– Ya veo por que te gusta tanto.

– ?Acaso es un comentario acerca de mi falta de buen gusto?

– Depende de cuan seguro te sientas de lo que recomiendas.

– Hablas como si fueras psiquiatra.

– No soy psiquiatra, pero si soy madre y eso me convierte en algo asi como una experta en la naturaleza humana.

– ?Ah, si?

– Eso es lo que le digo a Kevin.

Garrett tomo un sorbo de su cerveza.

– ?Ya hablaste con el hoy?

Ella asintio y tambien tomo un trago de su bebida.

– Solo tinos minutos. La esta pasando muy bien con su padre. David siempre ha sido bueno con el. Cuando Kevin va para alla espera divertirse.

Garrett la miro con curiosidad.

– No pareces estar muy segura.

Ella titubeo antes de continuar.

Bueno, solo espero que no se desilusione mas tarde. David y su esposa comenzaron una familia y tan pronto como el bebe crezca sera mas dificil que David y Kevin esten juntos a solas.

Garrett se inclino hacia el frente mientras hablaba.

– Es imposible proteger a nuestros hijos contra los desenganos de la vida.

– Lo se, te lo aseguro. Es solo que…

Guardo silencio y Garrett termino la idea por ella.

– Es tu hijo y no quieres verlo lastimado.

– Precisamente -algunas gotas de agua se habian empezado a condensar en la botella de su bebida y Theresa comenzo a desprender la etiqueta. Otra vez hacia lo mismo que a Catherine le gustaba. Garrett tomo otro sorbo de cerveza y obligo a su mente a concentrarse en la conversacion.

– No se que decir, salvo que si Kevin se parece en algo a ti, estoy seguro de que saldra adelante.

– ?A que te refieres?

El se encogio de hombros.

– La vida no es sencilla para nadie… ni siquiera la tuya. Al verte superar las adversidades, el tambien aprendera a hacerlo.

– Ahora eres tu el que parece psiquiatra.

– Solo te digo lo que aprendi mientras crecia. Tenia casi la edad de Kevin cuando mi madre murio de cancer. El hecho de ver a mi padre me enseno que debia continuar con la vida, sin importar lo que ocurriera.

– ?Tu padre vive aqui todavia? -pregunto ella.

– Si. Lo he visitado mucho ultimamente. Tratamos de reunirnos por lo menos una vez a la semana. Le gusta mantenerme por el buen camino.

Ella sonrio

– Igual que a la mayoria de los padres.

Llego la comida y ellos continuaron la conversacion mientras Comian. Garrett le conto algunas de las aventuras que habia tenido mientras navegaba en bote de vela o buceaba. Ella lo escucho, fascinada. Las historias que los hombres le contaban en Boston trataban, por lo general, de sus logros en el ambito de los negocios. Garrett le hablaba de las criaturas del mar que habia visto mientras buceaba y de lo que se sentia que lo persiguiera un tiburon martillo. En comparacion con la noche anterior, estaba relajado. Habia energia en la manera en que le hablaba, y a Theresa le parecio atractivo el cambio.

Cuando llego la cuenta, Garrett dejo la propina en la mesa y se levanto para que se fueran.

– ?Estas lista?

– Si tu lo estas, yo tambien. Y muchas gracias por la comida. Estuvo deliciosa.

Mientras se dirigian hacia la puerta del frente, ella esperaba que Garrett quisiera volver a la tienda de inmediato, pero el la sorprendio al sugerir algo diferente.

– ?Te gustaria caminar por la playa?

Al ella contestar que si, el la condujo a un costado del muelle y bajaron unos escalones. Cuando llegaron a la zona donde la arena esta mas dura, a la orilla del agua, los dos se detuvieron un momento para quitarse los zapatos.

Comenzaron a caminar en silencio, contemplando el paisaje

– ?Esta playa es parecida a las que estan en el norte? -pregunto Garrett.

– Si, a algunas, pero el agua es mucho mas calida aqui. ?Nunca has visitado las playas del norte?

– Nunca he salido de North Carolina.

Ella sonrio.

– Eres todo un viajero, ?eh?

El rio por lo bajo.

– No, pero no creo estarme perdiendo de mucho -despues de algunos pasos, cambio de tema-. Asi que… ?cuanto ti quedaras en Wilmington?

– Hasta el domingo. Tengo que volver al trabajo el lunes.

“Cinco dias mas”, penso el.

Pasaron algunos segundos antes de que Garrett volviera a hablar.

– ?Puedo hacerte una pregunta personal?

– Depende de la pregunta.

El se detuvo un momento, recogio un par de conchas y se las entrego.

– ?Sales con alguien alla en Boston?

Ella tomo las conchas y respondio.

– No.

– ?Por que no? Una mujer como tu debe tener de donde elegir.

Ella sonrio ante el comentario y lentamente comenzaron a caminar de nuevo.

– Gracias. Eres muy gentil al decir eso, pero no es tan sencillo, en especial cuando se tiene un hijo -se detuvo-. Y, ?que me dices de ti? ?Sales con alguien?

El nego con la cabeza.

– No. Supongo que no conozco a nadie en este momento con quien quiera salir.

– ?Eso es todo?

Era el momento de la verdad y los dos lo sabian. Theresa sintio como se tensaba hasta la ultima fibra de su ser.

– Estuve casado -dijo Garrett-. Ella murio.

– Lo lamento -respondio Theresa en voz baja.

– Sucedio hace tres anos. Desde entonces perdi el interes por salir con alguien o por buscar pareja -guardo silencio.

– Debes sentirte solo algunas veces -comento Theresa.

– Asi es, pero trato de no pensar mucho en eso. Me mantengo ocupado en la tienda y eso me ayuda a que pasen los dias.

Al ver que Garrett se quedo en silencio, Theresa le pregunto:

– ?Como era ella?

– ?Catherine? -se le seco la garganta-. ?De verdad te interesa saberlo?

Una parte de el queria que Theresa comprendiera. A pesar suyo se perdio en el pasado una vez mas.

– Ho1a, corazon -saludo Catherine mientras levantaba la mirada desde el jardin-. No te esperaba en casa tan temprano.

– Tuvimos menos clientes en la tienda esta manana y se me ocurrio que podria venir a casa para comer y ver como te sientes.

– Ya estoy mucho mejor.

– ?Crees que haya sido gripe?

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