– Es solo un chico del barrio. Esta manana ha venido a la tienda y ha preguntado por Katie; me ha dado la sensacion de que esperaba encontrarla alli. Pero apenas se conocian. Me ha parecido un poco raro, pero no creo que tenga ninguna importancia.

De todos modos, Whitey apunto el nombre del chico en la libreta.

– ?Crees que salia con Katie? -le pregunto Sean,

– No.

– Nunca se sabe, Jim -comento Annabeth.

– Ya lo se -remarco Jimmy-. Pero nunca hubiera salido con un chico asi.

– ?Por que no? -pregunto Sean.

– Porque no.

– ?Que te hace estar tan seguro?

– ?Joder, Sean! ?Me estas interrogando sin piedad!

– No lo estoy haciendo, Jim. Solo te estoy preguntando por que estas tan seguro de que tu hija no salia con el tal Brendan Harris.

.Jimmy espiro aire por la boca, miro el techo y contesto:

– Un padre sabe esas cosas, ?de acuerdo?

Sean decidio dejar el tema de momento, Le hizo un gesto a Whitey para que captara el mensaje.

– Bien, ya que estamos hablando de eso, ?con quien salia? -pregunto Whitey,

– En este momento no salia con nadie- respondio Annabeth. Que nosotros supieramos.

– ?Que saben de los ex novios? ?Es posible que hubiera alguno que estuviera resentido con ella? ?Algun tipo que ella hubiera dejado o algo asi?

Annabeth y Jimmy se miraron; Sean noto que sospechaban de alguien.

– Bobby O'Donnell-respondio Annabeth al cabo de un rato.

Whitey dejo el boligrafo encima de la libreta, se les quedo mirando por encima de la mesa y les pregunto:

– ?Estamos hablando del mismo Bobby O'Donnell?

– No lo se -respondio Jimmy-. ?Trapichea con coca y hace de chulo? ?De unos veintisiete anos?

– Es el mismo tipo -afirmo Whitey-. Le hemos detenido varias veces por delitos que ha cometido en el barrio durante estos dos ultimos anos.

– Pero aun no han podido acusarle de nada.

– Bien, senor Marcus, en primer lugar, soy policia estatal. Si este crimen no se hubiera perpetrado en Pen Park, ni siquiera estaria aqui. Casi toda la zona de East Buckingham esta bajo jurisdiccion municipal y, por lo tanto, no puedo hablar en nombre de la policia de esta ciudad.

– Se lo contare a mi amiga Connie -dijo Annabeth-, Bobby y sus amigos le hicieron volar su floristeria por los aires.

– ?Por que? -pregunto Sean.

– Porque ella se negaba a pagarles -contesto Annabeth.

– ?Por que tenia que pagarles?

– Pues precisamente para que no la hicieran saltar por los aires contesto Annabeth, y luego bebio otro sorbo de cafe.

«Esa mujer es muy dura. Quien se meta con ella, lo tiene jodido», penso de nuevo Sean.

– Entonces -prosiguio Whitey-, su hija salia con el.

Annabeth asintio con la cabeza y anadio:

– Si, pero no duro mucho. Unos cuantos meses, ?no es asi, Jimmy? Lo dejaron el noviembre pasado.

– ?Como se lo tomo Bobby? -pregunto Whitey.

Los Marcus volvieron a intercambiar miradas; luego Jimmy dijo:

– Una noche hubo una pelea. Se presento en casa con su perro guardian, Roman Fallow.

– ?Y que paso?

– Que les dejamos bien claro que debian marcharse.

– ?Les dejamos? ?A quien se refiere?

– Algunos de mis hermanos viven en el piso de arriba y en el de abajo del nuestro -contesto Annabeth-. Son muy protectores con Katie.

– Los Savage -le explico Sean a Whitey.

Whitey volvio a dejar el boligrafo encima de la libreta, se pellizco el rabillo del ojo con las yemas de los dedos indice y pulgar, y pregunto:

– ?Los hermanos Savage?

– Si. ?Que hay de malo?

– Con el debido respeto, senora, me preocupa que esto pueda convertirse en algo muy feo. -Whitey ni siquiera alzo la cabeza y empezo a masajearse la nuca-. No tengo ninguna intencion de ofenderla, pero…

– Eso es lo que suele decir la gente cuando esta a punto de hacer un comentario ofensivo.

Whitey la miro con una sonrisa de sorpresa y remarco:

– Sus hermanos, tal como ya debe de saber, tienen cierta reputacion.

Annabeth, devolviendole la sonrisa con una de las suyas, tan distantes, respondio:

– Ya se como son mis hermanos, sargento Powers. No hace falta que se ande con rodeos.

– Un amigo mio que trabaja para la Unidad de Delitos Mayores me conto hace unos cuantos meses que O'Donnell armo un lio tremendo porque queria pasarse al negocio de la heroina y al de los prestamos. Y segun tengo entendido, esos campos son exclusivamente territorio de los Savage.

– No; en las marismas, no.

– ?Como ha dicho, senora?

– En las marismas, no -repitio Jimmy, con la mano sobre la de su mujer. Le esta queriendo decir que no hacen esa mierda en su propio barrio.

– Solo en cualquier otro barrio -insinuo Whitey, y dejo aquellas palabras sobre la mesa durante un momento-, En cualquier caso, eso deja un vacio de poder en las marismas, ?no es asi? Un vacio que puede ser muy rentable. Y eso es precisamente, si no me han informado mal, lo que Bobby O`Donnell ha estado intentando explotar.

– ?Y?- espeto Jimmy levantandose un poco del asiento.

– ?Y?

– ?Y que tiene esto que ver con mi hija, sargento?

– Tiene mucho que ver -respondio Whitey, mientras extendia los brazos-, Mucho, senor Marcus, porque lo unico que necesitaban ambas partes era una pequena excusa para iniciar la batalla. Y ahora ya la tienen.

Jimmy nego con la cabeza, y una mueca de amargura empezo a aparecerle en las comisuras de los labios.

– ?O no lo cree asi, senor Marcus?

Jimmy alzo la cabeza y contesto:

– Lo que creo, sargento, es que mi barrio va a desaparecer muy pronto. Y la delincuencia desaparecera con el. Y no sera a causa de que los Savage o los O'Donnell o tipos como usted trabajen duramente contra ellos. Sucedera porque los tipos de interes estan muy bajos y porque los impuestos de propiedad cada vez son mas altos, y porque todo el mundo quiere volver a la ciudad porque los restaurantes de las afueras son una mierda. Y toda esta gente que se esta mudando a este barrio no es el tipo de gente que necesitara heroina, ni los bares en cada manzana, ni que se la chupen por diez dolares, la vida les va bien y les gusta su trabajo. Tienen un futuro, planes de inversiones y bonitos coches alemanes. Por lo tanto, cuando vengan a este barrio, y ya lo estan haciendo, la delincuencia y la mitad del barrio desapareceran. Asi pues, no me preocuparia mucho de que Bobby O'Donnell y mis cunados se declarasen la guerra. No quedara nada para repartir.

– De momento, les quedan los derechos -apunto Whitey.

– ?De verdad piensa que O'Donnell mato a mi hija? -le pregunto Jimmy.

– Creo que los Savage podrian considerarle sospechoso. Y creo que alguien deberia convencerles de que no es asi hasta que nosotros hayamos tenido tiempo de llevar a cabo nuestras indagaciones.

Jimmy y Annabeth estaban sentados al otro lado de la mesa y, aunque Sean intentaba leer sus rostros, no pudo conseguir ninguna respuesta.

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