– Titusville.
– Florida es el estado mas facil de reconocer de toda la Union.
– Si, es verdad -dijo Kate, pensando que al menos podian estar de acuerdo en algo.
– ?Sabes a que me recuerda cuando lo veo dibujado en el mapa, Kate?
Kate nego con la cabeza.
– Una pistola. Canon corto, culata grande. Un poco como la Ladysmith que tu llevas. Cada vez que veo el dibujo de ese estado en una senal de carretera, es un recordatorio de por que estoy aqui.
– ?Y por que esta usted aqui, senor?
– Para luchar contra el crimen. Esta es la capital del crimen de los Estados Unidos. ?No lo sabias? -Pero Bowen no esperaba una respuesta-. Sobre todo debido a toda esa escoria que ha venido a establecerse aqui desde Cuba, Haiti o la Republica Dominicana.
– Me parece que eso es un poco…
– Titusville. Eso esta mas al norte, en la costa -dijo Bowen.
– Si.
– ?Siempre te gustaron los barcos?
– Siempre, desde el
– ?El
– Cuando era nina, saliamos en el barco de mi padre a ver los lanzamientos del Centro Espacial de Cabo Kennedy. Era la mejor vista en muchos kilometros a la redonda. Si, casi toda la vida me he movido entre barcos.
– Bien, tu conoces los barcos, pero yo conozco la ley. Probablemente sabras que fui ayudante del sheriff en la ciudad de Dodge antes de incorporarme al FBI.
Kate asintio aburrida.
– Claro que eso fue hace muchos anos. Y Dodge ya estaba limpia antes de que yo llegara. -Solto la conocida risita que Kate habia aprendido a odiar-. El viejo Wyatt Earp se encargo de eso. Una de las razones por las que me incorpore al FBI fue para escapar de alli. Pero no antes de aprender el oficio a las malas. En la calle. En el unico sitio que hay para desarrollar el olfato. Y ahora mismo mi nariz me dice que, por lo menos, tendriamos que comprobar esa teoria mia, la del casco hecho con cocaina y todo eso. ?Dices que conoces los barcos?
– Si, senor.
– Entonces quiero que vayas a hablar con algunos constructores de barcos y les preguntes si puede hacerse. He oido lo que me has dicho sobre los depositos de combustible, Kate, pero me parece que te han dado gato por liebre. Esos chicos tienen mucha mas inventiva de la que crees. Nunca tienes que subestimar a tu oponente.
Kate le devolvio la sonrisa mientras el se daba golpecitos en la sien con el indice. Subestimar a su jefe empezaba a parecerle casi imposible.
– Piensa a lo grande. Eso es lo que ellos hacen. Eso es lo que yo hago. Esos cabrones no se ajustan al genero corriente. Y nosotros tampoco Kate. Y cuando veas si puede hacerse -y a mi francamente me sorprenderia mucho que no fuera posible-, bueno, entonces, quizas puedas organizar algun tipo de equipo que vaya a ese dique seco y eche una mirada mas de cerca al casco. Apuesto a que encontraras algun tipo de anomalia.
– Una anomalia, claro.
Kate se contuvo cuando estaba a punto de hacer un comentario que sabia que luego lamentaria. Queria decirle que, por supuesto, habia alguna clase de anomalia, sin ninguna duda. Normalmente su jefe tenia un cerebro dentro de su maldita cabeza.
Cuando conducia hacia su casa aquella noche, a lo largo de las calles bordeadas de higueras de Bengala de la zona norte de Miami, tenia sintonizada la Magic 102,7, una emisora para viejales, y sonaba una de las primeras canciones de los Rolling Stones, que le encantaba. Y aunque ya la habia oido miles de veces y se sabia la letra de memoria, mientras canturreaba, se dio cuenta de que estaba pensando en Kent Bowen y en como iba a demostrarle que se equivocaba.
El tiempo jugaba a su favor.
9
En la
– ?Tienes pasaporte?
– Lo tienes tu -dijo Dave.
– ?Ah, si?
– Tuve que entregarlo antes del juicio. ?Recuerdas?
– Si tu lo dices… ?Sera valido todavia?
– Tendria que serlo, si.
– Bien, dejame que le pida a Carol que lo busque y luego te vuelvo a llamar.
– Me alegro de que me lo hayas recordado. Hubiera tenido que llamarte de todos modos para preguntarte. ?Significa eso que el trabajo esta en marcha?
– Yo no se nada de ningun trabajo.
– Ah, si, ya me acuerdo. Tus necesidades son solo conocer lo basico.
– Lo unico que se es lo que Al Cornaro me ha dicho.
– ?Y es?
– Que tu y el volais a Costa Rica.
– ?Costa Rica? ?Que hay en Costa Rica?
– Un cafe bastante bueno, la ultima vez que miraron. Tal vez podrias traerme algunos granos.
– ?Por quien me tomas, Jimmy? ?Starbucks o algo parecido?
– Eso y un barco. Al dijo que te ha encontrado un barco.
– Estupendo. ?Dijo que clase de barco?
– El de
– Si, bueno, vuelve a llamarme mas tarde, Ismael. Por lo del pasaporte, ?vale?
San Jose, la capital de Costa Rica, esta a mil quinientos kilometros al sur de Miami y a dos horas y media de vuelo a bordo de un reactor de American Airlines lleno de turistas que iban en busca de surf dificil y sexo facil.
Dave regreso del lavabo a su asiento de primera clase y dijo:
– Este vuelo… ahi detras parece el de
–
– Una pelicula sobre surf. John Milius. Todo sobre la ola perfecta.
Al gruno y volvio a recostarse con su tercer martini al vodka.
– ?Sabes lo que eso significa para mi? ?La ola perfecta? Es Madonna diciendome adios cuando se va con los ninos a pasar seis semanas de vacaciones con su madre.
– Madonna es tu mujer, ?verdad?
– Verdad.
– ?Te importa si te hago una pregunta personal?
– No, si a ti no te importa que te parta la boca si te pasas de la raya.
– ?Por que sigues casado con ella? Quiero decir, todo el tiempo haces chistes a su costa.
– Son cosas de maridos. No lo entenderias. Ella y yo nos llevamos muy bien. Ella no hace preguntas y eso quiere decir que yo no le cuento mentiras. Como esto de ir a Costa Rica. ?Que hago cuando estoy alli? ?Quizas encontrar un par de bonitas
Al solto una risa soez y se acabo la bebida.
– Me alegra saber que el verdadero amor no ha muerto -dijo Dave.
