en los labios aquella maravillosa sonrisa de picardia.
