Mamotreto XXVII

Como va por la calle y la llaman todos, y un portugues que dice

[PORTUGUES.-] Las otras beso.

LOZANA.- Y yo las suyas, una y boa.

PORTUGUES.- Senora, si. ?Rapa la gracia de Deus, soy vuestro!

LOZANA.- ?De eso comeremos? Paga si quereis, que no hay cono de balde.

CANAVARIO.- ?A quien digo, senora Lozana? ?Tan de prisa? Soy furrier de aquella.

LOZANA.- Para vuestra merced no hay prisa, sino vagar y como el mandare.

GUARDARROPA.- Me encomiendo, mi senora.

LOZANA.- Senor sea vuestra merced de sus enemigos.

CANAVARIO.- ?De donde, por mi vida?

LOZANA.- De buscar compania para la noche.

GUARDARROPA.- Senora, puede ser, mas no lo creo, que «quien menea la miel, panales o miel come».

LOZANA.- ?Anda, que no en balde sois andaluz, que mas ha de tres meses que en mi casa no se comio tal cosa! Vos, que sois guardarropa y teneis mil cosas que yo deseo, y tan misero sois ahora como antano, ?pensais que ha de durar siempre? No seais fiel a quien piensa que sois ladron.

GUARDARROPA.- Senora, enviame aqui a vuestro criado, que no sere misero para serviros.

LOZANA.- Vivais vos mil anos, que burlo, por vuestra vida. ?Veis? Viene aqui mi mozo, que parece, y que fue pariente de Algecira.

GUARDARROPA.- Alegre viene; parece que ha tomado la paga. Camina, pariente, y enfardelame esas quijadas, que entrareis donde no pensaste.

LOZANA.- Senor, pues yo os quedo obligada.

GUARDARROPA.- Anda, senora, que, si puedo, yo vendre a deciros el sueno y la soltura.

LOZANA.- Cuando mandareis.

PIERRETO.- Cabo de escuadra de vuestra merced, senora Lozana. Adio, adio.

LOZANA.- A Dios va quien muere.

SOBRESTANTE.- Senora, una palabra.

LOZANA.- Diciendo y andando, que voy de prisa.

SOBRESTANTE.- Senora, ?cuerpo del mundo! ?por que no quereis hacer por mi pues lo puedo yo pagar mejor que nadie?

LOZANA.- Senor, ya lo se; mas voy ahora de prisa. Otro dia habra, que voy a comprar para esa vuestra favorida una cinta napolitana verde, por hacer despecho al cortecero, que ya lo ha dejado.

SOBRESTANTE.- ?Es posible? Pues el era el que me quitaba a mi el favor. Toma y compra una para ella y otra para vos. Y mas os pido de merced: que os sirvais de esta medalla y hagais que se sirva ella de mi, pues que esta sede vacante, que yo, senora Lozana, no os sere ingrato a vuestros trabajos.

LOZANA.- Senor, veni a mi casa esta tarde que ella viene ahi, que ha de pagar un mercader, y alli se trabajara en que se vea vuestro estrato.

SOBRESTANTE.- Sea asi, me encomiendo.

LOZANA.- Si sois comendador, sedlo en buen hora, aunque sea de Cordoba.

COMENDADOR.- Senora Lozana, ?por que no os servis de vuestros esclavos?

LOZANA.- Senor, porque me venceis de gentileza y no se que responda, y no quise bien en este mundo sino a vuestra merced, que me tira el Sagre.

COMENDADOR.- ?Oh, cuerpo de mi! ?Y por ahi me tirais? «Soy perro viejo y no me dejo morder», pero si vos mandais, seria yo vuestro por servir de todo.

LOZANA.- Senor, «yo me llamo Sancho».

COMENDADOR.- ?Que come ese vuestro criado?

LOZANA.- Senor, lo que come el lobo.

COMENDADOR.- Eso es porque no hay patron ni perro que lo defienda.

LOZANA.- Senor, no, sino que la oveja es mansa, y perdoname, que todo comendador, para ser natural, ha de ser portugues o galiciano.

COMENDADOR.- ?Dola a todos los diablos, y que labia tiene! ?Si tuviera chimenea!

NOTARIO.- Senora Lozana, ?asi os pasais?

LOZANA.- Senor, no miraba y voy corriendo porque mi negro criado se enoja, que no tiene dinero para gastar y se lo voy a dar, que estan en mi caja seis julios y medio, que dice que quiere pagar cierta lena.

NOTARIO.- ?Pues veni aca, peranzules! Toma, id vos y paga la lena, y quedaos vos aqui, que quiero que veais una emparedada.

LOZANA.- Por vida de vuestra merced, que pase por su casa y sospeche que no estaba alli, que suelo yo verla, y con la prisa no puse mientes. ?Por mi vida, que la tengo de ver!

NOTARIO.- Entra alla dentro, que esta haciendo carne de membrillos.

LOZANA.- Es valenciana, y no me maravillo.

NOTARIO.- ?Que te parece, germaneta? La Lozana paso por aqui y te vio.

BEATRICE.- ?Y por que no entro la puta moza? ?Penso que estaba al potro?

LOZANA.- ?Ay, ay! ?Asi me tratais? Mas vale puta moza que puta jubilada en el publique. ?Por vida del Senor que, si no me dais mi parte, que no haga la paz!

Mamotreto XXVIII

Como va la Lozana en casa de un gran senor, y pregunta si, por dicha, le querrian recibir uno de su tierra que es venido y posa en su casa

LOZANA.- Decime, senores, ?quien tiene cargo de tomar mozo en casa de este senor?

PALAFRENERO.- ?Voto a Dios que es vuestra merced espanola!

LOZANA.- Senor, si; ?por que no? ?Soy por ventura tuerta o ciega? ?Por que me tengo de despreciar de ser espanola? Muy agudillo saliste, como la hija del herrero, que peo a su padre en los cojones; tornaos a sentar.

PALAFRENERO.- Senora, teneis razon.

ESCUDERO.- Senora, si no le pesa a vuestra merced, ?es ella el mozo? Que todos la tomaremos.

LOZANA.- ?Por Dios, si, que a vos busco yo! Se que no soy lecho que me tengo de alquilar.

BADAJO.- No lo digo por tanto, sino porque no veo venir ninguno con vuestra merced. Pense que queriais vos, senora, tomarme a mi por vuestro servidor.

LOZANA.- Dejese de eso, y respondame a lo que demando.

OTRO.- Senora, el maestro de stala lo tomara, que lo ha menester.

LOZANA.- Senor, por su vida, que me lo muestre.

BADAJO.- Senora, ahora cabalgo; si lo quiere esperar, entrese aqui y hara colacion.

Вы читаете La Lozana andaluza
Добавить отзыв
ВСЕ ОТЗЫВЫ О КНИГЕ В ИЗБРАННОЕ

0

Вы можете отметить интересные вам фрагменты текста, которые будут доступны по уникальной ссылке в адресной строке браузера.

Отметить Добавить цитату