vida, aparte, claro esta, mi labor sacerdotal'.
Mosen Alberto estaba contento porque acababan de nombrarle presidente de la Comision de Monumentos Historicos de la provincia. 'Estoy harto de que solo se hable de Ampurias'. Dolores le decia: 'La calavera es de alli, verdad?'. 'Si, claro, de Ampurias… Pero tambien se ha muerto gente en otros lugares'. Mosen Alberto no pararia hasta disponer de una calavera de la antigua Rodas, ilocalizable por el momento, y del poblado iberico de Ullastret.
Continuaba ejerciendo de abogado del diablo en el proceso de beatificacion de Cesar, en dura pugna con el padre Forteza, que hacia de vicepostulador. Habia momentos en que mosen Alberto se daba por vencido. No encontraba en el 'mistico' Cesar ningun fallo. Ni un acto de vanidad, ni una mentira, ni una omision. Y por si algo faltaba, Dolores le contaba que muchas veces habia encontrado a Cesar en el museo, brazos en cruz y que se dio cuenta de que las propinas que le daban los visitantes iba a depositarlas en los cepillos de la iglesia. Por cierto, que Carmen Elgazu, a este respecto, no le dejaba en paz. Sobre todo desde que los Alvear tenian telefono, Carmen Elgazu le llamaba un dia si y otro tambien. 'Que? Ya le ha encontrado algun pecadillo a mi hijo?'. Mosen Alberto sonreia. 'De momento, no. Pero todo se andara'. Carmen Elgazu bombardeaba igualmente al padre Forteza. 'Que? Ya se ha enterado usted de que mi hijo iba al hospital a dar sangre? Pues pregunte y vera!'.
Las monjas adoratrices no querian mas sacerdote que mosen Alberto. Lo preferian al padre Forteza, no sabian por que. Las confesaba, les decia misa y se ocupaba de que tuvieran lo necesario para dedicarse sin mas a la vida contemplativa. Mosen Alberto era hombre de accion y admiraba a aquellas mujercitas que se pasaban la vida ante el crucifijo y el Santisimo Sacramento, turnandose dia y noche.
Por otro lado, seguia con atencion el estudio antropometrico del Santo Sudario de Jesucristo, que tenia lugar en Turin, a cargo del profesor Viola, de la Universidad de Bolonia. Mosen Alberto era mas bien esceptico en cuanto a los resultados. Tambien ponia en cuarentena que san Pedro de Mezonzo, gallego, obispo de Iria Flavia en tiempos de Almanzor, compusiera la Salve. El estaba convencido de que la compuso san Agustin.
Un fallo en su haber: mosen Falco le destrozaba los nervios.
Su fanatismo iba mas alla de toda medida. 'Es la viva encarnacion del nacional-catolicismo de muchos obispos espanoles, que puede compararse a una epidemia'. Y al decir esto se acordaba de que el obispo doctor Gregorio Lascasas habia ordenado preces a santa Teresa, patrona de Intendencia, para acabar con la escasez de alimentos; de que en Ciudad Rodrigo acababan de encontrar, dentro de una arqueta, nada menos que un eslabon de la cadena de san Pedro; y que cinco prelados acababan de prestar juramento de fidelidad a Franco: los de Salamanca, Barcelona, Jaen, Urgel y Ciudad Real…
En cambio, aplaudio la iniciativa del padre Forteza de inaugurar en la Biblioteca Municipal una exposicion de fotografias de los Santos Lugares, cedidas por los franciscanos. Puede decirse que desfilo toda la poblacion, incluidos los seminaristas, pelados al rape: la Via Dolorosa, el Santo Sepulcro, Getsemani, el Tabor, Nazaret, etc., se hicieron carne viva en Gerona. Incluso Maria Fernanda se emociono y entonces mosen Alberto le dijo a Angel: 'Te, das cuenta?'. 'Claro! -contesto Angel-. Si existe alguna verdad, cosa que ignoro, no esta en Roma, ni en el palacio episcopal de Gerona: esta en Jerusalen'.
La guerra en Italia parecia decidida a favor de los aliados. Montgomery habia cruzado el estrecho de Messina sin encontrar resistencia. Poco despues, los americanos y los ingleses ocuparon Napoles. La situacion de la ciudad era espantosa. Los alemanes, antes de huir, habian saboteado el puerto, incendiado los barrios bajos, haciendo saltar las canalizaciones de agua y electricidad, destruyendo hasta las fabricas de spagheiti.
Entonces se produjo la reaccion de los napolitanos, siempre imprevisibles. Especialmente los jovenes, recibieron a los aliados como a 'liberadores', se olvidaron de cantar Giovinezza y vitorearon a las tropas, que les repartian cuanto llevaban. Aquello era un jolgorio, una fiesta. Mediante toda suerte de argucias los chavales robaban cuanto podian y, sobre todo a los ingenuos soldados norteamericanos, les desvalijaban o les armaban un lio tremendo con los cambios de moneda. Cada combatiente aliado tenia cuatro rapaces napolitanos alrededor. Empezaron a venderles reliquias, antiguedades. Uno de ellos, a un sargento negro giganton le vendio las tibias de san Pedro; otro, una imagen de la Virgen de cuatro siglos antes de Cristo.
El dia 3 de septiembre los generales Castellano y Zanuzzi habian obtenido la autorizacion para capitular, cuatro anos despues, casi dia por dia, del primer toque de guerra. La noticia, de momento, permanecio en secreto. En Roma, el gobierno real habia vivido con inmensa angustia el extrano periodo de la capitulacion secreta, lo mismo que Badoglio. Ya no les quedaba a los autores de ese golpe de escena mas que salvar la pelleja. El rey, la reina, la familia real y el mariscal Badoglio y ministros y millonarios abandonaron precipitadamente sus palacios. El destino de la monarquia de Saboya era sombrio. El rey no tenia mas que el uniforme que llevaba puesto y la reina estaba privada de cualquier bebida fresca.
Simultaneamente, continuaban los bombardeos sobre Roma. El Papa, rodeado y seguido por una fervorosa multitud, visitaba los lugares siniestrados y de rodillas en el suelo rezaba el Padrenuestro y el De Profundis. Hasta que, confirmandose los temores de Carmen Elgazu, una bomba cayo sobre el propio Vaticano, causando danos en el taller de mosaicos, en el jardin, en la estacion de radio y en algunas vidrieras de la basilica. La emisora se dedicaba a dar referencias de los prisioneros de uno y otro lado. Valgame Dios! Otra vez incontables telegramas del mundo entero, entre ellos uno del Caudillo al cardenal Segura: 'Besole la Sagrada Purpura ', que el camarada Montaraz no supo como interpretar.
El dia 9 de septiembre, Italia capitulo incondicionalmente. Eisenhower y Badoglio firmaron el armisticio. Se constituyo en la frontera alemana, donde se encontraba Mussolini, un 'Gobierno Nacional Fascista' que proseguiria la lucha al lado de Alemania. Nadie se tomo en serio esta tentativa y Manolo comento: 'Son los ultimos coletazos'.
Todo aquello repercutio en Gerona de una manera directa. Mosen Alberto, en el fondo, respiro. En un momento determinado temio que toda Italia, con sus innumerables obras de arte y arqueologicas, fuera coventryzada, que no quedara piedra sobre piedra. Si la rendicion era un hecho real y Mussolini no se empenaba en hostigar al enemigo, podian salvarse Bernini, Miguel Angel, Leonardo da Vinci y tantos y tantos genios. Al padre Forteza le hubiera dolido especialmente Venecia. Estimaba que Veneeia era la alegria de vivir, lo romantico a flor de piel, muestra unica de la fantasia de los hombres. El padre Forteza continuaba fiel a su temperamento. Por eso no le gustaba Camino, el librito del Opus Dei, y asi se lo decia a Sebastian Estrada:
'Camino es un libro apocaliptico y a mi juicio la religion debe de ser alegre'.
Los pro aliados, en Gerona, no podian ocultar su satisfaccion y el camarada Montaraz se sentia impotente. 'No puedo arrestar a la gente porque sonrian al saludarse'. Mala racha la del gobernador y muchas preocupaciones en Madrid, corroboradas por el ministro Giron. 'El cachalote monarquico se mueve mas que nunca'. Era verdad. Veintiseis procuradores, encabezados por el duque de Alba, escribieron al Caudillo exigiendo la restauracion monarquica. Franco los destituyo de manera fulminante. Poco despues, la misma peticion fue formulada por varias de las maximas jerarquias castrenses y esto parecia todavia mas serio: los generales Varela, Ponte, Orgaz, Kindelan, Monasterio, Davila, Solchaga y Saliquet… Es decir, casi los mismos que dieron a Franco el mando politico en el aerodromo de Salamanca en septiembre de 1936. Que ocurriria? No ocurrio absolutamente nada. Franco fue llamandolos uno por uno y convenciendoles de que no era todavia el momento adecuado para una sustitucion en la cumbre. 'Cuando el momento llegue llevare a cabo la restauracion'.
El camarada Montaraz habia roto docenas de cacahuetes discutiendo con su propia esposa, Maria Fernanda, con la Voz de Alerta y la condesa de Rubi, con Manolo y Esther, con el notario Noguer, con el profesor Civil… Lo malo era que a ninguno de ellos podia declararlos 'desafectos'. Simplemente, estuvieron al, lado de Franco, incondicionalmente, mientras duro la guerra, pero entendian que ahora debia dejar paso a un sistema politico que no se hubiera comprometido nunca con el Eje. El fantasma de la Division Azul -los divisionarios de la segunda ola tambien estaban a punto de regresar-, continuaba flotando en las mentes de los jefes aliados, especialmente en la de Stalin, que se estaba perfilando como el amo del cotarro.
– Mateo, tu te esperabas esto? El Caudillo! Quien es el guapo que se atreve a darle consejos?
– Pues, ya lo ves… Veintiseis procuradores, ocho, generales y buena parte de la poblacion.
– Eso es una traicion en toda regla -el camarada Montaraz se acariciaba la cicatriz del rostro-. Precisamente en el momento en que se conocen algunas cifras exactas: trece millones de rusos muertos o heridos, cinco millones de prisioneros, cuarenta mil canones y treinta y cuatro mil carros blindados… Ademas, grandes obras en toda Espana e incluso la promesa de hacer navegable el ' Manzanares.
