Annika llamo a la centralita y pidio que la pusieran con el area. Se dio cuenta de que hablaba de forma incoherente, que apenas podia hacerse entender. Despues de una larga pausa con barullo y ruidos de platos en el oido, oyo la voz de Anders Schyman.

– Perdona, perdona… que te moleste en la cena -dijo en voz baja.

– Seguro que tienes una buena razon -respondio Anders Schyman.

Se oia bullicio y risas por detras.

– Te pido disculpas por no haber podido estar en la reunion de las seis, tuve problemas en casa…

Comenzo a llorar, desconsoladamente y en voz alta.

– ?Que ha pasado? ?Le ha ocurrido algo a tus hijos? -pregunto Anders Schyman asustado.

Ella se recompuso.

– No, no, no fue nada especial, pero necesito saber si discutisteis en la reunion lo que Spiken va a sacar de titular, que Christina Furhage era lesbiana.

Annika solo oyo el bullicio y las risas durante algunos segundos.

– ?Que dices? -dijo por fin Anders Schyman.

Ella se puso la mano sobre el pecho y se obligo a respirar tranquila y normalmente.

– Su amante cuenta sus ultimas horas, segun el titular.

– ?Dios mio! Ahora mismo voy -anuncio el director y colgo.

Ella colgo el auricular, se apoyo en la mesa y lloro. Le temblaba todo el cuerpo. «No aguanto mas, no vale la pena, no puedo mas, me muero», pensaba. Supo que habia metido la pata, que habia quemado sus naves, que habia sido un atropello a su posicion. El sonido de su desesperacion salia por la puerta hacia la redaccion, por supuesto que todos entenderian que ella no aguantaba la presion, que ella era la empleada erronea, que su nombramiento habia sido un fiasco. Saberlo no ayudaba, no podia dejar de llorar, el estres y el cansancio se habian apoderado al final de ella, no podia evitar los temblores ni las lagrimas.

– Annika, Annika, ya esta bien, sea lo que fuere lo arreglaremos, Annika, ?oyes lo que te digo?

Contuvo la respiracion y levanto la cabeza. Estaba deslumbrada y dolorida. Era Anders Schyman.

– Perdona, yo… -balbuceo e intento secarse el maquillaje de la cara con el dorso de la mano-. Perdon.

– Toma mi panuelo. Sientate bien y secate, voy a buscarte un vaso de agua.

El director desaparecio por la puerta y Annika hizo mecanicamente como le habia pedido. Anders Schyman regreso con un vaso de plastico de agua fria y cerro la puerta tras de si.

– Ahora bebe un poco, y cuentame que ha pasado.

– ?Has hablado con Spiken sobre el titular? -pregunto.

– De eso me ocupare luego, no es tan importante. Sin embargo estoy preocupado por ti. ?Por que estas tan desconsolada?

Comenzo a llorar de nuevo, esta vez lenta y calladamente. El director espero en silencio.

– Sobre todo estoy cansada y agotada -dijo despues de recomponerse de nuevo-. Y Spiken dijo cosas que yo solo habia oido en mis pesadillas, que era una idiota inutil, que no daba la talla y…

Ella se reclino en la silla, ahora que lo habia dicho todo, se sentia mejor.

– El no tiene ninguna confianza en mi como jefa, eso esta bien claro. Seguramente hay muchos que son de la misma opinion.

– Quiza -contesto Anders Schyman-, pero eso no importa. Lo importante es que yo tengo confianza en ti, y estoy completamente seguro de que eres la persona correcta para este puesto.

Ella respiro profundamente.

– Quiero dejarlo -anuncio ella.

– No puedes -respondio el.

– Presento mi dimision.

– No la acepto.

– Quiero dejarlo ahora, esta noche.

– Lo siento pero no puedo. Habia pensado ascenderte.

Se calmo y miro fijamente a su jefe.

– ?Por que? -pregunto sorprendida

– No queria decirtelo todavia, pero a veces hay que cambiar los planes. Tengo muchos proyectos con respecto a ti, Annika. Sera mejor que te lo cuente, antes de que decidas abandonar la empresa para siempre.

Miro esceptica a Anders Schyman.

– El periodico se encuentra ante grandes cambios -informo el director-. No creo que hoy los empleados puedan imaginar lo grandes que seran. Tenemos que adaptarnos a nuevos departamentos, a la sociedad de la tecnologia y la informacion y al aumento de competencia por parte de los periodicos gratuitos, y sobre todo debemos impulsar nuestro periodismo. Para conseguir todo esto al mismo tiempo necesitamos jefes de redaccion que sean competentes en estos ramos. Estos no crecen en los arboles. O nos sentamos a esperar y desear que aparezca alguien asi, o podemos hacer que las personas en las que mas confiamos se preparen para afrontar los nuevos retos a tiempo.

Annika escuchaba con los ojos abiertos de par en par.

– Yo trabajare como mucho diez anos mas, Annika, quiza solo cinco. Debe haber gente que este preparada y que pueda ocupar mi puesto. No digo que seas tu, pero tu eres una de las tres personas en las que confio. Hay muchas cosas que debes aprender hasta entonces, entre otras a controlar tu humor. Pero todo esto son detalles de la totalidad que hacen que tu seas uno de los candidatos mas adecuados para sucederme. Tu eres creativa y rapida, lo cierto es que nunca habia visto nada igual. Te responsabilizas y aceptas los retos con la misma autoridad, eres estructurada, competente y tienes iniciativa. No voy a permitir que un jefe de noche idiota te eche de aqui, espero que lo comprendas. No eres tu la que se tiene que ir, es ese idiota.

La posible directora parpadeo sorprendida.

– Asi que apreciaria que esperases a dejarlo hasta despues de Ano Nuevo -continuo Schyman-. Hay un par de personas en la redaccion que te desean mal, y de la maldad es dificil protegerse. Hay que eliminarla. Deja que tome algunas medidas en la redaccion hasta entonces, y cuando todo lo del Dinamitero se haya calmado podremos hablar. Tambien me gustaria discutir tus estudios y que clase de cursos te convendria realizar. Deberiamos comenzar haciendo un plan sobre las posiciones que deberias ocupar hasta entonces. Es importante que aprendas la estructura de toda la redaccion; tambien debes tener conocimientos tecnicos y de organizacion del resto de la empresa. Tienes que ser aceptada y respetada en todas partes; eso es importantisimo, y tu seras la elegida si lo hacemos todo bien.

Annika estaba boquiabierta. No podia creer que lo que oia fuese verdad.

– ?De verdad has pensado en todo esto? -pregunto sorprendida.

– Esta no es ninguna propuesta para ser directora, es una recomendacion para que sigas trabajando y adquiriendo experiencia para que en el futuro el puesto pueda ser tuyo. No me gustaria que le contaras esto a nadie de momento, solo a tu marido. ?Que dices?

Annika se turbo.

– Gracias -dijo ella.

Anders Schyman sonrio.

– Ahora tomate unas vacaciones hasta despues de Ano Nuevo. Tus dias libres deben ser tan largos como el Himalaya.

– Habia pensado trabajar manana por la manana, y no quiero cambiar eso solo porque Spiken se haya portado como un imbecil. Espero poder tener mi imagen de Christina Furhage lista para entonces.

– ?Algo que podamos publicar?

Movio la cabeza apenada.

– En realidad no lo se. Debemos hablar sobre ello en detalle. Es una historia terriblemente tragica.

– ?Que interesante! Nos ocuparemos luego.

Anders Schyman se levanto y salio. Annika permanecio sentada con una fuerte sensacion de paz interior y sorpresa. Era tan facil volver a sentirse bien, se necesitaba tan poco para borrar una noche negra de desesperacion… Una verdadera satisfaccion; despues era como si esa ejecucion publica fuera, en la redaccion, no hubiera tenido lugar.

Se puso el abrigo, busco la salida trasera, cogio un taxi en la parada y se dirigio a casa.

Thomas ya estaba dormido; ella se quito los ultimos restos de maquillaje, se lavo los dientes y se metio en la

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