de que no penetrara aire en la tuberia.

Tercera fase: Utilizando la lampara de petroleo de la celda, mantuvo la bomba de fabricacion casera sobre la llama durante toda la noche, al tiempo que en la tuberia se formaba vapor y gas.

Cuarta fase: al rayar el alba, la bomba improvisada hizo explosion con un tremendo fragor, haciendo saltar en pedazos la celda y a Kogut con ella. Salio triunfante en contra de todas las previsiones y consiguio escapar.

Penso un buen rato en repetir la hazana de Kogut.

El Sonador le traeria una baraja si ella se la solicitaba con el pretexto de hacer solitarios.

Podria rascar el color rojo utilizando las unas. Pero ?y despues que? Vacilo al pensar en la siguiente fase. En la habitacion no habia nada que se pareciera a una tuberia metalica. Tampoco habia lampara de petroleo ni una vela que pudiera arder varias horas. Pero aunque poseyera todo lo necesario para fabricar una bomba, comprendia que no le seria posible llevar a la practica aquel proyecto.

No estaba segura de que diera resultado y, caso de no darlo, la descubririan y la castigarian de nuevo, lo cual le resultaria insoportable. Por otra parte, aunque diera resultado, no sabia cual seria el alcance de la explosion y temia ser destruida junto con el cuarto.

Aunque sobreviviera e intentara escapar a traves de alguna brecha en la pared, habria… todo aquello era ridiculo y se debia a la frecuente dramatizacion a que la inducia su mentalidad teatral.

Tonterias. Estupideces. Estaba prisionera, encarcelada, enjaulada. No habia posibilidad de huida. Estaba reducida a la impotencia. Era necesario que dejara de pensar como una actriz y que se dedicara, en su lugar, a interpretar un papel. Tenia que concentrarse en la interpretacion del papel de Sharon Fields y nada mas. Aquella era su unica posibilidad, si no de huida, por lo menos de supervivencia.

El aborrecimiento que le inspiraban a causa de lo que le estaban haciendo le subio de nuevo a la garganta y se la lleno de amarga y verdosa bilis. Durante todo el dia se sintio inflamada por el odio que la poseia como un demonio.

Al caer la noche fue presa del terror -un terror parecido al que experimentan los actores antes de salir a escena-y penso que no estaria en condiciones de seguir interpretando con exito su papel, habida cuenta del veneno que se albergaba en su interior.

Sin embargo, cuando llego el momento de actuar, desecho (como siempre) sus temores, se identifico de nuevo con su papel y la consumada actriz que era Sharon Fields volvio a dominar friamente la situacion desde el principio hasta el final.

Sentada en la cama, ahora que eran las once y cuarto de la noche, peinandose distraidamente la larga y rubia melena mientras aguardaba la aparicion en escena del ultimo de sus cuatro apresadores, evoco los detalles de las tres actuaciones anteriores y penso en el partido que les habia sacado. El partido habia sido sensacional.

A un observador exterior, lo que habia logrado y aprendido hubiera podido antojarsele un simple accidente. Pero ella sabia que se trataba de algo mas. Toda la informacion que habia obtenido no se habia debido al simple azar sino a su habilidad y talento.

Se habia entregado a sus apresadores sin reservas y habia conseguido desarmarles por completo. Habian creido en ella, habian olvidado la verdadera naturaleza de las relaciones que les unian a ella y se habian ablandado lo suficiente como para bajar la guardia de vez en cuando. Y ella habia estado alerta y vigilante, dispuesta a abalanzarse sobre todos los bocados.

En lugar de recibir de cada uno de ellos un simple bocado, habia logrado beneficiarse de un insolito e inesperado festin.

?Por casualidad? No, ni hablar, eso solo hubieran podido pensarlo quienes no la conocian. Se consideraba acreedora a los aplausos. Al igual que en todas las ocasiones anteriores, ella habia sido la directora de escena de todas sus actuaciones.

El exito habia empezado a producirse a primeras horas de la noche con el Vendedor. Se habia lavado y secado la blusa y las bragas de seda y habia eliminado las arrugas de la falda manteniendolas sobre el vapor de la banera, y, al entrar el individuo en el jardin de los placeres, la encontro pulcramente vestida y rebosante de hechizo.

La variedad seria el ingrediente, la variedad seria el menu que le serviria esta noche y, a pesar de la repugnancia que ello le inspiraba, decidio apartar firmemente de sus pensamientos cualquier idea de inhibicion.

No habia tiempo que perder. Se arrojo inmediatamente en sus brazos, le beso y le permitio que la acariciara. En cuanto se cerro la puerta, decidio esforzarse al maximo.

A traves de los mas recientes actos sexuales habia conseguido llegar a ciertas deducciones y habia logrado imaginarse cual debia ser la autentica vida sexual de aquel individuo.

Se habia imaginado las aburridas repeticiones del acto con su esposa, y lo que probablemente buscaba y a veces encontraba fuera del hogar. Habia comprendido que no era un sujeto paciente y que no estaba en condiciones de proporcionar placer, sino que, por el contrario, ansiaba simplemente la satisfaccion sexual sin que se le exigiera a cambio ni tiempo ni destreza.

Muy bien. Se aparto de el y empezo a desnudarle. Despues, mientras el terminaba de desvestirse, se despojo rapidamente de la blusa y la falda, y unicamente se dejo puestas las provocadoras bragas negras.

Espero a que se tendiera en la cama y despues se le acerco. Le ofrecio un prolongado beso frances, acariciandole el cuerpo con una mano.

La reaccion del sujeto a sus dedos fue inmediata. Antes de que pudiera levantarse para hacer lo que de el se esperaba y lo que el mismo se exigia, los expertos dedos de Sharon se curvaron alrededor de su miembro.

Empujandole con la otra mano, le concedio permiso para que siguiera tendido de espaldas y le prometio silenciosamente que ella se encargaria de todo.

En pocos minutos el tipo se convirtio en una burbuja desamparada. Ella se le arrodillo encima y empezo a acariciarle el pecho y el estomago con su rapida lengua, mientras la corpulenta mole que tenia debajo se estremecia de felicidad. Sus labios se acercaron a su bajo vientre y se detuvieron.

Sharon levanto la cabeza, procuro no mirar el abultado miembro que habia estado sosteniendo en su mano y, al final, se lanzo.

El tipo no cabia en si de excitacion. Le golpeaba la espalda con las manos y aporreaba la cama con los pies, y su cabeza giraba enloquecida, a uno y otro lado presa de un goce insensato.

Su orgasmo fue el mas prolongado y ruidoso de todos los que habia experimentado en el transcurso de aquella semana. Al regresar del cuarto de bano, le encontro tal como le habia dejado: una masa inmovil de carne saturada, mirandola con el pavor con que mira un humilde subdito a su legendario soberano.

Ella se sento al lado de su figura tendida, le rodeo las rodillas con sus brazos, ladeo la cabeza y le miro con expresion complacida.

– ?Te he hecho feliz, carino? -le pregunto.

– Ha sido lo mejor. Jamas me habia excitado asi.

– ?Lo dices en serio? Espero que no sea simplemente un cumplido.

– ?Vaya si lo digo en serio! -dijo el. Despues vacilo-. Francamente, jamas pense que tu… bueno, que accedieras a hacerme eso.

Ella arqueo las cejas mirandole con inocencia.

– ?Por que no? En cuestiones sexuales no existe ninguna norma acerca de lo que debe hacerse y lo que no debe hacerse y acerca de lo que esta bien o esta mal.

Lo que esta bien es lo que hace feliz a la gente. Si a ti te ha gustado, esta bien. A mi me ha gustado, deseaba hacerlo, me he sentido a gusto haciendolo y me siento muy satisfecha.

– Ojala hubiera muchas mujeres como tu.

– ?Acaso no las hay?

– Que va. Tanto mi mujer comootras muchas son demasiado inhibidas. Se atienen estrictamente al manual.

– Lastima. Porque no solo te privan a ti de una cosa agradable sino que tambien se privan ellas. Pero, bueno, nosotros somos felices, ?verdad?

El se incorporo y le dio un abrazo de oso.

– Yo se que lo soy.

– Y yo tambien, carino. -Se aparto y fruncio levemente el ceno-. Solo que… Habil pausa. Suspiro.

Se desplazo sobre la cama y fue a sentarse en una esquina.

El se levanto y se sento a su lado en el borde de la cama, escudrinadole el preocupado rostro.

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