celulas del enfermo.

– Pero ?como sabe usted eso. Solita?

– Recibo periodicamente revistas medicas americanas.

– ?Lee usted ingles?

– Perfectamente.

– Digame… ?Que mas sabe sobre esa sustancia?

– Pues… poca cosa mas. Que el doctor Fleming la llama penicilina… Que hasta ahora la ha obtenido solo en bruto… Que empezo a hacer pruebas cuando la primera guerra mundial… En fin, que ojala el descubrimiento sea una realidad y que algun dia dispongamos en la Clinica de unos cuantos frascos. Supongo que para el periodo postoperatorio seria fenomenal.

El doctor Chaos sonrio.

– Me gusta oirle hablar asi, Solita. No tenia yo en la Clinica con quien tratar de esos temas… Pues si, es verdad lo que usted cuenta. El doctor Fleming ha descubierto eso. Yo me entere por una revista alemana. Por cierto que daba un detalle que me llamo mucho la atencion. Decia que el doctor, antes de encontrar este moho, efectuaba las pruebas a que usted aludio con elementos muy diversos: mucus nasal, saliva, clara de huevo… Y que el que mejor resultado le habia dado habian sido las lagrimas. ?No es curioso? ?Ah, si! El doctor Fleming exprimio durante anos docenas de limones para poder llorar… -El doctor Chaos cambio de tono-. Por lo visto estaba convencido, como yo, de que las lagrimas pueden curar muchas cosas.

Solita miro con fijeza al doctor Chaos. Se encontraban en el pasillo central de la Clinica.

– ?Por que dice usted eso, doctor?

El doctor Chaos, mientras levantaba sus largos brazos, con las manos ya enguantadas, dispuesto a entrar en el quirofano, contesto:

– Por nada, Solita. No haga usted caso.

Solita no le obedecio. Reflexiono sobre aquello a lo largo de toda la operacion, que fue rutinaria: un apendice. Y luego siguio reflexionando. Y a la hora de la cena le dijo a su padre, don Oscar Pinel:

– El doctor Chaos me da pena…

– ?Por que, hija mia?

– Porque tiene mucha clase. Y no es feliz…

– ?Como va a serlo? Pero nosotros no tenemos la culpa, ?verdad?

– No, claro…

Llego el 25 de diciembre, Navidad… En el piso de los Alvear se celebro un almuerzo semejante al del ano anterior, pero con la presencia de Mateo y de don Emilio Santos. Hubo que alargar la mesa todo lo que esta daba de si. Por fortuna, no se produjo el menor incidente con Paz, gracias a que Mateo supo tratarla con sumo tacto y a que mosen Alberto permanecio en el Museo Diocesano. Su sirvienta habia caido enferma y juzgo elemental no dejarla sola en un dia tan senalado. Manuel volvio a recitar su poesia dedicada al Nino-Dios y Eloy volvio a levantarse y a pegar en el aire un puntapie imaginario. Y tia Conchi volvio a marearse un poquitin… y a eructar.

En el Gobierno Civil la fiesta fue por todo lo alto. El Gobernador habia sonado con reunir en Gerona para ese dia a toda su familia: a los 'cuatro hermanos Davila', de que Mateo le hablo. Pero sus gestiones fracasaron. Los dos hermanos que vivian en Santander cuidando de las fincas y del negocio de ganaderia tenian muchos hijos y no pudieron desplazarse. Solo los visito el primogenito, coronel de Caballeria en Madrid, que llevo obsequios para Pablito y Cristina. El coronel, en la mesa, hablo con tal precision y autoridad de una serie de asuntos relacionados con Espana y con la guerra, que a la hora del brindis Cristina le dio un codazo a su hermano, a Pablito, y le pregunto en voz baja: 'Escucha…, ?quien manda mas, el tio o papa?'. Una de las cosas que afirmo el coronel Davila, a quien Maria del Mar colmo de atenciones, fue que Franco, cuando su entrevista con Hitler en Hendaya, llego a la estacion con una hora de retraso, haciendo esperar al Fuhrer una hora larga… Tambien se hizo lenguas del monumental belen instalado en el Parque del Retiro, en Madrid. 'Mas de cuatrocientas figuras, el Palacio de Herodes, el sepulcro de Raquel, la Fuente Sellada, el Portal de la Gloria… -El coronel anadio-: Es una maravilla. No creo que en Cataluna se haya hecho nunca nada igual'.

Fue una Navidad extrana en Gerona y en el mundo. El conflicto internacional, las batallas en el aire, en el mar y en la tierra gravitaban sobre el animo de la gente. Predominaban las plegarias por la paz. El Papa recibio, como todos los anos, al Sacro Colegio Cardenalicio, que acudio a felicitarle, y en su mensaje les dijo que las condiciones indispensables para el 'nuevo orden europeo' debian ser 'La Paz con la Justicia'. Tambien anuncio que la Iglesia, a traves de Radio Vaticano, se encargaria de dar noticia de los heridos, de los prisioneros, de los refugiados, para que sus familiares supieran a que atenerse. Este proyecto emociono sinceramente al consiliario de Falange, mosen Falco. 'La Iglesia siempre en su sitio', dijo en casa de los Martinez de Soria, que le habian invitado. Jose Luis comento: 'De todos modos, desde el punto de vista militar eso puede tener sus inconvenientes'.

Los partes oficiales darian cuenta luego de que la 'actividad habia sido escasa' durante la jornada, sin duda en homenaje al Nacimiento de Jesus. Sin embargo, Goebbels, en Berlin, declaro por la radio: 'El mundo entero admira a Hitler. Nosotros, los alemanes, tenemos el privilegio de poder amarle'. Y por otra parte, se supo que en Tierra Santa, en el pueblecito de Belen, por primera vez desde hacia dos mil anos, la Nochebuena se habia celebrado en la mas completa oscuridad. Las autoridades britanicas prohibieron incluso encender la tradicional hoguera de los pastores ante el templo. Las procesiones y desfile de los peregrinos se efectuaron en medio de las tinieblas, bajo la vigilancia de aviones ingleses.

Agustin Lago, que hubiera deseado compartir ese dia con su amigo Carlos Godo, de Barcelona, almorzo en su modesta pension con los duenos. A la hora del cafe y los licores les conto una serie de graciosas anecdotas de la guerra, con un desparpajo que admiro a todos, habida cuenta de que un casco de metralla le habia arrancado a Agustin su brazo izquierdo. Por si fuera poco, el Inspector de Ensenanza Primaria no le quito el ojo de encima a una sirvienta recien llegada, de seno robusto y andar picaresco. '?Que? Esta buena la chiquilla ?verdad. Inspector?', aventuro el patron. Agustin se ruborizo… pero consiguio contestar: '?No me disgustaria ensenarle a leer!'. El militante del Opus Dei se mordio el labio inferior al oir su propia frase; pero penso para si: '?No ha pasado nada! Las cosas son como son'.

Asuncion celebro la festividad con mas espiritu eclesiastico. A media tarde se dirigio personalmente al Palacio Episcopal, donde la esperaba el senor obispo. El objeto de la visita era entregarle a este las llamadas Huchas del Granito de Trigo, que los alumnos del Grupo Escolar San Narciso habian llenado desde el inicio del curso. Tratabase de una idea de la Directora de dicho Grupo, puesta en practica aquel trimestre: los alumnos, cada sabado, habian ido vertiendo en la hucha correspondiente un granito de trigo por cada buena accion que hubiesen realizado durante la semana. Las huchas, por descontado, habian quedado repletas, al tope, y su destino -el destino del trigo en ellas recogido- era que las monjas de clausura lo convirtieran en hostias, hostias que se reservarian para los misacantanos. Cuando el doctor Gregorio Lascasas recibio de manos de Asuncion la sorprendente y virginal ofrenda, le dijo a la muchacha: 'No creo que nada pueda gustarle tanto al Nino-Dios como estas huchas que acaba usted de entregarme. Muchas veces me pregunto si no sera usted, verdaderamente, una elegida del Senor'.

Navidad extrana en Gerona y en el mundo… ?Y la loteria? La loteria, que en todas partes fue un exito rotundo, se mostro tan caprichosa como siempre y favorecio con el gordo a Madrid; con el segundo premio a una serie de vecinos pobres del barrio de Gracia, de Barcelona; con el tercero, a unas cigarreras de Sevilla. Un guardia civil cobraria un millon de pesetas. Un ferroviario, medio millon. Matias comento: 'Eso es lo que me gusta: que la loteria favorezca a familias modestas'. Eloy dijo: 'Nosotros somos una familia modesta. ?Por que, pues, no nos ha tocado nada?'.

En Gerona, solo pedrea… Entre los favorecidos se contaban los componentes de la Gerona Jazz, gracias a un decimo que habia comprado en Barcelona el bateria, Fermin. Paz cobraria unas pesetillas, que distribuiria en cuatro partes. Una, para el Socorro Rojo, del que recientemente, a propuesta de Jaime, el librero, habia sido nombrada cajera; otra, para comprarle un vestido a tia Conchi; un vestido… ?y champu!; otra, para comprarle una bufanda de lana a Manuel, pues en el Museo Diocesano hacia un frio que pelaba; la ultima, para comprarle a Pachin tres corbatas verdes, identicas. '?No lleva el comisario Dieguez siempre un clavel blanco en la solapa? -le dijo Paz al futbolista-. Pues tu llevaras tambien siempre un distintivo: corbata verde'. Pachin sonrio… Y, como siempre, echo un soplo de humo a los ojos de Gol, el gato-mascota de la muchacha.

Un hecho era indudable: el mas alegre de los almuerzos de Navidad tuvo lugar en los respectivos hogares de los hermanos Costa. Los hermanos Costa, el 24 de diciembre, fueron liberados. El previsto indulto se confirmo.

Вы читаете Ha estallado la paz
Добавить отзыв
ВСЕ ОТЗЫВЫ О КНИГЕ В ИЗБРАННОЕ

0

Вы можете отметить интересные вам фрагменты текста, которые будут доступны по уникальной ссылке в адресной строке браузера.

Отметить Добавить цитату