erotico de primer orden.
El camarero Rogelio se lanzo a un proyecto de envergadura. Desde siempre se habia jurado a si mismo que, si regresaba a Gerona, abriria una cafeteria moderna. Encontro el capitalista ideal: Miguel Rossello. La cafeteria se llamaria Espana y estaria ubicada en la Rambla. Una barra bien surtida, larga y pocas mesas para perder el tiempo jugando al domino. Los contertulios del cafe Nacional se rascaron el cogote. 'Esto es americano, esto no va a cuajar aqui'. Rogelio, cuyo capitan, Arias, habia muerto en Rusia, se carcajeaba. 'No daremos abasto. Dentro de poco tendremos que comprar la merceria de al lado que no se come una rosca excepto los dias de mercado'.
Los tres divisionarios marginados en la estacion, por ser desconocidos en Gerona, siguiendo los consejos de Mateo, a cuyas ordenes habian servido, decidieron tentar la suerte y, en principio, afincarse en la ciudad.
– No tendreis problema ninguno para encontrar trabajo. Yo me ocupare de ello, segun vuestras aptitudes. Y si dentro de tres meses decidis que el agua del Onar huele mal, si te he visto no me acuerdo.
Leon Izquierdo, el mas culto de los tres, fue nombrado ayudante de Ricardo Montero en la Biblioteca Municipal. Le gustaban mucho los libros por lo que, de entrada, hizo buenas migas con el librero Jaime, a quien rechazo las novelas de aventuras afirmando que comparadas con lo que el vivio en Rusia le parecerian una nimiedad. Dicharachero, le gustaba la gaita, que a Montero, ex depresivo, le sonaba a diablos. Pronto se supo que Leon Izquierdo estaba casado, que tenia un hijo en Pontevedra y que se alisto en la Division Azul para huir de la familia. En el bar Montana, el de los futbolistas, el del Nino de Jaen, hizo una entrada triunfal jugando al billar. 'El Nino de Jaen' afirmo que no tendria rival en Gerona, por lo que estaba dispuesto a abrillantarle gratis los zapatos. Mal hablado, Leon Izquierdo soltaba tacos constantemente.
Pedro Ibanez, madrileno. Toda su familia, anarquista, se exilio a America, a traves de Francia. Se alisto por 'orfandad'. Al enterarse de que el Responsable, jefe de los anarquistas gerundenses, estaba en Venezuela, hizo gestiones, se le dirigio por medio de la embajada. No recibio contestacion. Alto y delgado como un alfil. Labio superior como lo tienen las liebres: leporino. Capaz de reproducir con palillos cualquier monumento en miniatura. En Rusia reprodujo una iglesia de Novgorod, que fue la admiracion de todos y le valio un permiso de ocho dias a Riga. Mateo lo coloco en Abastos, ocupando el puesto que un dia dejo libre Pilar.
Evaristo Rojas, sevillano. Cabellera rubia, siempre decia que era descendiente de los ingleses, posiblemente a traves de los Domecq. Cantaba saetas. 'Es una lastima que la Semana Santa este lejos porque os haria una demostracion'. Mateo consiguio colocarle en la Delegacion de Obras Publicas, donde fue testigo de excepcion de las importantes y meritorias obras que se estaban realizando en la provincia, especialmente puentes, carreteras y vias de ferrocarril. Conocio uno por uno a todos los encargados de los faros de la costa. En momentos de crisis los envidiaba, tentandole la plaza de torrero. Pasada la crisis, aborrecia la soledad y gustaba del bullicio y de las fiestas. Herido de guerra. Una oreja cortada, que intentaba disimular con el pelo, aunque Raimundo le dijo que le faltaba cabello, que deberia tener una cabellera como Sanson, o como Mateo, para poderla ocultar. Toda su familia emigro a America.
Los tres se unieron a Cacerola en la fonda Imperio, donde les daban 'gato por liebre', hasta que Pedro Ibanez, que trabajaba en Abastos, empezo a suministrarle materia prima a la patrona, dona Rogelia.
Mateo, que en Rusia siempre habia guardado para con ellos la distancia jerarquica, en Gerona les abrio las puertas de par en par -pudieron incluso saludar a Cesar-, puesto que cumplian la mision de reforzarle la Falange, puesto que no se quitaban nunca la camisa azul. El propio camarada Montaraz se puso a su disposicion. A los tres les rodeaba la aureola de haber estado en Rusia. Todo el mundo, empezando por su patrona, dona Rogelia, creia que tenian misterios que contar. De buenas a primeras Miguel Rossello, falangista de la primera hora, entablo amistad con ellos. Quiso deslumbrarles lanzandose con el coche oficial a velocidades vertiginosas; ellos se rieron. Le dijeron que los trineos le dejarian siempre atras y que mas le valdria no jugarse el pellejo por 'ninerias o puntillos de retaguardia'.
Cacerola conecto, desde luego!, con los tres. Les enseno una fotografia de su madrina, Hilda, que en Alemania le dio esquinazo. Todos sintieron un gran aprecio por el muchacho por su ingenuidad, porque era de lo mas servicial. Cacerola se habia traido de la guerra un casco aleman, y a veces, a la hora de cenar, se lo colocaba en la cabeza en la fonda Imperio ante el asombro de Agustin Lago, quien no parecia interesarse demasiado por los cuatro falangistas. Evaristo Rojas, al enterarse de que a Agustin Lago le faltaba un brazo a resultas de la contienda civil le enseno la cicatriz de su propia oreja cortada. Ambos eran caballeros mutilados, lo mismo que Mateo. Agustin Lago se limito a comentar: 'Son gangas del oficio de soldado'. Y se retiro a su cuarto, donde antes de acostarse rezo de rodillas las tres Ave Maria de la pureza y rocio la cama con agua bendita.
De pronto, a primeros de septiembre, el gobernador, camarada Montaraz, convoco a una reunion a todos los falangistas de la ciudad durante la cual se convencio de que los tres divisionarios recalados en Gerona eran de fiar. Habia ocurrido algo grave y preferia comunicarselo personalmente, dado que la prensa, por orden suya, guardaba absoluto mutismo, para no alarmar a la poblacion.
El suceso grave habia ocurrido en la basilica de la Virgen de Begona, cerca de Bilbao. Desde el final de la guerra civil se venia celebrando, en dicha basilica, una misa anual en recuerdo de los caidos en el Tercio de Requetes. Este ano presidia la ceremonia el general Varela, simpatizante carlista y ministro del Ejercito. Asistieron muchas personalidades. Al final de la misa, en el momento en que el general Varela salia de la iglesia, fueron lanzadas una bomba de mano y una granada. Ninguno de los proyectiles alcanzo al militar, pero el segundo exploto entre la muchedumbre que le rodeaba en el portal de la iglesia, causando setenta y dos heridos. Fueron detenidos como responsables del incidente siete falangistas que se encontraban alli. En el consejo de guerra celebrado inmediatamente contra ellos se dicto sentencia de muerte contra Juan Dominguez Munoz y Hernando Calleja Garcia. Los cinco restantes fueron condenados a prision. La sentencia de Calleja fue conmutada porque este era mutilado de guerra. Dominguez, en cambio, fue fusilado el dia de 2 de septiembre.
En conversacion telefonica con Franco, Varela mantuvo que se trataba de un atentado contra su persona. Posteriormente cambio de opinion, y en concurrencia con el ministro de la Gobernacion, general Galarza, envio una nota a todas las Capitanias Generales en la que se alegaba que se trataba de un ataque contra el Ejercito como institucion. Los dos fueron sustituidos el cuatro de septiembre. Varela lo fue por el general Carlos Asensio Cabanillas, quien habia combatido en la guerra civil al frente de los regulares. Gallarza fue sustituido por Blas Perez, de cuarenta y un anos de edad, canario -como Carlos Grote-, eminente juridico, energico, duro, eficaz. Pero el relevo mas laborioso y de mayores repercusiones para el pais fue el tercero: Serrano Suner tuvo que dejar el Ministerio de Asuntos Exteriores y la presidencia de la Junta Politica de FET y de las JONS y ceder el puesto al conde de Jordana, ya anciano, con brillante historial en tiempos de la monarquia, veterano de la guerra de Cuba y considerado aliadofilo…
El camarada Montaraz, despues de esta escueta exposicion de los hechos, dijo a los reunidos, casi hipnotizados por lo que acababan de oir, que se trataba de la primera crisis seria que sufria el Regimen.
– Ya nada podra ser igual -diagnostico-. Serrano Suner era nuestra garantia de adhesion al Eje, por conviccion y por su amistad personal con el conde Ciano… Ahora, con el conde de Jordana, aliadofilo, se abre un interrogante. Lo mismo cabe decir con respecto al general Asensio Cabanillas y al jurista Blas Perez. Todos, por supuesto, seran fieles al Caudillo, quien no ha dudado un instante en firmar estos relevos y la sentencia de muerte contra el camarada Juan Dominguez Munoz. Parece ser, esa es, por lo menos, la version que me ha dado mi amigo el ministro Giron, que ha subido como la espuma la influencia de Carrero Blanco, rata de sacristia, y perdonad la expresion… Tambien ha subido el papel del camarada Arrese, quien piensa entregar todavia mas la Falange a Franco, para que este haga con ella lo que le apetezca. Es esto bueno? Es esto malo? El tiempo dira… Yo, por supuesto, como camisa vieja y como gobernador de esta provincia, sigo fiel a los mandatos del Caudillo. Algunos carlistas, en Begona, gritaron 'Muera Franco!'. Eso no se puede consentir. Tambien han hecho circular unas hojas tituladas 'Los crimenes de la Falange en Begona. Un regimen al descubierto', de las que pronto podre
