obstaculo ?no?
– Tienes razon, claro.
Nudelli se inclino, pellizco la mejilla de Al y luego le dio un suave cachete.
– Yo solo me preocupo por tus negocios, Tony.
Nudelli miro el extremo humedo de su puro y cabeceo pensativo.
– No sabia que fueras de la ciudad de Jersey -dijo Al. -No se si era yo o algun otro pobre bastardo. -?Que paso con la judia? Esa de la que te enamoraste. -?Como cono quieres que lo sepa?
Jimmy Figaro conducia en ese momento el gran BMW a traves del canal Rickenbacker, al sur de donde tenia sus oficinas. La carretera pasaba a gran altura sobre Biscayne Bay y ofrecia al poco interesado pasajero de Figaro una vista incomparable de los edificios de la avenida Brickell recortados contra el horizonte. La primera isla era Key Virginia, que en un tiempo se utilizo para albergar la comunidad negra de Miami y una gran planta depuradora de aguas residuales. La siguiente era Key Biscayne. Conduciendo con un solo dedo, porque todo era mas relajado en Key Biscayne, Figaro bajo por el bulevar Crandon en direccion sur hacia cabo Florida, antes de girar hacia el oeste para coger la avenida del Puerto.
Figaro miro hacia Dave y le dijo:
– La casa de Tony esta un poco mas abajo en la misma calle donde vivia Richard Nixon.
– Dicky El Tramposo. Si, encaja.
– ?Eres democrata?
– ?Cual es la diferencia para un mal sujeto como yo?
– ?No has votado nunca por alguien?
– Claro. Vote por el representante de los presos en Homestead. Se podia escoger entre un violador y un asesino. Escogi al asesino.
– ?Quien gano?
– El asesino.
– ?Y fuera?
– Fuera no importa quien te representa, el asesino o el violador.
– No es mucho como filosofia politica.
– Despues de estar en prision, solo hay una filosofia politica que importe, y es no volver alla dentro.
El coche se deslizaba ahora suavemente a traves de una comunidad inmaculadamente cuidada, bordeada de pinos australianos y cocoteros, con un palacio blanco tras otro, como si fueran pasteles de boda.
Figaro cambio de tema y dijo:
– Harbor Bayfront Villas es uno de los lugares mas selectos de Miami. La casa de Tony esta justo sobre la bahia.
– Casi nada.
Figaro disminuyo la velocidad y giro para tomar una via privada, deteniendose al llegar a una verja donde dio al guardia los nombres de los dos. Este los comprobo en una lista y luego les indico con un gesto que cruzaran la barrera que se estaba levantando.
– Aqui tenemos la ultima palabra en esplendor europeo -comento Figaro con entusiasmo.
– Fuera de Europa, puede que tengas razon -Dave sonrio-. Te gusta esto, ?eh, Jimmy?
– ?No le gustaria a todo el mundo? -asintio Figaro-. Quiero decir, ?no te gustaria vivir aqui?
Se detuvieron frente a una construccion de dos plantas, abierta a la bahia y dotada al completo con muelle y pescantes. Dave observo el yate a motor de treinta metros de largo que estaba anclado alli y luego se dedico a contemplar la casa. Techada con teja romana, con sus columnas y arcos de silleria y su patio con fuente, parecia que la hubieran trasplantado alli desde una colina de la Toscana.
– No hay ninguna duda -dijo Dave- de que me gustaria poder permitirme vivir aqui. Pero si pudiera, entonces dedicaria el dinero a vivir en algun sitio agradable, como Londres o Paris. Miami es una mierda.
– En lo que hace a comida y mujeres, todo son gustos… -dijo Figaro.
– Y Miami es una hamburguesa con queso.
Bajaron del coche y fueron hasta la puerta de entrada, donde les hicieron pasar a un vestibulo en forma de atrio, con el suelo de marmol y una escalinata de piedra curvilinea. Uno de los guardaespaldas de Nudelli cacheo a Dave y luego un mayordomo los acompano escaleras arriba hasta una opulenta biblioteca con las paredes recubiertas de madera de caoba, donde Nudelli y Al Cornaro los esperaban, sentados dentro de un circulo de sofas chesterfield de piel verde. Los dos se levantaron y atravesaron la alfombra de Bujara de color de aguamarina, y Dave dejo que lo abrazara el hombre que habia ordenado que le rompieran los dedos.
– Fijate Al -dijo Nudelli-; echale una mirada a este hombre. Cinco anos en prision y parece que haya pasado el verano en Palm Springs. Cono, Dave, tienes un aspecto estupendo. Pareces una jodida estrella de cine.
– Tu tampoco tienes mal aspecto, Tony -respondio Dave pacientemente.
Nudelli palmeo con fuerza su propia barriga.
– Me mantengo en forma, ?sabes? Nado cada dia. Vigilo lo que como. ?Quereis algo de comer? ?Una bebida? Tenemos de todo. Incluso un jodido servicio de plata. Somos como el puto Admiral's Club.
– No, nada, gracias, Tony.
– ?Jimmy?
– Solo un cafe.
– Miggy -Nudelli se dirigia al mayordomo-, dos cafes.
Se sentaron en el interior del circulo.
Nudelli dijo:
– Cinco anos.
Dave dijo:
– Si, cinco anos.
– Hiciste bien.
– En aquel momento, me parecio que era lo acertado, Tony.
– Dave, respecto a ese pequeno malentendido con Willy Barizon…
– Olvidalo. Son cosas que pasan.
– Me alegra que te lo tomes asi, Dave.
– ?Sabes?, despues de la imprevista visita de Willy me puse a pensar en ti, Tony. Y me dije: «Dave, mientras estabas dentro, Tony sabia donde estabas y que estabas haciendo». Es una variante de lo que Maquiavelo dice sobre las prioridades complejas, Tony. Si estas ahi puedes detectar los problemas en el momento mismo en que empiezan y resolverlos enseguida; pero si no estas, solo te das cuenta del problema cuando ya es demasiado tarde.
– Me han dicho que has estudiado. ?Es verdad? Maquiavelo, ?eh? Suena italiano.
– De Florencia.
– La noche que estabas con Benny Cecchino…
– Quieres decir en el restaurante donde le disparaste.
– Si. ?De que hablabais?
Dave se encogio de hombros y respondio:
– Un asunto de negocios. ?De que otra cosa querria nadie hablar con Benny?
– ?Le debias dinero?
– No -dijo Dave con una sonrisa-. No llegue a hacerlo. Tu subita entrada en escena liquido esa posibilidad.
– ?Sabes?, Benny tenia una boca como una V8.
Dave respondio:
– No era nada mio, pero, por lo que se, se lo tenia bien ganado.
– Muy amable por tu parte -Nudelli parecia compungido-. Yo tenia un genio mas vivo entonces. Bueno, pero eso fue hace cinco anos. Y cinco anos es mucho tiempo. Estoy seguro de que no es necesario que te lo recuerde, a ti precisamente.
Dave espero a que Tony Nudelli dijera algo mas y, como no lo hizo, decidio pasar al proposito de la reunion que habia pedido.
– Hablando de negocios, Tony, tengo una propuesta que me parece que te interesaria. -Dave abrio su ordenador portatil-. Es la mejor idea que hayas oido nunca.
