– A descontar de mi parte, claro -anadio Dave, confiando en endulzar el trato-. Digamos 60.000 dolares por el pasaje, que tambien pago yo…
– Un barco de un millon y medio de dolares -dijo Al-, que piensas abandonar o tirar a la basura, ?es asi?
– Si, asi es. Mi hipotesis es que las autoridades dedicaran los primeros dias a buscar nuestro yate o el que tengamos que robar. Eso en el caso de que investiguen. Recordad que es dinero ilegal. Si alguien viene a investigar, me imagino que primero buscaran en las Azores, pensando que es el lugar mas cercano donde podemos descargar el botin.
– Pareces haber pensado en todo -dijo Nudelli.
– He tenido cinco anos para pensarlo bien, Tony -dijo Dave encogiendose de hombros.
– Es un plan atractivo, tengo que admitirlo. Solo le veo un problema.
– ?Cual?
Nudelli cabeceo y dijo:
– Tu. El problema eres tu, Dave. No consigo imaginarte como pirata. ?Has matado alguna vez a alguien?
– No, no puedo decir que lo haya hecho.
– No tienes que avergonzarte. Pero es un hecho que la primera vez es la mas dificil. ?No es asi, Al?
– La mas dificil. En un trabajo como el que has descrito, no seria recomendable que dudaras a la hora de apretar el gatillo.
Dave lo penso un momento, tratando de ofrecer alguna garantia de que no vacilaria. Deliberadamente pregunto:
– Por cierto, ?que tal esta el ojo de Willy?
– Ese capullo imbecil -gruno Al-. Puede que vaya recto ahora que has eliminado la mitad de sus opciones visuales.
– La forma en que manejaste a Willy fue impresionante. Willy no es un nino de teta. Pero esos tipos de los yates rusos… puede que no levanten las manos tan facilmente. Puede que no sean tan estupidos como Willy. Puede que tengas que llevarte a uno o dos por delante -dijo Nudelli.
– Puede ser -respondio Dave.
– Bueno, pues ese es nuestro problema. Como los analistas politicos dirian de un candidato, es una cuestion de caracter -dijo Al.
Era una pregunta justa. Dave confiaba en no tener que matar nunca a nadie y estaba mas o menos seguro de que podria llevar a cabo el plan con la minima violencia. Pero eso no era lo que un tipo como Tony Nudelli queria oir. Queria ver una muestra convincente de su sangre fria, y lo unico que se le ocurria era Harry Lime. ?Que le habria dicho Harry a este tipo?
– Lo que quieres saber es si estoy preparado para quitarle la vida a alguien si tengo que hacerlo. Creo que es una pregunta justa -dijo Dave con una indiferencia divertida, al estilo de Harry.
Se levanto y fue hasta las ventanas y, mirando por entre las persianas, interpreto su escena. Confiaba en que Tony y Al no fueran muy aficionados al cine.
– ?Que puedo decir? Excepto que nadie piensa en terminos de seres humanos hoy dia, Tony. Los gobiernos no lo hacen, entonces ?por que tendriamos que hacerlo nosotros? Hablan del pueblo y del proletariado y yo hablo de los imbeciles. Es lo mismo. Ellos tienen sus planes quinquenales y yo tambien. -Se volvio de cara a ellos y sonrio, laconico-. Los muertos son muertos felices. No se pierden mucho con lo que hay aqui, los capullos.
Penso que le habia salido bien. Ligero, divertido, despiadado, con una excusa superficial para su propia conducta. Si hubiera empezado a hablar de lo duro que era y de que podia matar sin dudarlo, Nudelli no se lo habria tragado. Tenia demasiada experiencia en el negocio de matar para tragarse algo demasiado categorico. Claro que Dave no era ningun Orson Wells, pero tampoco Tony Nudelli era exactamente un Joseph Cotten. De todas formas, Tony tenia razon en una cosa. A Dave le habria salido mejor el discurso si hubiera llevado sombrero. Para meterse del todo en el papel. Un sombrero de fieltro negro, como el de Harry.
– Me gustaria que entraras en esto, ?sabes? -dijo para rematar la jugada-. No tengo nadie en Miami en quien pueda confiar de verdad.
8
Fue el
Pater, Avila y Azimuth Marine no eran conocidos por el departamento, pero el tercer hombre si. Era Chico Diaz, el hombre de confianza que Rocky Envigado tenia al mando de sus sicarios. En cuanto Kate se puso al dia de las investigaciones del DLEF, fue a hablar con Kent Bowen.
– Joder, Kate, ?querrias explicarme todo eso otra vez? -dijo Bowen bostezando.
– Es un poco complicado, senor -admitio Kate.
– ?Complicado? Cono, Kate, suena como un culebron.
– Vera, senor, Azimuth Marine es una de las principales companias de gestion y marketing de yates de lujo. Administracion, marketing del charter, contratacion de tripulacion, lo que quiera. Tienen representantes en casi todos los puertos de escala, desde Fort Lauderdale a Hong Kong.
Bowen adopto una expresion dolida.
– Kate, por favor, solo el resultado final, si no te importa. Se me endurecen las arterias con esto.
Kate sintio que enrojecia de irritacion. Nunca antes habia trabajado con un jefe con unos modales tan relajados como Kent Bowen. «Solo el resultado final», no era la forma de trabajar del FBI. En la Academia de Quantico, se insistia en que habia que construir un cuadro completo de la investigacion. Y la investigacion no era una hoja de calculo que habia que resumir en una simple declaracion de perdidas y ganancias. Y ahora este capullo paternalista…
– Creo que hemos encontrado el barco, senor.
– ?Lo habeis encontrado? ?Por que no empezabas por ahi?
– Porque suponia que querria saber exactamente que me hace creer que lo hemos encontrado, senor. El proceso intelectual y de razonamiento…
– Esto es el FBI, Kate. No el MIT. Nosotros nos movemos dentro del nivel de lo razonable. Duda razonable, sospecha razonable, esto y aquello razonable. Los «exactamente» dejalos para algun capullo con chaqueta blanca y una regla de calculo en el culo. En el tiempo que lleva recorrer el camino que va de lo razonable a lo exacto, podriamos perder un arresto.
– Si, senor.
– Asi que calculas que esa Azimuth Marine ha proporcionado un yate a motor a Rocky Envigado, ?es eso?
Mordiendose el labio, Kate respondio:
