tiene ni idea de donde han salido, las rayas sangrientas y la clave de sol trazada con las tizas de colores que usan los sastres invaden sus suenos desde entonces. Por eso, cuando por casualidad oye la descripcion de su sueno por la radio, pierde el norte. A partir de entonces, todo hubiera seguido por los derroteros habituales (lo mas probable es que le hubieran colgado el sambenito de algun diagnostico psiquiatrico) si no hubiese sido por Valentin Kosar. Hombre abierto, sociable y, lo mas importante, nunca indiferente y siempre bondadoso, le habla de la extrana enfermedad de Vica a cualquiera que quiera oirle, entre otros a su companero Bondarenko, que trabaja en Cosmos. Bondarenko no puede menos de recordar que ya habia leido en alguna parte algo sobre la dichosa clave de sol de color verde. A cualquier otro el detalle le habria entrado por un oido y salido por otro, a cualquiera menos a Kosar. Decide llamar a Boris Kartashov y contarle su conversacion con Bondarenko.
Nastia se callo y se sirvio mas cafe.
– ?Decide llamar? Y luego ?que ocurre? -pregunto Liosa con impaciencia.
– Y luego no hay mas que conjeturas. Puedo suponer que si que le llamo. Boris estaba de viaje, el contestador grabo el mensaje. Vica, que tenia las llaves del piso de Boris, fue a su casa, escucho los mensajes del contestador, oyo lo que decia Kosar y llamo a Bondarenko. Este intento encontrar el manuscrito pero no pudo. No obstante, como tenia ganas de ayudar a aquella joven guapisima, se ofrecio para acompanarla a ver al autor del manuscritro desaparecido, a Smelakov. Quedaron en ir alli dos dias mas tarde, el lunes, pero Vica no aparecio, y Bondarenko pronto se olvido de la chica. Una semana mas tarde encontraron a Vica estrangulada y con senales de torturas. Ademas, la encontraron cerca del pueblo donde vive Smelakov. Hay que suponer que si habia ido a verle, aunque, por algun motivo, prescindio de la compania de Bondarenko.
– Espera -dijo Liosa torciendo el gesto-, no acabo de comprender cuales son aqui los hechos y cuales las suposiciones.
– Kosar iba a llamar a Kartashov, es un hecho, el propio Bondarenko lo ha confirmado. Vica tenia las llaves del piso de Kartashov, esta comprobado. Vica habia ido a ver a Bondarenko, quien busco el manuscrito porque ella se lo pidio, no lo encontro y quedaron en ir a ver al antiguo juez, lo dice asi el propio Bondarenko en sus declaraciones. Pero el que Kosar hubiera llamado a Boris para dejarle el nombre y el telefono de Bondarenko y que Vica hubiera ido al piso de Boris y hubiese escuchado los mensajes son suposiciones.
– Bueno, comparadas con el numero de hechos, tus suposiciones no son demasiadas. Y se ajustan a los hechos aceptablemente. Venga, adelante.
– No se que hay adelante. Lo unico que se es que alguien muy interesado en echar tierra al asunto del ano setenta se entera de que Vica ha estado en la editorial y se propone ir a ver a Smelakov. Vica no oculta su interes en el manuscrito perdido y tampoco oculta como se ha hecho con el telefono de Bondarenko. El hecho siguiente perfectamente comprobado es que el mensaje de Kosar fue borrado del contestador. Como conjetura, puedo decir que los que mantuvieron a Vica secuestrada durante una semana entera, antes de matarla, le quitaron las llaves del piso de Boris, fueron alli y borraron la grabacion. Y luego mataron a Kosar.
– ?Como que «mataron»?
– Un atropello. El conductor se dio a la fuga y hasta este momento sigue sin identificar. Kosar murio casi en el acto. Vica y Kosar estan muertos, el mensaje, borrado; por lo tanto, todas las pistas que podrian conducir a Cosmos estan cortadas.
– ?Y por que demonios se han tomado esas descomunales molestias?
– ?Ojala lo supiese! Pero esto no es todo. Despues de abrir el caso del asesinato, se emprenden esfuerzos mas descomunales aun por evitar que se resuelva el crimen. Al principio se intenta imponer a la instruccion la hipotesis de la locura de Vica, que se marcho de casa no se sabe adonde y cayo en manos de un canalla. Luego, cuando salio a la luz el nombre de Brizac y las dudas sobre la salud mental de la chica se desvanecieron, pasaron a hacer presiones directas, primero a mi y luego a Lartsev. El resultado lo has visto con tus propios ojos esta misma noche.
– ?Pero que tiene que ver Lartsev con todo esto?
– Obligaron a Volodya a tergiversar las declaraciones de los testigos de modo que respaldasen la hipotesis que les interesaba. Cuando no funciono, la emprendieron conmigo, pero durante unos dias me ayudaste a lidiarlos. Comprende, Liosik, esa gente se anda con mucho ojo. Hace tiempo que tratan con Lartsev y saben que le vuelve loco pensar que a su hija le pueda ocurrir algo. No les habla como un profesional sino como un padre que por salvar a su hija haria cualquier cosa. Han detectado su punto debil, le conocen bien. En cambio, conmigo no lo ven tan claro, mi comportamiento les resulta confuso, no encaja en sus esquemas, y todavia no han decidido si soy tonta o demasiado lista. Por eso han decidido que algun otro les saque las castanas del fuego. Han secuestrado a la hija de Lartsev y le han ordenado obligarme a hacer lo que ellos digan. Porque, si hasta este momento Volodya les ha obedecido, seguira obedeciendoles en adelante. En cambio, conmigo no pueden tener esa clase de garantias.
– No se -dijo Liosa encogiendose de hombros-. Yo en su lugar…
– Ahi esta -incidio Nastia con dureza-. Tu en su lugar. Pero tu eres Liosa Chistiakov, con tu cerebro y tus experiencias. El, en cambio, es Volodya Lartsev y ha vivido su propia vida, con sus miserias y sus tesoros, posee un caracter propio, unas experiencias personales. Todos somos distintos, por eso todos actuamos de forma distinta. Muchos de nuestros males se deben justamente a que queremos aplicar a los demas nuestra propia vara de medir.
– ?Cuando le devolveran a su hija? ?Podemos hacer algo tu y yo para que se la devuelvan antes?
Nastia no le contesto. Estaba mirando a los posos de cafe de la taza, como si alli pudiera esconderse la respuesta a la pregunta de Liosa.
– ?Me oyes? -insistio este-. ?Que se puede hacer para ayudar a la nina?
– Me temo que nada -respondio Nastia con un hilo de voz.
– ?Que quieres decir?
– La experiencia demuestra que nadie suelta nunca a los rehenes.
– ?Y lo dices tan tranquila? No puede ser que no se pueda hacer nada. No me lo creo. Simplemente estas desanimada, te has desentendido porque no se te ocurre ninguna solucion. ?Anda, despierta, Nastia, tenemos que hacer algo!
– Callate -le corto ella desabridamente-. Veo que no me conoces bien si crees que me dejo desanimar y me quedo de brazos cruzados. La nina es demasiado mayor para que la dejen volver a casa. Si tuviera dos o tres anos, habria una posibilidad, porque como testigo no valdria nada. Pero una nina de once anos les recordara a todos, les describira con todo detalle. Contara que era lo que le daban de comer, de que charlaban, que muletillas usaba cada uno al hablar, adonde daban las ventanas, que ruidos llegaban desde la calle y muchas cosas mas. Despues de esto, encontrarlos sera cuestion de paciencia y recursos tecnicos. Por eso nunca sueltan a los rehenes. Pero hay una ley mas, y solo podemos confiar en que funcione en este caso.
– ?Que ley?
– Tras pasar una semana juntos, para el criminal no resulta nada facil matar al rehen. Se acostumbran el uno al otro, los dos entablan cierta relacion, estan forzados a comunicarse. Cuanto mas tiempo tienen al rehen, mas les cuesta matarle. Y entonces aparece una probabilidad, aunque infinitesimal, de que no le maten. Ni que decir tiene que no soltaran a la nina asi como asi, pero tampoco la mataran, o al menos no en seguida. Lartsev no quiere comprenderlo, esta desesperado, no tiene mas remedio que creerles. Pero si son criminales con experiencia, lo mas probable es que la nina ya este muerta.
– Eres un monstruo -suspiro Liosa-. ?Como puedes hablar de esas cosas con tanta calma?
– Di tambien que soy una degenerada moral. Simplemente sucede que tengo mas sangre fria y sensatez que Lartsev. Tal vez porque no tengo hijos, como el me ha dicho con muchisima razon. Pero si me pongo a dar cabezazos contra la pared, llorar y lamentarme, esto, por desgracia, no cambiara las cosas. Si la nina esta muerta, podemos hacer lo que consideremos oportuno pero corriendo el riesgo de que Lartsev venga aqui para matarnos. Sin embargo, si todavia sigue con vida, lo que tenemos que hacer es estarnos quietecitos y esperar tiesos y callados para, Dios nos libre, no provocar a los criminales, tenemos que rezar para que el juego se prolongue el maximo tiempo posible. Cada dia, cada hora que Nadia esta con ellos es, desde luego, un trauma para ella, son dias y horas llenos de terror pero tambien son una esperanza de que salga con vida. Esto es en lo que intento pensar, en la manera de dilatar el asunto sin despertar sus sospechas. Pero tu tienes que montarme escandalos por no se que informativos de la radio.
– Bueno, perdoname, viejecita mia. Quedemos en que ninguno de los dos tenia razon. Pero convendras conmigo…
