militar.
– ?Como es, tio Lawrence?
– ?Snubby? Hace muchos anos que le conozco y puedo asegurar que es un buen mozo.
– Esto es muy perturbador – dijo lady Mont, volviendo a coger el loro.
– Querida tiita, estoy completamente inmunizada. -Pero, ?lo esta lord Snubby? Siempre he procurado que en Lippinghall se respetasen las conveniencias. Tal como estan las cosas, Adrian me hace tener algunas dudas, pero – anadio, dejando el loro encima de la repisa de la chimenea -, es mi hermano favorito. Por un hermano favorito una puede hacer muchas cosas.
– Todo ira bien, Em – intervino sir Lawrence -. Yo vigilare a Dinny y a Diana, y tu puedes vigilar a Adrian y a Snubby.
– Cada ano que pasa, tu tio se vuelve mas frivolo, Dinny. Me cuenta unas historias de lo mas escandalosas.
Se acerco a sir Lawrence y este le poso una. mano sobre un brazo.
Dinny penso: «El Rey Rojo y la Reina Blanca».
– Bueno, adios, Dinny – dijo su tia repentinamente -. He de retirarme. Mi masajista sueca viene tres' veces por semana. Estoy adelgazando de veras. – Escudrino a Dinny de arriba- abajo -. Me pregunto si podria hacerte engordar un poco.
– Estoy mas gorda de lo que parece.
– Yo tambien. Es algo desesperante. Si tu tio no fuese un palo de telegrafos, me importaria menos.
Ladeo el rostro y Dinny le dio un sonoro beso.
– ?Que beso tan agradable-! Hacia anos que no me daban uno asi. En general, los que recibo son como picotazos. ?Vamos, Polly! – Y salio contoneandose.
– Tia Em tiene muy buen aspecto.
– Esta muy bien, querida. Solo que tiene la mania de creer que ha engordado. Lucha contra la gordura con unas y dientes. Nuestras comidas estan compuestas de los mas variados. Vegetales. En Lippinghall las cosas marchan mejor, porque Augustine sigue siendo tan francesa como hace treinta y cinco anos, cuando nos la trajimos con nosotros de nuestro viaje de novios. Es la misma excelente cocinera de siempre. Por suerte, a mi no hay nada que me engorde.
– Tia Em no esta gruesa. – Desde luego que no.
– Ademas tiene un porte magnifico. Nosotros no somos asi.
– El porte desaparecio con Edward – repuso Lawrence -. Ahora las piernas se alargan. Os alargais todos como si: estuvieseis a punto de dar un salto y huir con la presa. He intentado adivinar lo que sucedera en el futuro. Logicamente tendran que caminar dando brincos, pero es posible que se vuelva a las poses languidas.
– Tio Lawrence, ?que clase de hombre es en realidad ese lord Saxenden?
– Es uno de los que ganaron la guerra a base de no tener jamas una opinion. Solia decir cosas de este tipo: «He pasado un fin de semana en Cooquers. Estaban los Capers y Gwen Blandish. Ella estaba llena de energia y tenia muchas cosas que contar sobre el frente polaco. Yo tenia unas cuantas mas. Hable con Capers. Era del parecer que los alemanes estaban hartos. No estuve de acuerdo con el. Luego la emprendio con lord T. El domingo vino Arthur Prose. Calculaba que los rusos poseian dos millones de fusiles, pero afirmo que se hallaban sin municiones. Dijo que la guerra terminaria el mes de enero. Estaba aterrorizado por el numero de nuestras bajas. ?Si hubiese sabido lo que yo sabia! Estaba tambien lady Thripp con su hijo, que perdio el pie izquierdo. Una mujer encantadora. Prometi visitar su hospital y darle algunos consejos sobre su administracion. Nos sirvieron una comida excelente. Jugamos a tirar confites. Mas tarde llego Alich, y dijo que durante el ultimo ataque perdimos cuarenta mil hombres, pero que los – franceses perdieron aun mas. Exprese la opinion de que esto era muy serio, pero nadie la acepto».
Dinny rio.
– ?Habia de veras gente asi?
– ?Y mucha, querida! Hombres de valia inapreciable. ?Que hubieramos hecho sin ellos? El modo con que mantenian altos la moral y el valor y la forma en que brillaban en la conversacion, eran cosas que habia que verlas para creerlas. Y casi- todos ganaron la guerra. Saxenden era especialmente responsable. Tuvo un papel activo desde el principio hasta el fin.
– ?Que papel?
– El del que sabe muchas cosas. Juzgando por lo que se dice, sabia mas cosas el que todos los demas juntos. Ademas es de fuerte constitucion y le gusta demostrarlo. Es un gran deportista, le encantan los yates y creo que jamas ha estado enfermo.
– Me estoy anticipando el placer de conocerlo.
– ~ Snubby -suspiro su tio – es uno de esos hombres de los que vale mas guardarse. ?Quieres quedarte aqui esta noche, o te vuelves a casa?
– Esta noche he de regresar. Saldre a las ocho, por la estacion de Paddington.
– En tal caso te acompanare. Atravesaremos el Park, comeremos algo en Paddington y luego te dejare acomodada en el tren.
– No te molestes por mi, tio Lawrence.
– ?Quieres que te permita atravesar sola el Park y que pierda la oportunidad de que me detengan bajo la acusacion de estar paseando con una joven? ?Jamas! Podriamos incluso sentarnos en un banco y probar suerte. Tu eres precisamente un tipo de muchacha de las que perturban a los ancianos. Hay algo de boticeliano en ti, Dinny. Vamonos.
Eran las siete de aquella tarde de septiembre cuando entraron en Hyde Park y, pasando bajo los platanos, caminaron sobre la hierba marchita.
– Es demasiado temprano -dijo sir Lawrence – debido a la hora de verano. La inmoralidad empieza a las ocho. Dudo que el sentarnos nos sirviera de algo. Dinny, ?sabrias reconocer a un policia en traje de paisano? Es una cosa muy necesaria. El bombin – por temor a recibir un porrazo en la cabeza demasiado de repente -, la tendencia a perder el aspecto profesional y un toque de eficiencia en los labios, son cosas que completan su denticion en el Cuerpo. Luego esta el detalle de los ojos mirando al suelo cuando no te miran a ti y el peso del cuerpo apoyado sobre los dos pies, como si se estuviesen dejando tomar las medidas por algun sastre. Siempre llevan botines, desde luego
Dinny- se rio por lo bajo.
– ?Sabes que podriamos hacer, tio Lawrence? Simular que quiero trabar conversacion contigo. En Paddington Gate debe de haber un policia. Yo me entretendre un ratito por alli y, cuando tu aparezcas, me acercare a ti. ?Que tendria que decir? Sir Lawrence arrugo la frente.
– Por lo que puedo recordar, una frase mas o menos como esta: «?Que tal, querido? ?Estas libre esta noche?» -Bueno, paso adelante. Hare mi papel justamente bajo las fauces del policia.
– Se daria cuenta del truco, Dinny. – i Ya haces marcha atras…!
– ?Hace tanto tiempo que nadie toma en serio una de mis proposiciones! Ademas, «la vida es una cosa real, la vida es una cosa seria», y su fin no es la carcel.
– Tio, me has desilusionado.
– Estoy acostumbrado a ello, querida. Cuando seas seria y venerable, veras como tambien tu desilusionaras a la juventud.
– Pero piensa que podriamos hacernos dedicar columnas enteras en los diarios durante varios dias. Caso
– Soil – dijo sir Lawrence -. Un tio al dia ante el tribunal es suficiente. Eres mas peligrosa de lo que creia, Dinny. – En serio, tio, ?por que tienen que detener a esas muchachas? Todo eso pertenece al pasado, cuando las mujeres estaban esclavizadas.
– Soy completamente de tu parecer, Dinny; pero la conciencia no conformista todavia perdura en nosotros. Ademas, la policia necesita hacer algo. Es imposible reducir el numero de policias sin aumentar el paro. Y un Cuerpo de Policia sin ocupacion resultaria peligroso para las cocineras.
– ?Un poco de seriedad, tio!
