cortas. Raya larga, raya corta, raya larga otra vez, ahora dos cortas. Cuando acabe, todo el perimetro interior de la silueta estaba bordeado por lo que parecia un inocente pespunteo.
–?Listo? – pregunto.
–Todavia no. – Del pequeno costurero que siempre llevaba en el bolso saque unas tijeras y con ellas recorte la forma dejando un borde de apenas un centimetro a su alrededor.
–Ha dicho que queria algo asociado con una modista, ?no? – dije entregandosela-. Pues aqui lo tiene: el patron de una manga de farol. Con el mensaje dentro.
La linea recta de sus labios apretados se fue poco a poco transformando en una levisima sonrisa.
–Fantastico -murmuro.
–Puedo preparar patrones de varias piezas cada vez que me comunique con usted. Mangas, delanteros, cuellos, talles, punos, costados; dependera de la longitud. Puedo hacer tantas formas como mensajes tenga que transmitirle.
–Fantastico, fantastico -repitio en el mismo tono sosteniendo aun el recorte entre los dedos.
–Y ahora tendra que decirme como se lo voy a hacer llegar.
Aun se tomo unos segundos para seguir observando mi obra con un ligero gesto de asombro. La deposito finalmente en el interior de su maletin.
–De acuerdo, sigamos. Nuestra intencion es que, si no hay contraorden, nos transmita informacion dos veces por semana. En principio, los miercoles a primera hora de la tarde y los sabados por la manana. Hemos pensado que la entrega debera realizarse en dos sitios distintos, ambos publicos. Y en ningun caso mediara el menor contacto entre usted y quien la recoja.
–?No sera usted quien lo haga?
–No, siempre que pueda evitarlo. Y, sobre todo, nunca en el lugar asignado para las entregas de los miercoles. Dificil lo tendria: hablo del salon de belleza de Rosa Zavala, junto al hotel Palace. Ahora mismo se trata del mejor establecimiento de ese tipo en Madrid o, al menos, del mas reputado entre las extranjeras y las espanolas mas distinguidas. Debera hacerse clienta asidua y visitarlo con regularidad. En realidad, es muy deseable que llene su vida de rutinas de manera que sus movimientos sean altamente previsibles y parezcan del todo naturales. En ese salon hay una estancia nada mas entrar a la derecha donde las clientas se despojan de sus bolsos, sombreros y ropa de abrigo. Una de las paredes esta por completo cubierta de pequenos armarios individuales donde las senoras pueden dejar esas pertenencias. Usted utilizara siempre el ultimo de estos armarios, el que hace angulo con el fondo de la estancia. En la entrada suele haber una muchacha joven no excesivamente espabilada: su trabajo consiste en ayudar a las clientas con sus enseres, pero muchas de ellas se encargan de hacerlo solas y rechazan su ayuda, asi que no resultara anormal que usted lo haga tambien; dejele despues una buena propina y quedara contenta. Cuando abra la puerta de su armario y se disponga a dejar en el sus cosas, esta tapara su cuerpo casi por completo, de manera que se intuiran sus movimientos, pero nadie podra ver nunca lo que hace y deshace dentro de el. En ese momento, sera cuando se encargue de sacar lo que tenga que hacernos llegar, enrollado en forma de tubo. No le llevara mas que unos segundos. Debera dejarlo en la balda superior del armario. Asegurese de empujarlo hasta el fondo, de manera que nunca sea posible detectarlo desde fuera.
–?Quien lo recogera?
–Alguien de nuestra confianza, no se preocupe. Alguien que esa misma tarde, muy poco despues de que usted salga, entrara en el salon para peinarse igual que usted lo habra hecho con anterioridad y utilizara su mismo armario.
–Y ?si esta ocupado?
–No suele estarlo porque es el ultimo. No obstante, si se diera el caso, utilice el anterior. Y, si este tambien lo estuviera, el siguiente. Y asi sucesivamente. ?Le queda claro? Repitamelo todo, por favor.
–Peluqueria los miercoles a primera hora de la tarde. Utilizare el ultimo armario, abrire la puerta y, mientras dejo mis cosas dentro, del bolso o del sitio donde lo lleve guardado sacare un tubo en el que habre liado todos los patrones que tengo que entregarle.
–Sujetelos con una cinta o una banda elastica. Disculpe la interrupcion; prosiga.
–Dejare entonces el tubo en el estante mas alto y lo empujare hasta que toque el fondo. Despues, cerrare el armario e ire a peinarme.
–Muy bien. Vamos ahora con la entrega de los sabados. Para estos dias hemos previsto trabajar en el Museo del Prado. Tenemos un contacto infiltrado entre los encargados del guardarropa. Para estas ocasiones, lo mas conveniente es que llegue al museo con una de esas carpetas que utilizan los artistas, ?sabe a que me refiero?
Recorde la que utilizaba Felix para sus clases de pintura en la escuela de Bertuchi.
–Si, me hare con una de ellas sin problemas.
–Perfecto. Llevela consigo y meta dentro utiles de dibujo basicos: un cuaderno, unos lapices; en fin, lo normal, podra conseguirlos en cualquier parte. Junto a eso, debera introducir lo que tenga que entregarme, esta vez dentro de un sobre abierto de tamano cuartilla. Para hacerlo identificable, prenda sobre el un recorte de tela de algun color vistoso pinchado con un alfiler. Ira al museo todos los sabados sobre las diez de la manana, es una actividad muy comun entre los extranjeros residentes en la capital. Llegue con su carpeta cargada con su material y con cosas que la identifiquen dentro, por si hubiera algun tipo de vigilancia: otros dibujos previos, bocetos de trajes, en fin, cosas relacionadas una vez mas con sus tareas habituales.
–De acuerdo. ?Que hago con la carpeta cuando llegue?
–La entregara en el guardarropa. Debera dejarla siempre junto con algo mas: un abrigo, una gabardina, alguna pequena compra; intente que la carpeta vaya siempre acompanada, que no resulte demasiado evidente ella sola. Dirijase despues a alguna de las salas, pasee sin prisa, disfrute de las pinturas. Al cabo de una media hora, regrese al guardarropa y pida que le devuelvan la carpeta. Vaya con ella entonces a una sala y sientese a dibujar durante al menos otra media hora mas. Fijese en las ropas que aparecen en los cuadros, simule que esta inspirandose en ellos para sus posteriores creaciones; en fin, actue como le parezca mas
