Kungsholmsgatan; tambien habia otra parada en Scheelegatan. Habia un solitario taxi de una extrana compania de las afueras. Llego a la redaccion a las nueve menos cinco. Esta estaba en silencio y vacia. Ingvar Johansson se habia ido a casa hacia tiempo y el equipo de noche estaba cenando en el restaurante. Se fue a su despacho y se dispuso a hacer algunas llamadas.

– ?Joder! Empiezas a ser un poco pesada -dijo su fuente.

– No seas tan engreido -respondio cansada-. Llevo trabajando catorce horas y empiezo a estar hasta las narices. Tu sabes lo que quiero y donde me tienes, venga. ?Una tregua?

El policia resoplo pesadamente al otro lado de la linea.

– Tu no eres la unica que lleva trabajando desde las siete de la manana.

– Sabeis quien es, ?verdad?

– ?Que te hace pensarlo?

– Tu sueles salir a tu hora, sobre todo al acercarse las grandes fiestas. Teneis algo entre manos.

– Claro que tenemos algo, siempre tenemos algo.

– ?Jesus! -exclamo ella.

– ?Mierda! No podemos soltar los datos de que estamos tras la pista del Dinamitero, tienes que entenderlo. Si no, desapareceria.

– ?Pero estais cerca?

– No he dicho eso.

– ?Pero lo estais?

El hombre no respondio.

– ?Que puedo escribir? -pregunto Annika cuidadosamente.

– Ni una linea; si no, todo se puede ir a la mierda.

– ?Cuando lo detendreis?

El policia permanecio en silencio unos segundos.

– Tan pronto como lo encontremos.

– ?Encontrar?

– Ha desaparecido.

A Annika se le puso la piel de gallina.

– ?Asi que sabeis quien es?

– Creemos que si.

– Dios mio -susurro Annika-. ?Desde cuando lo sabeis?

– Sospechamos desde hace un par de dias; ahora estamos lo suficientemente seguros y queremos interrogar a esta persona.

– ?Podemos participar? -pregunto rapidamente.

– ?En la detencion? No lo creo. No tenemos ni punetera idea de donde se encuentra esta persona.

– ?Sois muchos los que estais en ello?

– Todavia no, no hemos enviado ninguna orden de busca y captura nacional. Primero queremos controlar los lugares que conocemos.

– ?Cuando enviareis la orden de busca?

– Respuesta: no lo se.

Annika penso detenidamente. «?Como podria hacer para escribir esto sin escribir sobre esto?»

– Se lo que estas pensando -dijo el policia en el auricular-, y ya puedes estar olvidandote. Tomalo como una prueba. Te estoy dando mi confianza, asi que piensalo bien antes de utilizarlo.

La conversacion termino y Annika permanecio sentada en la habitacion polvorienta con el corazon desbocado. Probablemente era la unica periodista que lo sabia, y no podia hacer nada.

Fue a la redaccion para tranquilizarse y hablar con Spiken. Lo primero que vio fue una hoja, una copia impresa en blanco y negro del titular del periodico de manana. Decia: christina purhage lesbiana. su amante habla sobre sus ultimas horas.

Annika sintio que toda la sala daba vueltas. «No es verdad -penso-. ?Dios mio! ?De donde sale esto?» Fue con el ceno fruncido hasta el panel con el recorte, arranco el titular y lo tiro sobre la mesa delante de Spiken.

– ?Que diablos es esto? -pregunto.

– La noticia de manana -respondio el jefe de noche imperturbable.

– No podemos publicarlo -arguyo Annika sin poder mantener la voz bajo control-. Eso no tiene nada que ver con la historia. Christina Furhage nunca hablo en publico sobre su sexualidad. No tenemos derecho a mostrarla de esta manera. Ella no lo quiso decir mientras vivia, y por eso no tenemos ningun derecho a hacerlo ahora que esta muerta.

El jefe de noche se estiro; junto las manos, las coloco en la nuca y se recosto tanto en la silla que parecia que iba a volcarla.

– No hay por que avergonzarse de que te gusten las mujeres. A mi tambien me gustan -sonrio.

Miro por encima del hombro para recibir el apoyo de los maquetistas alrededor de la mesa. Annika se obligo a ser concreta.

– Estaba casada y tenia hijos. ?Seras capaz manana de mirar a los ojos de la familia si publicas esto?

– Era un personaje publico.

– ?No importa, joder! -exclamo Annika y no pudo controlar su irritacion-. ?La mujer ha sido asesinada! ?Y quien diablos ha escrito el articulo?

El jefe de noche se incorporo con dificultad. Ahora estaba enfadado.

– Nisse ha conseguido una informacion cojonuda. Su fuente ha confirmado que era lesbiana. Tenia una relacion con la marimacho esa, Starke…

– ?Esa informacion es mia! -se indigno Annika-. Lo conte como un cotilleo en nuestra reunion despues del almuerzo. ?Quien es la fuente identificada?

El jefe nocturno coloco su rostro a solo diez centimetros del de Annika.

– Me importa una mierda de donde venga la informacion -bramo-. Nisse ha escrito lo mejor de manana. Si tu tenias los datos, ?por que diablos no escribiste el articulo? ?No es hora ya de que despabiles de una vez?

Annika sintio como caian las palabras. Le aterrizaron en el diafragma e hicieron aumentar su bola de estres de forma que los pulmones fueron demasiado pequenos. Se obligo a pasar por alto los ataques personales y se concentro en la discusion periodistica. ?Podia estar realmente tan equivocada? ?Era realmente la sexualidad de Christina Furhage la noticia de manana? Aparto ese pensamiento.

– Con quien follaba Christina Furhage es una frusleria -dijo en voz baja-. Lo interesante es quien la mato. Tambien es interesante que consecuencias tendra para los Juegos Olimpicos, para el deporte, para la reputacion de Suecia en el mundo. Tambien es importante saber por que fue asesinada. A mi me importa una mierda con quien se acostaba, a no ser que tenga que ver con su muerte. ?Y tu deberias pensar lo mismo!

El jefe de noche inspiro por la nariz y sono como si un ventilador entrara en accion.

– ?Sabes una cosa, jefa de sucesos? Estas totalmente equivocada. Deberias hacerte mayorcita antes de ser jefa. Nils Langeby tiene razon: al parecer no eres capaz de hacer tu trabajo. ?No te das cuenta de lo patetica que resultas?

La bola de estres exploto en su interior, sintio fisicamente como se rompia. El sonido desaparecio y relampagueo delante de sus ojos. Se sorprendio al descubrir que todavia estaba de pie, que podia percibir sensaciones, que aun podia respirar. Se dio la vuelta y se dirigio hacia su despacho, se concentro en caminar sobre el suelo de la redaccion, sentia los ojos de los periodistas como flechas en la espalda. Llego a su despacho y cerro la puerta. Se sento en el suelo, todo el cuerpo le temblaba. «No voy a morirme, no voy a morirme, no voy a morirme -penso-. Se me va a pasar, se me va a pasar, se me va a pasar.» No conseguia respirar y lucho por obtener aliento, el aire no entraba en sus pulmones y volvio a tomar de nuevo aliento, otra vez mas y al final le dio un calambre en el brazo. Comprendio que sufria hiperventilacion y tenia demasiado oxigeno en la sangre, se levanto tambaleandose hasta su escritorio, saco una bolsa de plastico del cajon inferior y respiro dentro. Intento recordar la voz de Thomas, «relajate y respira, relajate y respira, relajate y respira, esto va bien, pequena, inspira, no te vas a romper, carino, pequena Ankan, relajate y respira, relajate y respira…».

Las convulsiones pararon y se sento en la silla. Tenia ganas de llorar, pero se trago la sensacion y llamo a casa de Anders Schyman. Fue su esposa quien respondio y Annika intento parecer normal.

– Esta en una cena de Navidad en el area de recepciones -dijo la senora Schyman.

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