– ?Que te dije? ?No es algo especial este sitio? Cada vez que vengo aqui es como si me muriera y fuera a parar a un cielo de conejitas.

Dandole un Marlboro a la morena, Dave miro hacia el sueter rosa y luego de nuevo a Al. Sonriendo dijo:

– Rosa. Siempre me ha gustado lo rosa.

Encendio el cigarrillo de la chica, que se llamaba Maria, y luego uno para el. Las otras tres chicas ya se estaban sirviendo vasos de guaro. Pese a todas sus buenas intenciones, Dave estaba empezando a divertirse.

Al brindo por Dave con el aguardiente local y dijo:

– Todas hablan bastante bien ingles, asi que espero que puedas descifrar lo que te voy a decir. Son aptas para el consumo humano, si entiendes lo que quiero decir. Olvidate de la tension de Andromeda, ?vale? Lo que hacen es legal aqui, o sea que tienen que someterse periodicamente a un examen medico, en la Direccion General de Salud Publica; asi que todo esta controlado. La mercancia esta comprada y pagada, tanto si aprovechas tu opcion como si no, amigo mio. Es en beneficio de ellas tanto como en el tuyo. Despues de todo, ellas tienen que ganarse la vida. Asi que, tio, tu decides. A ellas tanto les da una cosa como la otra.

Al se bebio el vaso de guaro de un trago y vio que Dave continuaba sonriendo. Y anadio:

– Puedes leerles un poema o puedes ensenarles la polla, alla tu. Solo se amable, eso es todo.

Dave brindo por Al y luego por las dos chicas que se apretujaban contra el, una a cada lado.

– ?Yo? Yo soy Jay Leno, tio. Me quedare sentado y sere amable con cualquiera de los invitados que vengan al programa esta noche.

Al solto una risa procaz y dijo:

– Si no vengo a tu programa hoy, no sera por falta de estimulo.

Era bien pasada la una cuando Al anuncio que se iba con sus dos amigas ticanas al hotel antes de que estuviera demasiado bebido para juguetear. Dave habia disfrutado de la compania de Victoria y Maria. La noche habia sido relajada y alegre y no tenia deseo alguno de ofender a Al con una exhibicion demasiado evidente de mojigateria. Pero en la vida o eres un putero o no lo eres y hacia mucho tiempo que Dave habia decidido que el no lo era. Asi que resolvio dejarse llevar por la corriente y soltar a las chicas en cuanto Al se hubiera retirado a la suite presidencial del hotel con sus dos amigas.

Y eso es lo que hizo.

No hubo recriminaciones ni exhibiciones petulantes de rechazo. Las chicas lo aceptaron con tan buen humor como habian aceptado la invitacion de Al. Despues de que se marcharan en un taxi, Dave se dio una larga ducha fria y trato de convencerse de que habia hecho lo acertado. Cinco anos en Homestead ya eran degradacion suficiente para toda la vida. Ahora queria sentirse bien consigo mismo, sentir que controlaba donde iba y que hacia. Y para hacer una cosa asi hay que ser fuerte. Tener el poder de dominarte y dominar tus deseos. Ser un putero estaba lejos de ese proposito.

Se puso un albornoz y salio al balcon. Por encima del zumbido del trafico, oyo el rugido de un gran felino, un leon o un tigre atrapado en una jaula del cercano zoo. Imagino a la pobre bestia yendo arriba y abajo en la pequena jaula y por un momento recordo cuando el estaba en la celda en Homestead. Oyendo el horrible sonido de aquel espiritu inmovilizado mientras se entregaba a su desesperada danza ritual, arriba y abajo, arriba y abajo, midiendo sin cesar la celda con sus pasos, se dio cuenta de que, por primera vez desde que lo habian soltado, comprendia que significaba estar libre.

– ?Lo pasaste bien anoche?

Era una pregunta cruel, porque Al tenia el aspecto de una mierda del dia anterior. Su cara, normalmente morena y mate estaba palida y sudorosa y tenia unos ojos tan diminutos e hinchados como un par de serpientes irritadas. Si hubieran dejado su cabeza en un poste en algun lugar de la jungla, no habria tenido peor aspecto.

– Joder, Al, pareces una puta estrella de cine -dijo Dave burlon repitiendo las palabras de Tony Nudelli-. Te pareces a Ernest Borgnine en su dia libre.

Al susurro roncamente:

– ?Donde cono esta Chico con el todo terreno?

Tenian por delante un viaje de tres horas hasta Quepos, en la costa central del Pacifico. Aparcado enfrente, al lado del patio de estilo espanol del hotel, su conductor les esperaba en un Range Rover. Al subio lentamente al asiento de atras, solto un profundo suspiro que era casi un quejido y cerro los ojos inyectados en sangre.

Al cabo de media hora de viaje, Dave, que iba sentado delante, al lado de Chico, deseo haberse sentado atras, con Al. Casi con regocijo Chico le informo que Costa Rica tenia la tasa de mortalidad por accidentes de trafico mas alta del mundo.

– Pero no se preocupe, ?eh? -anadio-. Range Rover es muy bueno coche para carreteras de Costa Rica. Es coche ingles, pero muy duro. Creo que quizas las carreteras de Inglaterra sean tan malas como aqui. Los conductores ingleses tambien. Pero no es problema con el Range Rover. Este coche dice: fuera de mi camino, leches, hombre.

La A3, que llevaba desde las tierras altas de San Jose hasta la costa, era una via asfaltada, de dos carriles, con caidas verticales y curvas cerradas. Estaba en unas condiciones razonables solo hasta llegar a Carara. A partir de alli, Chico disminuyo la velocidad a la mitad por los muchos baches, algunos de los cuales habrian roto el eje de un vehiculo mas pequeno. Un crater del tamano del volcan los hizo saltar a todos por encima del techo, despertando a Al de su sueno resacoso por los excesos del dia antes.

Al cabo de un momento, Al dijo debilmente:

– Tengo que bajar.

Chico miro hacia atras por encima del hombro, vio el color de la cara de su pasajero y giro bruscamente hacia la derecha, saliendo de la carretera y parando cerca de unas tierras pantanosas y humeantes.

Al abrio la puerta y, olvidando la altura del coche, medio salio, medio cayo al suelo.

Chico lo observo mientras iba vacilante hacia el borde del pantano y luego, riendo, bajo la ventanilla para gritarle:

– Vigile, que hay cocodrilos y boas.

Miro a Dave y poniendo los ojos en blanco anadio:

– Si. Las boas, esas son peores que los cocodrilos. Muy agresivas.

– Pero no son venenosas.

– Quizas no, senor Dave, pero tienen dientes igual. Y vaya dientes que tienen. Si tengo que escoger entre una boa y una vibora, yo escogere siempre la vibora.

Tambaleandose, Al se detuvo, se inclino hacia delante, con las manos en las rodillas y empezo a vomitar. Dave salio del coche para orinar y luego se acerco hasta la melee de un solo hombre que era Al.

– ?Estas bien?

Al seguia con arcadas y Dave noto en la nariz una sensacion de asco cuando le llego un fuerte olor a esmalte de unas. Era el hedor del guaro. El liquido volvia a salir desde los intestinos de Al tan puro como si lo estuviera sacando directamente de una botella.

– ?Bien? -Al rio con una especie de grunido-. Estoy muy lejos de eso -dijo sin respiracion y luego tuvo mas arcadas.

Dave dijo:

– Alguien tendria que grabar ese sonido. Un tio de efectos sonoros para el cine. Anoche, en el canal por cable del hotel, daban esa pelicula de Mel Gibson. Al final le arrancan las tripas y las queman delante de su cara. Seguro que podian haberte utilizado en el estudio de grabacion, Al. Es un sonido medieval. Podria ser el inicio de una carrera totalmente nueva para ti.

– Lo que has de hacer cuando vomitas… es no parar… hasta que no has acabado… de lo contrario, no conseguiras lo que se supone que… -Siguieron unas cuantas arcadas mas-. Es cuestion de joderse y aguantar. - Eructo, vomito otra vez y luego escupio varias veces-. No abandonar… antes de acabar… a menos que tengas que hacerlo… -Un ultimo esfuerzo, coronado por otra arcada-…o tendras que repetir todo el proceso.

Jadeando, como si acabara de correr los cien metros lisos en esprint, Al se enderezo, respiro hondo y entrecortado y sonrio de una forma terrible.

Dave trago saliva vacilante y dijo:

Вы читаете Plan Quinquenal
Добавить отзыв
ВСЕ ОТЗЫВЫ О КНИГЕ В ИЗБРАННОЕ

0

Вы можете отметить интересные вам фрагменты текста, которые будут доступны по уникальной ссылке в адресной строке браузера.

Отметить Добавить цитату