– Y ella dice: «?Cuantos tios tienen mujeres que puedan hacer esto? Tendrias que estar contento. Es fresca y no te cuesta ni un jodido centavo. Con el dinero que me das para llevar la casa, tienes suerte de que no te de esto cada manana, rata que eres un rata».
Tony dijo:
– Tu mujer es una tia de cojones, Al. La adoro. Es una obra de arte. Parece un remolcador, pero la adoro.
Se seco las lagrimas de los ojos con el cuello del albornoz.
– ?Y que paso a continuacion?
– Que me comi los jodidos cereales, eso es lo que paso -dijo Al.
Los dos hombres rompieron a reir. Al se calmo primero.
– Bueno, era eso o quedarme sin cereales, ?no?
– Joder -dijo Tony con un suspiro y volviendose a poner las gafas-. ?Como pudiste hacerlo?
Por una vez, Al se encogio de hombros sin saber que decir.
– Oye, dime, Al, ?a que cono sabia?
La cara de Al se contrajo mientras trataba de recordar.
– Caliente, claro. Un poco como la desnatada que te dan en esos envases de McDonald's. Yo prefiero la leche de vaca, pero al pequeno Al parece gustarle. Nunca parece tener bastante.
– Esa Madonna. Es algo serio.
Solo pensar en la enorme pelirroja le hacia poner los pelos de punta. Dios sabe que aspecto tendria cuando estaba en casa. Ya era bastante malo cuando iba vestida para salir a cenar. Al contrario que Al: Al se esforzaba por vestir bien. No como lo haria Nudelli, pero se esforzaba. Ahora mismo llevaba una camisa de Gianni Versace, de color amarillo y de aspecto caro que parecia la funda de seda de un cojin, una especie de vaqueros de piel negra, pensados para que los llevara alguien mucho mas delgado que Al, un cinturon blanco de piel de serpiente y botas vaqueras rojas; por no hablar del monton de oro que exhibia por todas partes. Nudelli penso que Al parecia el arbol de Navidad de un negro, aunque, para Miami, se podia decir que iba bien vestido.
La gente de Florida no distinguia el culo de la mierda cuando se trataba de ropa y Al no era una excepcion. Siempre que salian del soleado estado, Tony hacia que Al llevara un traje de Brooks Brothers, con una camisa y una corbata adecuadas. Un traje queria decir negocios. Nudelli era anglofilo: zapatos ingleses, trajes ingleses; siempre compraba cosas inglesas.
Al dijo:
– He hablado con Jimmy Figaro.
– Ese lameculos.
– Quedamos que traeria a Dave Delano aqui a las once.
Habia un reloj en la pared, detras de Tony, pero no tenia ganas de darse la vuelta. Estaba un poco cansado despues de su clase de natacion.
– ?Que hora es?
Al miro el reloj.
– Las diez y media.
– ?Que opinas?
– Tu y el seguis siendo amigos. Eso es lo que Delano dijo, segun Willy. Quiere garantizartelo. Yo lo encuentro razonable.
Nudelli asintio con la cabeza, pensativo.
– Un chico sensato.
– Venir aqui con Jimmy es una jugada inteligente. Muestra que no te guarda rencor por lo que sucedio. El tipo tiene huevos, tienes que reconocerselo.
– Eso lo demostro cuando hizo de jodido oftalmologo para Willy.
– Willy debe de estar perdiendo su toque.
– Eso o que Delano aprendio algo cuando estaba en la carcel.
– Puede ser.
Nudelli dijo:
– Esa propuesta de negocios suya…
– Algo grande, es lo que dijo Willy.
– Entra en la trena como un tio de las loterias y se figura que ha salido como un ladron de alto nivel. ?No te jode!
– Escuchale. Puede que aprendiera algo mientras estaba cumpliendo la condena. Y que preparara un plan. En cinco anos hay tiempo mas que suficiente para que pueda ocurrirsele a uno algo constructivo.
– Supongamos que no me gusta este montaje. ?Me apunta con una pistola a la cabeza o que? Supongamos que no le ayudo a poner en marcha ese plan suyo. ?Va a ir a los federales y contarles que fui yo quien se cargo a Benny Cecchino? Piensa en eso un poco ?quieres?
– Joder, Tony, tienes mas suposiciones ahi que el jodido Stephen King. Tuvo la boca cerrada todos estos anos, ?no? Cumplio la condena hasta el final. Si hubieras querido cargartelo podias haberlo hecho hace cinco anos y te habrias ahorrado doscientos de los grandes. ?Que ha cambiado? No lo entiendo.
– ?Quieres saberlo?
– Quiero saberlo.
– De acuerdo, te lo dire. Hace cinco anos no sabia que Delano no era el verdadero nombre del tipo. Creia que era italoamericano, como tu y como yo. Pero resulta que su papaito era ruso. Bueno ya sabes la buena opinion que tengo de esos barbaros retrasados. Pero, por si fuera poco, resulta que es un asqueroso judio.
– Oye, ?es que nunca hemos hecho negocios con los judios antes? Esto es Miami, Tony. Una ciudad abierta. Fueron los judios los que ayudaron a convertir este sitio en una ciudad de negocios. Meyer Lansky. Gente asi. Ademas, por lo que se, solo es medio judio. Su madre es irlandesa.
– Nunca subestimes a un judio, Al. Ni aunque solo lo sea a medias. Sigue mi consejo y viviras mucho mas. No me entiendas mal. No soy antisemita. Dejame que te cuente: hace casi cincuenta anos, cuando estaba en Jersey City, conoci a una tia judia y me enamore de ella. La mejor en la cama, y tu conoces a Sindy. Habria hecho cualquier cosa por aquella fulana, incluido casarme con ella. Queria hacerlo, incluso se lo pedi varias veces. Le di un anillo de Tiffany's y todo. Pero siempre salia con la misma historia. Decia que no podia hacerle eso a sus padres. Yo le dije que no le pedia que se lo hiciera a sus padres, lo que le pedia era que me lo hiciera a mi. Pero no, no podia casarse fuera de su religion, decia. Yo le replicaba que mis padres tampoco iban a dar saltos de alegria cuando les dijera que no queria casarme con una catolica, que si creia que verme casado con una de la raza de los que habian matado a Cristo era un honor para ellos. Todo para nada. No hubo manera. Estaba enamorada de mi, pero no queria casarse conmigo. Al diablo con Shakespeare; al diablo con Romeo y Julieta y todo eso. Era como si no significara nada para ella. Y yo te pregunto, Al, ?que clase de gente puede hacer eso? Yo te lo dire. Los judios. No hay nada que pongan por encima de ser judio. Y se lo que me digo. Shakespeare hizo que Romeo y Julieta fueran italianos porque sabia lo que el amor significa para un italiano. No hay nada mas importante que lo que siente tu corazon, Pero habria tenido muchos mas problemas como escritor si Julieta hubiera sido una princesa judia, te lo digo yo. Esa si que habria sido una obra de teatro de puta madre. Me hubiera gustado verlo.
– No se, Tony. Delano no quiere joderte. Quiere hacer negocios contigo.
– Para un judio es lo mismo. Y no te olvides de los
?Entiendes lo que digo, Al? No fue italiano lo que aprendio, fue el jodido ruso. Lo que significa que no se lo que se propone; si se acuesta con esos caraculo subnormales o que. Ya tuve bastantes problemas con Rocky Envigado y aquellos cabrones colombianos para tener que ocuparme tambien de los
– Por lo que dice Willy
Nudelli dio unas cuantas chupadas a su puro pensativamente.
– Si, eso es verdad -reconocio.
– Escuchalo -dijo Al-. Despues de todo, los negocios son los negocios y lo personal nunca tiene que ser un
