Salieron de la carcel en compania de otros muchos reclusos igualmente beneficiarios del decreto.
En el interior del Seminario la liberacion de los hermanos Costa constituyo una suerte de catastrofe. Los presos que continuarian alli tuvieron la sensacion de quedarse huerfanos: tal era la fuerza estimulante de los dos ex diputados de Izquierda Republicana. Pero ?que hacer?
Los Costa salieron a las once y media de la noche, de la Nochebuena, como sombras, cruzandose con los fieles que se dirigian a la Catedral para asistir a la misa del gallo. Y dedicaron el dia de Navidad integramente a sus esposas, las cuales, en las semanas precedentes, habian acondicionado como era menester los respectivos hogares, sitos en el mismo inmueble, en la calle de Ciudadanos.
El almuerzo navideno se celebro en el piso mas alto: a los Costa les gustaba volar.
En los brindis una palabra domino a todas las demas: la palabra libertad. ?Por fin libres! Libertad condicional -no podian ausentarse de Gerona-, pero libertad. ?No era aquello hermoso? ?Dormir en una cama de mullido colchon! ?Banera con agua tibia! ?Olor a mujer! 'Lo mas duro de la carcel es eso: que huele siempre a hombre… ?Comprendeis, pequenas?'.
Al dia siguiente, festividad de San Esteban, los Costa permanecieron tambien en casa. Por un lado anhelaban salir a la calle a respirar; pero por otro, ?era todo tan acogedor alli dentro!: pisar una alfombra, utilizar un cenicero, encender una lampara, ?los espejos! Llevaban meses sin verse de cuerpo entero. En los espejos de luna se contemplaron a placer. Tuvieron la impresion de haber envejecido mucho. Y era verdad.
– Si, no le deis mas vueltas: os han salido muchas canas.
– Lo curioso es que estamos mas gordos.
– Os conviene una revision medica a fondo.
– Tal vez…
Salieron el dia 27. Todo preparado para Ano Nuevo y para Reyes. Escaparates deslumbrantes. Y mucho frio… Un buzon monumental en la Rambla, para que los ninos echaran en el sus cartas a los Magos de Oriente.
La ciudad los reconocio. Los reconocio en seguida. Y hubo reacciones muy diversas, lo cual los asombro, pues los Costa habian sonado con unanimes demostraciones de afecto. Nada de eso. Salidos de la carcel, mucha gente los saludaba con indiferencia. 'Enhorabuena', les decian al pasar, sin detenerse a estrecharles la mano. Peor aun: abundaban las actitudes de reproche e incluso de desprecio. Los obreros 'rojos' los consideraban traidores, por sus actividades en Francia en favor de los 'nacionales'; los 'nacionales' a ultranza jamas los mirarian a la cara y estimaban que el indulto era a todas luces inmerecido.
Aquello supuso para los Costa una dura leccion. Achacaron la general indiferencia 'a que la gente tenia miedo'. Sus esposas admitieron: 'Es posible. De todos modos… ?cuando conozcan vuestros proyectos!'.
Sin embargo, era evidente que debian obrar con cautela. Nada de actos exhibicionistas, que resultarian improcedentes. Ni siquiera se atrevieron a ir al restaurante de la Barca a comer ranas. Ahora bien, habia un par de visitas que no podian dejar de hacer. La primera, al cementerio, al panteon de su hermana Laura. Alquilaron un taxi y fueron alli. La lapida decia: Laura Costa. Caida por Dios y por Espana. Se santiguaron. La segunda visita fue para el notario Noguer. Quisieron darle las gracias por cuanto hizo por ellos a raiz del juicio. 'Ya sabe usted donde nos tiene… Cuente con nosotros'. Apenas salieron, el notario Noguer le dijo a su esposa: '?Te das cuenta? Como si de un momento a otro tuvieran que avalarme a mi…' En cuanto a visitar o no a 'La Voz de Alerta', preferian reflexionar sobre el asunto. Entre otras cosas le reprochaban a su cunado que le hubiera guardado a Laura tan corta ausencia, que hubiera vuelto a casarse.
El dia 30 salieron ya menos angustiados. Se pasearon, un poco al azar, por la ciudad. ?Cuantos cambios! Multitud de detalles, a los que sus esposas y los gerundenses en general se habian habituado, les herian la retina. ?Que cantidad de letreros, de carteles, de consignas! No quedaba libre un palmo de pared… Algunas de aquellas consignas los sobrecogian. 'La finalidad del Frente de Juventudes es el Imperio'. 'Cada nino que muere es un ciudadano que se pierde para la Patria'. '?Gerundenses! Dios te esta mirando…' Y aquellos retratos a la trepa, silueteados en negro, de Franco y de Jose Antonio.
Tambien les sorprendio la riada humana que entraba y salia de las iglesias. De repente, al reconocer a determinada persona con el misal debajo del brazo, los hermanos Costa se miraban: '?Ese tambien…?'.
Se detenian ante las librerias. Aparte de los libros infantiles, propios de aquellas fechas, gran predominio de devocionarios, de catecismos, de vidas de santos, el Kempis… Un solo libro de historia: 'El general Sanjurjo, su vida y su obra', por el Caballero Audaz. ?Donde estaban Baroja y aquellos folletos de Gorki sobre 'los milagritos' de Lourdes?
En la Dehesa se emocionaron. 'Esto siempre esta igual. Esto es eterno…' Recordaron el dia en que, desde alli, partieron en abigarrados camiones los voluntarios para el frente de Aragon. '?Te acuerdas de Porvenir, con la bocina? Estaba chiflado…' '?Te acuerdas de Santi, con la pancarta que decia somos la rehostia?'. Sus esposas les dijeron.
– Mejor que no hableis de eso. Vosotros les haciais el caldo gordo.
Todo les parecia destartalado: la huella de la guerra. Llevaban impresa en la memoria la imagen de la floreciente Francia, de la Francia de antes de la invasion alemana; Marsella, la Costa Azul… Ahora, en Gerona, ademas de la Fundicion Costa, que se vino abajo cuando la inundacion, solares sin edificar; construcciones cuyas obras se habian paralizado; restos de refugios antiaereos; una especie de monotonia, de expresion unica, en los semblantes. '?A que se debera?'.
?El Estadio de Vista Alegre! ?Su amado campo de futbol! Aquello les gusto… El verde cesped, rectangular y perfecto, y aquel pasillo subterraneo para los jugadores… '?Ese Pachin… sera tan bueno como dicen?'. Los hermanos Costa de pronto se entristecieron en el Estadio. No les importaba no poder salir de Gerona y saberse constantemente vigilados. Pero no poder formar parte de la junta del Gerona Club de Futbol…
?Ah, claro! Pese a sus proyectos, y a su talonario de cheques, deberia pasar algun tiempo antes de adaptarse a su nueva situacion. Entonces pensaron que la idea de la revision medica era conveniente. Fueron a la Clinica Chaos y el doctor los atendio con solicitud. Analisis de sangre, de orina, radiografias, auscultaciones…
– Un poco anemicos. ?Quien lo diria? Bueno, con vitaminas y un regimen alimenticio racional, todo arreglado.
Sus esposas los llevaron tambien al sastre. A un sastre recien llegado de un pueblo, pero que habia aprendido el oficio en Lyon.
– ?Que se les ofrece?
– Los senores desearian unos cuantos trajes…
– ?Unos cuantos? Un momento, por favor… Sientense, por favor…
El dia uno de enero se atrevieron a entrar en el Cafe Nacional para zamparse una copa de conac. Y alli recibieron la primera prueba de adhesion espontanea. Ramon, el camarero, al verlos salio a su encuentro y les dijo en voz baja: '?Viva la Republica!'.
Aquello los estimulo. Al dia siguiente subieron a la Barberia Damaso, cuya instalacion los dejo asombrados. Desde sus respectivos sillones descubrieron la presencia de Silvia, la manicura, y los dos hermanos se guinaron el ojo. 'Por favor, las unas…' Al terminar, cada uno de ellos le dio cinco duros de propina. Silvia se azoro tanto que, contra su costumbre, por un momento separo un poco las piernas.
El dia cinco presenciaron la Cabalgata de los Reyes Magos. El espectaculo los fascino. Pensaron que era doloroso no haber tenido hijos. Ahora los hubieran visto desfilar, con el farolillo… 'Desde luego -comentaron- esas tradiciones son bonitas. La guerra se perdio por eso, porque Cosme Villa y demas no respetaron esas costumbres'.
Cosme Vila y demas… Este pensamiento los obsesionaba. ?Que habria sido de los exiliados? ?De los hombres con los que hicieron causa comun durante la Republica y al inicio de la guerra civil? Ahora, con los alemanes en Francia…
El administrador de la Constructora Gerundense, S. A., les dio informacion cumplida del paradero de cada cual -excepto de Antonio Casal, que se habia quedado en Paris-, anadiendo una noticia que los dejo desolados: en octubre, o sea, hacia de ello tres meses, Companys, el ex presidente de la Generalidad de Cataluna, habia sido entregado por los alemanes a las autoridades espanolas. 'Lo juzgaron en Barcelona y lo fusilaron en el acto, en Montjuich'.
– Pero ?es posible? ?Es posible que el Gobierno de Vichy lo entregara?
– Asi fue. Pero hay mas: Companys, antes de morir, y al igual que Azana, pidio un cura y se confeso…
– ?Un cura? Pero ?si Companys era espiritista!
– Precisamente por eso: creia en el mas alla…
