comportarse.

– Ya que el y yo vamos a ser vecinos, supongo que mas vale que me digas como se llama.

Kate bebio un poco de cafe y miro hacia fuera por el parabrisas que iba de pared a pared, abstraida. Aunque aun no eran las diez, ya hacia calor. El Tropico de Cancer estaba solo a unas cien millas al sur. Segura de su tipo, queria ponerse un bikini, pensando en Dave; pero la idea de llevar algo mas revelador que un habito de monja con Bowen por alli le resultaba repulsiva. Esperaba poder tumbarse en el solarium que habia en el techo de la cabina de popa y tomar el sol mientras escuchaba el microfono oculto que uno de los estibadores habia colocado en el Britannia durante los trabajos de carga. El problema era que un unico aparato no resultaba suficiente y Kate iba a tener que instalar otro ella misma. Seguia sin decidir como vestirse.

Bowen siguio sonriendo durante el obstinado silencio de Kate.

– Tendra un nombre, ?no? Ese capitan del Juarista.

– Se llama David Delanotov y no es el capitan; es el propietario -dijo Kate rapidamente.

Casi en el acto se arrepintio de su presteza. Decirle algo a Bowen era igual que decirle demasiado, porque era obvio que estaba celoso.

– El propietario, ?eh? Igual que yo.

Bowen dejo que la sonrisa diera paso a su irritante risita.

– Tendria que haberlo sabido -dijo-. Tan pronto como lo vi me di cuenta de que teniamos algo en comun. - Bebio otro sorbo de cafe-. Los iguales se reconocen. Ya sabes como van estas. Y tambien entiendes de barcos. Asi que dime, Kate, ?cuanto crees que puede costar un barco como el Juarista?

Kate dudaba entre dejarlo en su impotente ignorancia o decirselo para que se sintiera insignificante. Finalmente, no pudo resistir la tentacion de restregarle la evidente riqueza de Dave por la cara.

– No se; quizas unos tres millones de dolares.

– Tres millones de verdes. Joder, debe de estar forrado.

– No es ni mucho menos el barco mas grande que hay aqui, Kent. El de Rocky tiene seis o siete metros mas que el de David.

– ?David? -dijo Bowen sonriendo-. ?Sabes cuanto me costaria reunir todo ese dinero? Puede que cincuenta anos.

– No me lo diga a mi. Digaselo a su representante en el Congreso.

– Y si eso se lo gasta en un maldito barco, ?puedes imaginar la clase de casa en la que debe vivir?

Kate descubrio que podia imaginar todo tipo de cosas relacionadas con David Delanotov y que la mayoria de ellas exigian que ella estuviera desnuda.

– ?Que es usted? ?Un agente inmobiliario?

– Mira, no te gastas mas en el barco que en la casa. Es logico pensar que la casa de ese tio tiene que valer tres o cuatro veces mas que su barco. Tiene que estar entre los siete u ocho millones de dolares. Imaginatelo. Por todos los santos.

Kate suspiro y contemplo la taza de cafe.

– ?Como se gana la vida? Un tipo tan joven. ?Roba bancos? ?Trafica con cocaina?

– Ya veo que no tiene problemas de imaginacion. Por lo que yo se trabaja en el Centro Financiero del bulevar Biscayne. Materias primas o algo asi.

– Eso es igual que robar un banco, o mejor. Esos tios son mas dificiles de pescar cuando se meten en algo. Fraude, trafico interno, esa clase de mierda.

– Pero, ?usted que es? ?De la Comision de Valores y Cambios? Kent, no tiene ni la mas remota idea de lo que habla. Ni siquiera conoce a ese tio.

– Conozco a los de su clase -insistio Bowen-. Quizas mejor de lo que crees; quizas mejor que tu.

Exasperada, Kate tiro el resto del cafe por el fregadero.

– No nos codeamos con multimillonarios cada dia, Kate. Es natural que sintamos curiosidad por ese tipo de personas, que nos deslumhren ellos y su riqueza.

– ?Es una observacion personal? ?Que quiere decir?

– Solo quiero que tengas cuidado, eso es todo. Tenemos un trabajo que hacer aqui. No dejes que nada te distraiga. No dejes que nadie te haga perder la cabeza. Ese tipo, por ejemplo.

– ?Sabe que le pasa? Todo esto tiene que ver con otra cosa -dijo Kate-. Y es que le incomoda personalmente que yo hable con otros hombres. Creo que esta celoso.

– ?Yo, celoso? Eso es ridiculo.

– A mi no me lo parece.

– Lo unico que quiero es que no te hagan dano. No quiero que lo jodas todo, ni en tu vida ni en la operacion.

Kate sonrio implacable.

– Y supongo que la forma en que se comportaba anoche con la capitana del Jade no entra por alguna razon en la categoria de estupido, ?verdad?

– Mira, Kate, yo soy un poco mayor que…

– Por lo menos en eso podemos estar de acuerdo. Sera mejor que no tiente su suerte y se salga de su papel, ?de acuerdo?

– Yo se cual es mi papel.

– ?No querra decir rollo? Porque por la historia que le conto a Rachel Dana parecia que fuera el dueno de Kansas.

– Eh, oye, espera un momento…

– No, espere usted un maldito momento. Esta tratando de hacer que me sienta culpable. De ponerme la zancadilla; bien, pues puede ahorrarse el esfuerzo. No me siento culpable ante nadie. Y, senor, no me sermonee sobre como tengo que concentrarme en el trabajo. Concentrarme en el trabajo me ha costado un marido. ?Se ha roto alguna vez su matrimonio debido al trabajo? Hay momentos de depresion. Y una de las cosas que te ayuda a superarlos es la idea de que tu trabajo significa algo. Que es importante. Que se nota. Asi que no me venga con sermones sobre mi trabajo. Eso se lo puede dejar al abogado que le lleva el divorcio a mi marido. Senor.

Kate salio rapidamente de la cocina y al cabo de uno o dos minutos Bowen la vio caminar por la pasalera alta del buque y detenerse para hablar con el propietario del Juarista. Bowen se acabo el cafe y luego fue al puente. Se sento en uno de los asientos del piloto, puso en marcha el scrambler digital y cogio el auricular de la radio.

– Aqui pavo en el heno llamando a pavo en la paja. Aqui pavo en el heno llamando a pavo en la paja. ?Me recibe? Corto.

Siguio una corta pausa llena del ruido de la estatica y luego Bowen oyo la voz del telegrafista de guardia en el Galveston.

– Pavo en el heno, aqui pavo en la paja, le recibo. ?Todo en orden?

– Pavo en el heno, todo en orden. Quiero que transmita un mensaje a la central del FBI en Washington. Que la division de archivos compruebe a David Delanotov: de, e, ele, a, ene, o, te, o, uve. Y tambien otras variantes de ese nombre. La ortografia nunca fue mi fuerte. Ademas, que comprueben tambien un barco llamado el Juarista: jota, u, a, erre, i, ese, te, a. Con matricula de San Diego, California. Quiero saber absolutamente todo lo que haya. Ah, una cosa mas. Toda esta informacion solo debera ser comunicada a peticion especifica mia. Soy el agente Kent Bowen. No debe ser revelada a menos que la pida personalmente. ?Lo ha entendido? Corto.

– Pavo en el heno, aqui pavo en la paja. Entendido. Corto.

– Aqui pavo en el heno, corto y cierro.

Bowen desconecto la radio y se recosto en el asiento de fina piel. Le impresionaba bastante que Kate supiera como manejar todas aquellas pantallas de ordenador. Varias veces habia observado como realizaba varias secuencias criticas -por lo menos, asi es como el las llamaba- y seguia sin tener ni idea de lo que habia hecho. Puede que ella supiera mucho de barcos, pero el sabia de investigacion y de cosas legales. Ser inquisitivo, averiguar cosas de la gente, saber exactamente con quien tratabas; todo eso te ayudaba a jugar con ventaja. Bowen estaba convencido de que, generalmente, los ricos tenian algo que esconder. Como decia el viejo proverbio: «Toda gran fortuna empezo con un delito». Seria interesante descubrir cual era el secreto de David Delanotov, y averiguar como reaccionaba Kate cuando se enterara de ello.

Вы читаете Plan Quinquenal
Добавить отзыв
ВСЕ ОТЗЫВЫ О КНИГЕ В ИЗБРАННОЕ

0

Вы можете отметить интересные вам фрагменты текста, которые будут доступны по уникальной ссылке в адресной строке браузера.

Отметить Добавить цитату