mujer dentro de otra. Ahi me tienes a mi haciendole el amor y resulta que era del FBI. No es que me fiara del todo de ella. Ya me conoces. Yo no me creo nada.

– Entonces, llegaremos a hacer un autentico ruso de ti -bromeo Gergiev-. ?Que estaba haciendo en el buque? ?Tu crees que nos vigilaban?

– En absoluto. Como te he dicho, es una larga historia. ?Ves este barco en el que estamos? Pues la suerte quiso que el FBI lo tuviera bajo vigilancia. No es solo dinero lo que cruza el Atlantico de contrabando. Los depositos de combustible de este barco estan llenos de cocaina. Y ella cree que ibamos detras de la droga.

Gergiev se quedo pensativo.

– Lastima -dijo al cabo de un momento.

– ?El que?

– Pensaba que es una lastima que no tengamos mas tiempo. Ahora hay un mercado enorme para la cocaina en Rusia. Por favor, no me digas cuanta hay ahi abajo.

– No solo hay cocaina; tambien hay tres cadaveres. Ya te lo he dicho; tuvimos algunos problemas.

– En ese caso me sentire mucho mas feliz cuando hayamos hundido este barco -Gergiev echo una mirada a Al, ahora dominado por dos musculosos marineros rusos-. ?Los muertos fueron de su cuenta?

– Solo en parte -Dave sacudio la cabeza y dijo-. Creo que le gusta matar a la gente. Hace diez minutos, estaba planeando matarme a mi.

– Entonces, ?que vas a hacer con el?

– Todo depende de que Kate siga decidida a ser una escrupulosa agente federal. Yo tenia esperanzas de poder convencerla de que viniera con nosotros.

Gergiev parecia dubitativo.

– Hay muchas mujeres en Rusia, Dave. Con la excepcion de las mujeres de nuestros politicos, la mayoria son muy hermosas. Un poco corruptas, quizas, pero eso no tendria que preocuparte.

– Esta es especial, Einstein. ?Alguna objecion?

Gergiev miro a Kate. Con una mirada vio la clase de mujer que era. Hermosa, sin duda; pero tambien fuerte, y orgullosa. Habia conocido a mujeres como ella; mujeres del Partido, cuando todavia habia un Partido. Mujeres de la KGB, cuando todavia habia una KGB. Puede que llevaran un ligero maquillaje y se vistieran de forma atractiva y femenina. Algunas de ellas quizas fingieran interes por tener un romance, pero siempre eran mas duras que los hombres. Siempre que habia un escandalo de espionaje y un agente se pasaba al otro lado, siempre era un hombre el que traicionaba a su pais, nunca una mujer. Y sin duda alguna, nunca una mujer como Kate. Era lo mismo con el matrimonio; siempre era el marido el que traicionaba, nunca la mujer. Las mujeres conocian el significado de la lealtad. Los hombres solo sabian como se deletreaba. Asi que Gergiev sabia que la respuesta de Kate seria no, aun si Dave tenia esperanzas de que fuera algo diferente.

Gergiev dijo:

– ?Objeciones? No, claro que no. Traela contigo. Estoy seguro de que la tripulacion del submarino estara encantada de tener una mujer atractiva a bordo.

– Gracias Einstein. Hablare con ella.

– Habla todo lo que quieras. Pero, Dave, no digas demasiado -anadio Gergiev dando unos golpecitos significativos en su reloj.

A desgana, Kate dejo que Dave la llevara a la cocina, donde le devolvio su identificacion y la placa del FBI, y donde le reitero que no estaba interesado en las drogas que habia a bordo del yate. Luego le explico lo del dinero. Le dijo:

– Es dinero de la droga. Tony Nudelli cree que el dinero es colombiano, pero en realidad pertenece a gente de Nueva Jersey. Da la casualidad que son amigos de Tony, amigos italianos. No les va a gustar cuando averiguen que Tony estaba detras de esto. Ese es mi regalo para el. Cree que esta quedandose con dinero facil de algun cartel, dinero que iba de camino a la Europa del Este para que lo blanquearan; en cambio se encontrara con que ha hecho unos nuevos y peligrosos enemigos.

Kate no parecio impresionada.

– Si quieres saber lo que pienso, es tu personalidad la que necesita un blanqueo -dijo.

– Quizas querrias encargarte tu.

– Ya estas metido en aguas bastante calientes.

– ?Te burlas de todos los hombres? ?O solo de los que conoces?

– No te hagas ilusiones. Yo no te conozco en absoluto. Solo eres un tipo con el que me acoste. La mayor parte del tiempo tuve los ojos cerrados, ?te acuerdas?

Dave sonrio incomodo.

– Puedes tratar de convencerte de que fue asi, si quieres, Kate. ?Quien sabe? Quizas puedas escribir tu informe y decir que habia un pistolero solitario y nadie en las verdes colinas. Quizas incluso puedas mostrar una bala magica. Pero yo he visto la pelicula de lo que paso entre tu y yo, Kate. Y no tiene nada que ver con la forma en que tu lo has descrito.

Kate se encogio de hombros desdenosamente.

– No es solo la Comision Warren la que puede ocultar cosas. Y cuando se trata de lo que paso entre nosotros, yo soy Earl Warren y Richard Nixon y Oliver North todo en uno. En mi cabeza esta pelicula ya esta montada. Las tijeras ya han hecho su labor. Se han cortado escenas cruciales; cortado ?lo oyes?

– Corta todo lo que quieras, Kate -dijo Dave-; pero ?quien de los dos es mas deshonesto? Yo robo dinero. Tu te enganas a ti misma. Y no es una mentira cualquiera ?eh?; es la peor clase de mentira. Es la clase de mentira que puede impedirte ser feliz.

– ?Cambiando una vida recta por otra deshonrosa? Eso no vale ni siquiera diez centavos por dolar. Una cosa tengo que decir en tu favor, Van; estas lleno de sorpresas. Siempre pense que la gente de tu clase no daba valor alguno a los sentimientos.

Dave suspiro.

– Bueno, tenia que probarlo. ?Hay alguna ley que lo prohiba, Kate?

– Ninguna que yo sepa -Kate sacudio la cabeza y se seco una lagrima rapidamente-. ?Sabes?, cuando te conoci pense que eras el hombre perfecto.

– Me confundes con aquel otro tipo, el de la Biblia. A ese en el que piensas, lo crucificaron.

– Conocias a Shakespeare y a Pushkin.

– Cuando estas en prision, haces todo tipo de nuevos amigos.

– No tenia que acabar asi.

– Recuerda que has sido tu quien lo ha dicho. Cuando estes de vuelta en Miami. Yo se que yo lo recordare.

– ?Y donde estaras tu?

– Murmansk, San Petersburgo, Riga.

– Suena a frio.

– Llevan muchas pieles en Rusia. ?No te gustan las pieles, Kate? Estarias magnifica con un abrigo de armino.

– Para ser sincera, odio pensar en causar tantas molestias a todos esos arminos.

– No sera por mucho tiempo. Tengo intencion de viajar.

– Con todos los enemigos que te has ganado, tendras que hacerlo.

– Quizas incluso volver a Estados Unidos, cuando no haya peligro.

– Asegurate de avisarme con tiempo, para que te reserve una celda en una bonita prision -Kate sacudio la cabeza-. Ni siquiera lo pienses, Dave. Solo que vea algo parecido a un perro anorado en los anuncios por palabras del Miami Herald te perseguire como si te llamaras doctor Richard Kimball.

– Te estare esperando.

– No te molestes. Llegare sin avisar.

– Ya lo supongo.

Kate noto que volvia a sonrojarse; pero esta vez no era de furia.

Dave sonrio y dijo:

– ?Sabias que el sonrojo se considera una prueba de sensibilidad moral?

– ?Que sabras tu de eso!

Вы читаете Plan Quinquenal
Добавить отзыв
ВСЕ ОТЗЫВЫ О КНИГЕ В ИЗБРАННОЕ

0

Вы можете отметить интересные вам фрагменты текста, которые будут доступны по уникальной ссылке в адресной строке браузера.

Отметить Добавить цитату