sido mas valiente que yo'. Su mujer era muy desgraciada. 'Cuando te vere sonreir?'. Carlos Civil, callado en la oficina, de pronto en casa pegaba gritos a lo Tarzan: 'Ho-he! Ho-he!'. Sus hijos se asustaban. Entonces los cogia y los llevaba al cementerio a depositar un ramo de flores a la tumba de sus 'abuelos'.

Tal vez fuese un sadico-masoquista. A menudo le castaneteaban los dientes. A Jaime le pedia libros sobre la Revolucion Francesa, porque se deleitaba con las cabezas cortadas por la guillotina. Leopoldo le decia: 'Fuma, fuma mucho y todo esto se te pasara'. Leopoldo le tenia miedo. 'Algun dia cometera una barbaridad. Hara saltar la oficina a pedazos, con todos nosotros dentro'. Lo malo es que le tenia la moral ganada. Carlos multiplicaba mentalmente a una velocidad vertiginosa. 'No te asombres -le decia a Leopoldo-. En el manicomio, y el doctor Andujar lo sabe, hay un loco que multiplica mucho mas de prisa que yo…'

Habia oido hablar de las teorias de Jose Luis Martinez de Soria sobre el Maligno, sobre Satan; pero decia:

– Nada de Satan. Aqui es el hombre el que destruira el universo…

* * *

Los hechos parecieron dar la razon a Carlos Civil. El gobierno imperial del Japon habia decidido 'ignorar' el ultimatum de Truman que exigia deponer las armas. En vista de esto, se trazaron todas las disposiciones y el 5 de agosto una bomba atomica -no se sabia exactamente en que consistia- cayo sobre Hiroshima, 'arrasando la ciudad y no dejando apenas supervivientes'. Solo los sabios podrian, tal vez, calcular sus efectos; el resto de los mortales, no. En Gerona se oyo un grito de horror y de protesta. Todo el mundo conecto las radios, que daban noticias contradictorias. Se hablaba de un hongo, de un formidable hongo rojizo emergido de la tierra y que habia sepultado Hiroshima. Por que precisamente esta ciudad? Sin duda se trataba de un aviso, de una sirena de alerta.

El asombro se apodero de las gentes, sobre todo porque, a traves de alguna emisora inglesa, se dijo que, en el momento de ocurrir la catastrofe el presidente Truman se hallaba a bordo del crucero Augusta haciendo gala de buen humor. Y que cuando recibio la noticia: 'Mision cumplida', le dijo a la tripulacion: 'Chicos, les hemos metido en el blanco un pepino de 20000 toneladas de TNT!'. Veinte mil toneladas… TNT. Eva, fisica de profesion, se llevo las manos a la cabeza y no daba credito a sus oidos. Pero las radios facilitaban detalles. El bombardero que llevaba la carga mortifera habia sido bautizado Enola Gay, por el nombre de la madre del piloto, coronel Tibbets.

El 9 de agosto trajo consigo el colofon. Una segunda bomba atomica habia caido sobre Nagasaki -donde se encontraba de misionero el hermano del padre Forteza-, con danos comparables a los de Hiroshima. Al parecer, las bombas levantaban un viento de 120 kilometros por hora, derribando los muros y cuanto les salia al paso y calcinando los cuerpos. Y se decia que solo en Hiroshima los muertos rebasaban los cien mil y que los supervivientes vomitaban sangre por la boca y que la piel les caia a jirones.

El general Sanchez Bravo diagnostico:

– El Japon se rendira… De lo contrario, nadie les impide a los americanos lanzar una tercera bomba sobre Tokio.

Por lo visto no habia unanimidad en el alto estamento japones. Varios generales eran partidarios de la capitulacion, otros querian luchar hasta el fin. En definitivas cuentas, pronto se dio a conocer la decision. El emperador, Hiro Hito, dirigio un mensaje a su pueblo optando por la capitulacion. En las ciudades y en las aldeas, ochenta millones de japoneses, que nunca habian oido la voz del emperador, se estremecieron. Capitulacion! Y el viento divino, el kamikaze? El viento habia alcanzado la velocidad de 120 kilometros a la hora y los kamikaze, con sus aviones y sus lanchas, se precipitaban al fondo del mar, mientras una serie de generales se hacian el harakiri y grupos de patriotas les imitaban a su vez, prosternados en silencio ante el puente Niju Bashi, entrada principal del palacio imperial.

La capitulacion se firmo a bordo del acorazado Missouri. Mac Arthur firmo por parte de los americanos, Shigenitu por parte del Japon. Por lo visto el discurso de Mac Arthur fue magnifico. Significaba el fin de la guerra, que habia durado exactamente 2194 dias y en la que habian participado 110 millones de hombres. El numero de victimas tardaria mucho tiempo en ser evaluado. Pero Mac Arthur hablo de que, pese a todo, aquello suponia el comienzo de la paz y que la vida continuaba sobre la tierra, a excepcion, tal vez, de Hiroshima y Nagasaki, pues nadie podia afirmar que la radiactividad permitiera proseguir sobre su suelo la existencia.

Todas las personas que en Gerona empezaban a sobrecogerse ante los detalles de los 'campos de exterminio' alemanes, y que antes lo hicieran a traves de los bombardeos de Coventry y otras ciudades inglesas, tuvieron un argumento que esgrimir a su favor.

– Nada puede compararse a las bombas atomicas -afirmo el camarada Montaraz, respaldado por el general Sanchez Bravo-. Porque, lo mas grave de ellas es que, en el momento de ser lanzadas, se ignoraba por completo la magnitud de los danos que podian ocasionar. Podian radioactivar a toda la poblacion japonesa y contornos! Ah, el presidente Truman. Su responsabilidad es historica. Mas le hubiera valido seguir vendiendo corbatas…

Mateo era de su parecer, tanto mas cuanto que la aviacion inglesa habia coventryzado ya una serie de ciudades alemanas, como Dresde, Bremen, Hamburgo, etc. 'Los aliados tampoco se han andado con chiquitas y tambien la historia los juzgara'. Marta se fue a rezar a la iglesia del Sagrado Corazon, donde encontro al padre Forteza, arrodillado, sumido en una profunda meditacion…

Manolo y Esther no sabian a que carta quedarse. Lo sucedido era verdaderamente horrible y resultaba dificil justificarlo. Por ultimo se aferraron a un argumento que les facilito Moncho, analista de profesion. 'Tal vez, de no haber usado las bombas atomicas, las victimas en el Japon hubieran sido mucho mas numerosas, dado el fanatismo de quienes no se querian rendir'.

– Hubieran tenido que ocupar el archipielago palmo a palmo… Me gusta hablar con claridad. Tal vez la formula elegida haya sido la correcta.

Moncho dijo esto y se volvio a sus microscopios, mientras Manolo y Esther se sentaban frente a frente, ella en su divan amarillo, el con su batin floreado, en su butacon preferido.

– Que cosas tiene la vida! -comento Manolo-. Se ha terminado la guerra y todos deberiamos estar euforicos; sin embargo, esta inesperada massacre me ha puesto un nudo en la garganta…

– Lo mismo te digo -tercio Esther, mientras atendia a Jacinto y Clara, que le reclamaban la merienda-. Siento un dolor extrano; sobre todo, porque ese hongo rojizo presupone una incognita para el porvenir…

– No creo que estemos tan locos -replico Manolo-. He leido que el cientifico Fermi estaba en contra del uso de la bomba. Y quien sabe lo que Einstein andara pensando en su interior!

Esther marco un silencio.

– Si he de serte sincera, ya no me fio de nada… Ahi tienes a Franco, decretando tres dias de fiesta nacional.

– De ese puede esperarse cualquier cosa. Ya habras oido donde ha pasado estos dias: en su amada Galicia, pintando… -y Manolo se levanto y se fue al ventanal, a contemplar la Rambla.

Esther, viendo merendar a sus hijos, sintio que le ganaba un hambre atroz. Pidio a Rosario que les sirviera el te, con abundancia de pastas. Ello la reanimo. Se atrevio a levantar la taza y decir:

– En fin, brindemos por la terminacion de la guerra!

– Brindemos… -repitio Manolo, pidiendo que le anadieran una raja de limon.

CAPITULO XXX

MEJICO, 20 DE AGOSTO DE 1945.

Querido Ignacio:

Recibimos tu carta, en la que nos dabas cuenta de que la nina de Pilar nacio muerta. Ya puedes imaginar el dolor que nos ha causado esta noticia. Imaginamos lo que ella y Mateo deben sentir. Nosotros no quisimos tener hijos por miedo a que nos sucediera una cosa asi o a que nos naciera un nino subnormal. Tambien nos enteramos del fusilamiento de tu primo, Jose Alvear. Dado su temperamento, este final ha sido logico…

Despues de daros nuestro pesame mas sincero, permitenos que expresemos nuestra alegria por el final de la

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