El asesinato de Staffan Mellgren abrio los informativos de television a lo largo de la manana. La policia habia enviado un comunicado de prensa a las doce de la noche en el que informaba del suceso y la redaccion de noche del Canal Digital 24 Horas de la Television Sueca, rapida como un rayo, envio una unidad movil de retransmision para emitir directamente desde la isla en el ferry de las tres, y tres horas mas tarde, poco despues de las seis, la unidad movil desembarcaba en el puerto de Visby. En ocasiones como esta, era esencial cubrir la noticia las veinticuatro horas del dia.
A Johan lo habia despertado a media noche el redactor del Canal 24 Horas, y cuando Pia y el se reunieron en la redaccion con el equipo enviado desde Estocolmo, ya habia confirmado la noticia y habia conseguido una cita para entrevistar a Knutas delante de la comisaria. En el camion venia, entre otros, el reportero Robert Wiklander, con quien Johan habia trabajado anteriormente en Gotland. Robert trabajaba para los informativos Aktuellt y Rapport, y ahora ambos iban a colaborar. Lo acompanaba un camara, a quien Johan solo conocia de vista, y tambien un editor, que se instalo en la redaccion para hacerse cargo del trabajo desde alli a lo largo de la manana, que ya se temian iba a ser muy agitada.
Se repartieron el trabajo entre ellos. Pia se fue hasta la granja de los Mellgren para tomar algunas imagenes, mientras que Johan y Robert se turnaron para intervenir en las emisiones de los informativos en directo, que grababa el camara llegado de Estocolmo. El que no estaba colaborando directamente en los informativos, trabajaba a toda pastilla para conseguir citas con personas a las que querian entrevistar. Consiguieron que tanto el jefe provincial de la policia como el rector de la universidad y el jefe de la Oficina de Turismo fueran hasta la comisaria para ser entrevistados. En Gotland el mundo de la arqueologia habia sufrido una conmocion colectiva. Las excavaciones en Frojel quedaron interrumpidas y nadie creia que volvieran a reanudarse a lo largo de aquel verano. A los participantes en el curso se les prohibio abandonar la isla de momento. Se paralizaron incluso las excavaciones de Eksta, donde se trabajaba para sacar a la luz una zona de enterramientos de la Edad de Bronce. Todos cuantos tuvieran la mas minima relacion con la arqueologia en Gotland se vieron afectados por lo que de momento se habia convertido en un doble asesinato.
El jefe de turismo estaba preocupado, porque un asesinato mas asustaria a los turistas y los medios de comunicacion especulaban con la posibilidad de que anduviera suelto por la isla un asesino en serie. Una persona que seguiria matando hasta que lo detuvieran. Anders Knutas habia pedido refuerzos a la Policia Nacional de Estocolmo y ahora trabajaban una treintena de personas en la investigacion.
A las nueve y media de la manana, cuando terminaron las emisiones de los informativos matutinos, llamaron los redactores desde Estocolmo y elogiaron el buen trabajo periodistico que habian realizado. Al instante llegaron nuevas exigencias. Querian reportajes para la hora del almuerzo, para todas las emisiones de la tarde y una cronica algo mas extensa para las emisiones de la noche, tanto para Aktuellt como para Rapport, y a ser posible que fueran variados.
Naturalmente, Max Grenfors, que ya habia vuelto de vacaciones, queria dar prioridad a la emision de
Por la tarde Johan recibio una llamada inesperada. Era de su amigo Niklas Appelqvist, que estudiaba arqueologia en la universidad.
– ?Sabes que corren rumores de que Martina Flochten era la amante de Staffan Mellgren?
– ?Es verdad?
– Se rumorea en tantos sitios que debe haber algo de cierto.
– ?Conoces a alguien que pueda corroborarlo?
– Quiza, tendre que comprobarlo. Mellgren era, por lo visto, un autentico casanova. Ha tenido aventuras con varias alumnas de la universidad, por lo que he oido.
– ?No me digas? Pero yo no puedo especular con eso en un informativo. Necesito que me lo confirmen dos fuentes independientes. De lo contrario, no puede ser.
– Voy a tratar de conseguir esas fuentes, luego te llamo.
Susanna Mellgren parecia agotada cuando entro en el despacho de Knutas por la manana. Se sento con las manos cruzadas recatadamente sobre las rodillas y la mirada baja, como si estuviera a punto de ponerse a rezar.
– La acompano en el sentimiento -comenzo Knutas.
Ella agacho levemente la cabeza.
– ?Cuando fue la ultima vez que vio a su marido?
– El domingo por la noche, cuando decidi irme a casa de mis padres.
– ?Por que?
– Me parecio que era espantoso lo de la cabeza del caballo. No queria exponerme a mi misma ni a los ninos a ningun peligro.
– ?Por que creyo que seria peligroso quedarse en la casa?
– Parecia como si alguien estuviera amenazandonos. Lo habia leido y tambien habia visto el reportaje en television, me refiero a lo del caballo decapitado y todo eso…
– ?Por que iba a querer alguien amenazarlos?
– Ni idea -respondio meneando la cabeza.
– ?Y a su marido?
– No se tampoco por que querria alguien hacerle dano -respondio sosteniendo la mirada de Knutas-. Que yo sepa no tenia enemigos.
– ?Como se encontraba el aquella noche? ?Que ocurrio entre ustedes?
– Como ya he dicho antes, parecia frio e indiferente. Dijo que lo del caballo no era nada por lo que debieramos preocuparnos.
– ?Le pregunto por que no se sentia preocupado?
– Lo intente, pero solo se enfurecio. Repitio que no era nada que tuvieramos que tomarnos en serio y que hariamos como si nada y seguiriamos como siempre. Estoy convencida de que no me conto la verdad. Al final me enfade yo, porque tenia miedo mas que nada por los ninos, pero no quiso saber nada y me aseguro que eso solo tenia que ver con el. Es decir, que se descubrio a si mismo, seguro que sabia de que iba todo.
– ?Quiere usted decir que sabia quien lo amenazaba?
– Yo creo que sabia quien habia colocado la cabeza de caballo y al parecer lo consideraba una amenaza. En cualquier caso, la discusion termino con que yo recogi nuestras cosas, cogi a los ninos y nos fuimos a casa de mis padres. Y ya ve lo que ha pasado: ahora esta muerto. Y lo ultimo que hicimos fue discutir. Si no me hubiese ido quiza aun estaria vivo.
Susanna rompio a llorar. Knutas se levanto y le dio una palmadita en el hombro con torpeza. Fue a buscar servilletas y un vaso de agua y aguardo un momento para que Susanna Mellgren pudiera tranquilizarse.
– ?A que hora se fueron usted y sus hijos a casa de sus padres el domingo? -continuo con tiento.
– Fue despues de que ustedes estuvieran en nuestra casa. Staffan llego a casa a las siete y nosotros todavia estabamos alli. Nos fuimos a las ocho o una cosa asi -contesto y se sono ruidosamente.
– ?Que hicieron cuando llegaron alli?
– Nos instalamos en la casita de invitados que tienen en el jardin. Despues vimos un poco la tele y nos acostamos.
– ?Y al dia siguiente?
– Fuimos a la playa y pasamos alli todo el dia los ninos, mi madre y yo. Hizo un dia estupendo.
– ?Y por la tarde?
– Hicimos una barbacoa, nos sentamos fuera y bebimos un poco de vino. Mis padres y los ninos vieron una pelicula despues de la cena, no quisieron acompanarme al pub. Actuaba Smaklosa, uno de mis grupos favoritos. Pense que me vendria bien un poco de distraccion despues de todo lo que habia pasado.
