Ella se pregunto por que llevaba aquel guante de cuero negro. Y sobre los tatuajes que tenia en el lado de su cara. Tal vez le preguntaria sobre ellos, si le parecia bien.
– Pensaba que no tendrias que terminarlo ahora. -Le dijo cuando paso por la terraza. – Que pasa con Mary…
La figura de cabello oscuro que iba hacia ella de frente no era Vishous. Y esto no estaba vivo.
– ?Jennifer? -Le dijo el lesser maravillado.
Durante una fraccion de segundo Bella se congelo. Entonces ella se dio la vuelta y corrio, moviendose rapidamente sobre la tierra. No tropezo; no vacilo. Era rapida y estaba segura mientras cruzaba el prado, aun cuando estaba aterrorizada. Si pudiera llegar a casa, podria encerrarse y dejar fuera al lesser. Cuando el entrara por la ventana, ella ya estarias en el sotano donde nadie podia llegar. Llamaria a Rehvenge y cogeria el tunel subterraneo que llevaba al otro lado de la propiedad.
El lesser estaba detras suyo- podia escuchar el sonido de sus largos pasos y el crujido de la ropa – pero no habia terminado cuando se precipito al otro lado del cesped crujiente, helado. Guio sus ojos hacia las alegres luces de su casa, provocando a sus musculos para correr mas.
El primer dolor la golpeo en el muslo. El segundo en medio de la espalda, en la parka.
Sus piernas se endentecieron y sus pies parecian aletas de gran tamano. Entonces la distancia que tenia que recorrer era mayor, se extendia infinitamente, pero continuo de todos modos. Cuando se dirigio a la puerta trasera, serpenteaba. De alguna forma, entro dentro, pero lucho contra la cerradura con los dedos que tenia sin fuerza.
Cuando se giro y se fue tambaleandose hacia el sotano, el sonido de de que las puertas de la ventana estaban siendo golpeadas era da alguna manera extranamente tranquilas, como si estuviera pasando en algun lugar lejano, muy lejano.
Una mano le atrapo el hombro.
El impulso belico fue fuerte en ella y se armo de valor, pegandole al lesser con el puno cerrado. Momentaneamente el se quedo atontado y luego el la golpeo en la espalda, enviandola al suelo. La giro y la golpeo otra vez, la palma abierta sobre su pomulo, golpeando su cabeza sobre el suelo.
Ella no sintio nada. Ni la bofetada, ni el golpe en la cabeza. Lo cual fue bueno por que no la distrajo cuando le mordio el brazo.
Agitandose juntos, golpearon la mesa de la cocina, dispersando las sillas. Se libero cogiendo una de las cosas y lo golpeo en el pecho con el Disorientated, jadeante, avanzo lentamente distanciandose.
Su cuerpo se agoto al pie de la escalera del sotano.
Estando tendida alli, estaba consciente, pero incapaz de moverse. Tenia un vago pensamiento sobre que algo le goteaba sobre los ojos. Probablemente su propia sangre, tal vez un poco de la del lesser.
El alcance de su vision giraba a su alrededor mientras estaba tendida.
Examino la cara del lesser. Cabello negro, ojos marrones palidos.
Buen Dios.
El asesino estaba llorando cuando la levanto del suelo y la acuno entre sus brazos. La ultima cosa de la que fue consciente, fue la vista de sus lagrimas cayendole sobre la cara.
Ella no sintio absolutamente nada.
O saco con cuidado a la mujer en la cabina del camion. Deseaba por todos los infiernos no haber estado de acuerdo en dejar su lugar de esa manera podria vivir en el centro de persuasion. Habria preferido mantenerla lejos de los otros lessers, pero hombres otra vez, si estaba aqui seria capaz de asegurarse de que no escapaba. Y si cualquier otro asesino se acercaba a…bien, utilizaria los cuchillos.
Mientras pasaba a la mujer por la puerta, le miro la cara. Se parecia a su Jennifer. Ojos de diferente color, pero la cara en forma de corazon. La espesa cabellera oscura. El delgado cuerpo, perfectamente proporcionado.
En realidad, ella era mas hermosa que lo que habia sido Jennifer. Y golpeaba con mas dureza tambien.
Puso a la mujer sobre la mesa y toco la magulladura de su mejilla, la herida del labio, las senales sobre su garganta. La lucha habia sido tremenda: por todos los medios, sin ahorrar nada, ninguna parada hasta que el gano y sostuvo su cuerpo entre sus brazos.
Mirando fijamente a la vampira, recordo el pasado. Siempre habia tenido miedo de ser el que mataria a Jennifer, que alguna noche todos esos golpes cruzarian la linea. En cambio habia terminado por asesinar al conductor que le habia clavado el coche de frente. El bastardo habia estado bebido sobre las cinco de la tarde y ella solo volvia a casa del trabajo.
Llevarse a su asesino habia sido facil. Habia encontrado donde vivia el tipo y habia esperado que llegara a casa en busca de mierda. Entonces le habia golpeado la cabeza al hombre con el hierro de los neumaticos y lo habia empujado por las escaleras. Con el cuerpo enfriandose, O habia conducido hacia el norte y al este, todo el camino atravesando el pais.
Donde habia caido en la Sociedad.
Un coche paro fuera. Rapidamente recogio a la mujer y la llevo a uno de los agujeros. Despues de colocar el dogal alrededor de su pecho, abrio la tapa de uno de ellos y la dejo caer en su interior.
– ?Conseguiste otro? – Le pregunto U cuando entro dentro.
– Si. -O hizo un alarde al examinar el otro agujero, con el hombre que el Sr. X habia estado trabajando la noche anterior. El civil estaba cambiando de posicion en le tubo, pareciendo un poco asustado, maullando ruidos.
– Entonces vamos a poder trabajar sobre la captura fresca. -Dijo U.
O puso la bota sobre la cubierta de la mujer. -Este es mio. Alguien la toca y les arranco la piel con los dientes.
– ?Ella? Excelente Sensei estara contento.
– Usted no dira nada sobre esto. ?Nos entendemos?
U fruncio el ceno, luego se encogio de hombros. -Claro. Lo que sea, hombre. Pero usted sabe que el lo averiguara tarde o temprano. Cuando lo haga, solo piense que no vino de mi.
O podia ver que U mantendria el secreto y con un impulso le dio la direccion al asesino de la granja en al que habia estado. Un pequeno favor a cambio de la integridad del lesser.
– El nombre de la mujer que vive alli es Mary Luce. Fue vista con un hermano. Vaya a por ella, hombre.
U asintio. – Lo hare, pero esta cerca el alba y necesito dormir. He estado levantado durante dos noches demasiado tiempo y me estoy debilitando.
– Entonces manana. Ahora dejenos.
U ladeo la cabeza y echo un vistazo al tubo del agujero. -?Nosotros?
– Joder, salga de aqui, U.
U salio y O escucho como el sonido del coche del lesser se desvanecia.
Satisfecho, miro hacia la cubierta de red. Y no pudo dejar de sonreir.
Capitulo 43
Rhage no volvio a la casa principal hasta las cinco de la tarde. Mientras caminaba por el tunel, no hizo ningun ruido. Se habia quitado los zapatos porque se le habian empapado y despues olvido donde los habia dejado.
Era un cable vivo, le quemaba un rugido del que no podia deshacerse no importaba lo agotado que estuviera o cuantas pesas levantara o cuanto corriera. En este punto, ni siquiera era de consideracion, que no podia imaginarse teniendo sexo con cien mujeres diferentes ya que no lo rebajaria.
No tenia ninguna escapatoria, pero tenia que dirigirse a Mary. Temia decirle que habia sido condenado hacia un siglo y no tenia ninguna idea de como explicarle que la bestia queria tener sexo con ella. Pero ella tenia que saber por que se habia mantenido alejado.
Se preparo y abrio la puerta del dormitorio. Ella no estaba alli.
Fue abajo y se encontro con Fritz en la cocina.
– ?Has visto a Mary? – Le pregunto, haciendo todo lo posible por mantener el nivel de su voz.
– Si, senor. Ha salido.
A Rhage se le helo la sangre. – ?A donde iba?
– Ella no lo dijo.
– ?Se llevo algo con ella? ?El bolso? ?Una bolsa de viaje?
